El año favorable del Señor

La primera vez que se habla del Año Favorable de Señor es en Isaías cunado se profetiza del ministerio de Jesucristo en la tierra.

Isaías 61:1-3 (LBA) El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros; para proclamar el año favorable del Señor, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran, para conceder que a los que lloran en Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean llamados robles de justicia,

plantío del Señor, para que Él sea glorificado.

En Isaías 61: 1 Se está trazando el evangelio del Señor Jesús que comprendería de cosas se van a hacer nuevas y cosas que cambiarían, en el versículo 1 habla de transmitir las buenas nuevas, vendar a los quebrantados de corazón y a proclamar libertad a los cautivos. Sin embargo, en el verso 3 relata como ya existía algo que había que cambiar, “que se les dé diadema en vez de ceniza” y “que se les dé manto de alabanza en vez de espíritu abatido”. Esta referencia de repite en Lucas 4 con una pequeña variante.

Esto se repete, pero con una variante, porque aquí no dice buenas nuevas sino evangelio.

Lucas 4:18 (LBA) El Espíritu del Señor esta sobre mí, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha ungido para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos.

Cabe resaltar que en Lucas 4, el Señor dice que Él venía a establecer y cumplir, siendo la manifestación del año favorable del Señor, es decir el establecimiento del evangelio. El año favorable del Señor es el evangelio, el Nuevo Pacto, el cambio de vida de aquel que lo recibiera. Porque el Señor Jesús iba a atender la necesidad de un cuerpo asentado en tinieblas, por eso dice la Biblia que un pueblo en tinieblas vio una gran luz. 

Lucas 4:20- 21 (LBA) Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído.

Los ojos de todos en sinagoga estaban fijos en Él, como dando un anuncio que todo aquel que quiera ser salvado debe de verlo a Él. Como aquella serpiente que fue levantada en el Antiguo Testamento que todo aquel que la miraba podía vivir. Ahora, Jesús debe de ser el centro, nuestros ojos en Él, porque separados de Él nada se puede hacer. 

Juan el Bautista ve a Jesús por primera vez le dice “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Tiempo después, él está en la cárcel y manda a preguntar a Jesús si Él era el Cristo o debían esperar a otro. Jesús le responde díganle a Juan que los ciegos miran, los cojos andan, los sordos oyen y los muertos son resucitados como cumplimento de Isaías 61. 

Para alcanzar el favor, la gracia nos va a impulsar como un poder capacitador para que hagamos lo que debemos de hacer, con el fin de alcanzar el estándar que Dios pide. Es por eso Jesús no vino a abolir la ley, sino que cumplirla, en esta dispensación nuestro deber es creer al que lo hizo por nosotros.

Pablo siendo apóstol de los gentiles a los cuales se les revela la gracia, esta nos impulsa para alcanzar los estándares que Dios pide tengamos.

Hechos 20:24 (LBA) Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera] y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio solemnemente del evangelio de la gracia de Dios.

¿Qué evangelio predicaba el Apóstol Pablo? El evangelio de la gracia, de manera solemnemente. Entonces, es necesario recibir lo que Dios nos da para que vayamos venciendo los apetitos de la carne. Sino se interpreta adecuadamente la gracia, se puede caer en desgracia y libertinaje. Muchos piensan que esta es poder para no pecar.

Hechos 20: 32 (LBA) Ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que es poderosa para edificaros y daros la herencia entre todos los santificados.

La palabra de la Gracia es la que nos va a dar herencia, por lo que debemos de entender que necesitamos todos los días caminar en la gracia del Señor. En las últimas cartas de Pablo, el escribe que la “Que la gracia de Dios se con vosotros”, como diciendo que todo lo van a poder lograr y alcanzar por medio de la gracia, si no se interpreta adecuadamente se puede llevar a libertinaje.

Marcos 1:15 (LBA) diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creeden el evangelio.

Al ver la palabra arrepentíos, en hebreo es metanoéo, como diciendo piensen de manera diferente. Es necesario un cambio de mente para recibir la obra de Cristo para con nosotros y recibir esa bendición. En la última hora, Dios quiere derramar un espíritu de gracia para que podamos ser aprobados y ser arrebatados.

Romanos 12:2 (LBA) Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.

Es necesario cambiar de mente porque este mundo es idólatra y humanista, pero para que haya una renovación de la mente, es necesario saber cuál es la buena voluntad de Dios. Esta es Jesucristo, porque cuando los pastores estaban en las vigilias de la noche se les aparecen unas huestes que están adorando y dicen “Buena voluntad para con los hombres”, y ¿quién es esa voluntad? El que iba a libertad al mundo del pecado.

Lucas 2:14 (RV1960) Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres

1 Juan 5:18 (RV1960) Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.

El hombre tiene dos formas de pelear contra el pecado y los pecados. La Biblia dice: He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Cuando venga el Consolador el convencerá al mundo del pecado, es decir que el pecado que mata al espíritu es no creer en Cristo Jesús. Cuando el espíritu recibe a Cristo en su corazón este resucita y ahora es necesario conquistar el alma para que esta abandone los pecados. La copa del Nuevo Pacto permite el perdón de los pecados y la persona de Cristo nos quita el Pecado. Para que la carne se rinda es necesaria la gracia.

Juan 6:28-29 (LBA) Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.

Gálatas 3:1-3 (LBA) ¡Oh, gálatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado a vosotros, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado públicamente como crucificado? Esto es lo único que quiero averiguar] de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado porel Espíritu, ¿vais a terminar ahora por la carne?

El Apóstol Pablo les habla a los gálatas preguntándoles ¿quién los engañó para recibir un evangelio diferente?, luego les dice habiendo comenzado en espíritu terminaréis en la carne. ¿Qué es andar en la carne y practicar las obras de la carne? Andar en la carne es querer se justificados por las obras que podamos hacer y andar en el espíritu es tomar la obra perfecta de Jesucristo y creer que él es sacerdote según el orden de Melquisedec. Cristo Jesús con la ofrenda de su cuerpo viene siendo la propiciación y la ofrenda que satisface al Padre, es decir que tenemos un intercesor constantemente por nosotros; porque el que empezó la buena obra la va a perfeccionar en nuestras vidas. 

1 corintios 6: 11(RV1960) Y esto erais algunos; más ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

Hebreos 4:14-16 (RV1960) Y esto erais algunos; más ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.

¿Será que hay algo que Dios necesite limpiar en nuestros corazones? Para ello, debemos recordar que abogado tenemos ante el Padre, a Jesucristo nuestro salvador. Es el tiempo en donde vemos el favor de Dios para lavar nuestro corazón y así vivir todos nuestros días ante la Presencia del Salvador.