Lo Renuevos del Renuevo

Para dar inicio al presente tema, tomaremos de base el siguiente texto que fue dado durante la proclama del Año del Renuevo.

Job 14:7-9 LBLA Porque hay esperanza para un árbol cuando es cortado, que volverá a retoñar, y sus renuevos no le faltarán. Aunque envejezcan sus raíces en la tierra, y muera su tronco en el polvo, al olor del agua reverdecerá y como una planta joven echará renuevos.

En este pasaje vemos que primero es renuevo y luego producirá renuevos que no faltarán. Dice que echará renuevo que es El Señor Jesús, y a partir de Él somos renuevos. Como ministros,  muestra prioridad debe ser comprender que tenemos que ser ministrados como hijos de Dios, que nos da el privilegio de ser Sus siervos para guiar a otros a que alcancen la bendiciendo de ser renuevos.

Sabemos muy bien que una de las palabras que refieren el renuevo es H1121 ben. Hijo como constructor del hombre, hijo de familia.

H1121 בֵּן ben de H1129; hijo (como constructor del nombre de familia), en el sentido más amplio (de relación literalmente y figurativamente incluido nieto, súbdito, nación, calidad o condición, etc., [como H1, H251, etc.]): 

Esto nos lleva a comprender que El Hijo se volvió Padre y por eso da renuevos, porque solo podemos ser renuevos como hijos, sobre todo, si El Hijo nos acerca a El Padre para llegar a ser renuevos como hijos de Dios. 

En el idioma griego aparecen las siguientes palabras para hacer mención del significado de “hijo”:

G5043 τέκνον téknon de la base de G5098; hijo (como producido): hijo, descendencia.

G5207 υἱός juíos aparentemente palabra primaria; «hijo» (a veces de animales), usado muy ampliamente de parentesco inmediato, remoto o figurativamente: hijo.

Cuando en el idioma griego se habla de Jesús El Hijo, se menciona la palabra juíos, porque siempre fue un hijo maduro desde que fue El Hijo del Altísimo, y fue teknón hasta que llegó al sacrificio, pero en Su Espíritu y alma siempre fue juíos

Veamos entonces cómo El Hijo el renuevo de Dios procedió para que pudiéramos a llegar a ser renuevos de Dios. En la Biblia muchas veces la palabra hijo no expresa solo un parentesco sino un sentido de permanencia familiar, y podríamos decir que somos renuevos de ministerios Ebenezer, y también podemos decir que somos hijos espirituales de nuestro Apóstol Sergio Enríquez.

Hebreos 2:14-15 R1569 Anſique porquanto los hijos communicaron à carne y à ſangre, el tambien anſi participó de lo miſmo, para deſtruyr por la muerte àlque tenía el imperio de la muerte, es à ſaber, el diablo.Y librar à los q̃ por el temor dela muerte eſtauan por toda la vida ſujetos à ſeruidumbre.

Con Su muerte El Señor Jesús le dio libertad a los que pasaban la vida con miedo a la muerte; sin embargo, Él tuvo que sufrir un proceso para llegar a ser Jesús porque era unigénito por cuanto tenía que despojarse de eso para ser primogénito y constituirse en el renuevo que llevaría renuevos,…a los que le recibieron le dio la potestad de ser  renuevosJuan 1:12.  De esta manera, estamos llamados a ser a la imagen del renuevo, de lo contrario no alcanzaremos la estatura perfecta. 

Hebreos 2:10 AF Convenía, en efecto, que Dios, que es origen y fin de todas las cosas y que quiere conducir a una multitud de hijos a la gloria, 

El Señor Jesús, que es el renuevo pasó un proceso para que nosotros no lo pasemos, es decir que al creer en Él nos convertiríamos en renuevos para llevar hacia la gloria a los renuevos que nos dio a pastorear. Jesús sufrió una transformación porque de unigénito pasó a ser primogénito, continuó su proceso de árbol verde hasta el árbol seco, porque tenía que convertirse en un tronco entregado a los hombres voluntariamente, que al olor de la profecía que habla el Antiguo Testamento, reverdece como el renuevo y se convierte otra vez el primogénito, haciendo a Su imagen de los que creen en Él.

Si como ministros no somos trabajados ¿cómo haremos con los renuevos que Dios nos dio a pastorear? Como ministros necesitamos liberación, necesitamos que la Palabra profética trabaje en nosotros y que sean desarraigadas las cosa del mundo que aún persisten en nosotros, esto para que podamos ser edificados y ser plantados, a efecto que por medio del Santo Espíritu, las ovejas que nos dio las convirtamos en renuevos, porque es posible que nosotros estemos siendo convertidos en renuevos pero nuestras ovejas no.

Hebreos 2:10 AMP porque fue un acto digno de Dios y adecuado a la naturaleza divina que Él, por cuyo bien y por quien todas las cosas tienen existencia, al traer a muchos hijos a la gloria. 

El sufrimiento es necesario, pero la parte más difícil ya la pasó El Señor Jesús,  pero también El Señor permite el sufrimiento en nosotros porque aún existen aspectos que se nos dificultan reconocerlos o entregarlos. Es necesario que vayamos al inicio de nuestra conversión y conocer si fuimos tratados como era necesario, y es por  esta razón que necesitemos ser trabajados.  

En este pasaje vemos que el renuevo tuvo un ascenso y cuando ascendió fue a sumo sacerdote, a tal punto que lo hizo Padre, porque Jesús es Padre. 

Hebreos 2:14 NT BAD Como nosotros, los hijos de Dios, somos seres de carne y hueso, Cristo nació como ser humano de carne y hueso también; porque sólo siendo un ser humano podía morir y destruir al que tenía el imperio de la muerte: el diablo.

Es necesario que analicemos si tenemos el mismo origen de quien nos salvó y nos justificó, es tiempo de abrir cosas que hemos cerrado o nos han cerrado, pero esto solo se puede hacer con el reconocimiento que somos hijos de Dios Padre y del Hijo, en el entendimiento que en el proceso del renuevo hasta resucitar somos Sus hermanos, pero a partir de Su resurrección somos Sus hijos, es decir, somos hijos del renuevo, por lo tanto,  podemos ser llamados renuevos.

Dios es bueno porque no somos lo mejor de la tierra, éramos un pueblo sin valor, y hoy somos hijos y renuevos de Dios, somos hijos del Hijo, y fuimos hechos herederos de Su reino; disfrutémoslo porque aunque no lo merecíamos, Él lo hizo por nosotros.

Hebreos 2:12 BL95 Señor, yo te daré a conocer a mis hermanos, en medio de la asamblea celebraré tu nombre.

En la antigüedad no eran incluidas las mujeres en aspectos sencillos ni complejos, pero ahora las cosas son distintas, por lo tanto hoy deben dejarse usar por El Señor y lazarse a predicar, ser ayudas del Ministerio, porque en el Ministerio trabaja tanto el siervo como la sierva. 

Hebreos 2:13 LBLA Y otra vez: YO EN EL CONFIARÉ. Y otra vez: HE AQUÍ, YO Y LOS HIJOS QUE DIOS ME HA DADO.

Dice la Palabra que no somos hijos de rebeldía sino hijos de obediencia, por eso seremos llamados como El Señor. En este pasaje nos habla que El Hijo tiene hijos, de tal manera que el renuevo tiene renuevos, y es porque Él trajo El Espíritu de la adopción, y en Él somos hijos de Jehová, por eso debemos examinar cómo se encuentra nuestra relación paterna biología, ministerial y espiritual

Isaías 8:18 RV1960 He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.

Este verso dice que somos renuevo del renuevo, por eso tenemos que conocer al Señor Jesús, no solo como nuestro sanador, protector, proveedor y salvador, sino que entender el proceso que tuvo qué atravesar para llegar a ser renuevo. Sabemos que en este verso le habla a Israel, pero nosotros siendo el Israel espiritual dice que la Palabra que seremos señales y prodigios en Israel,  sin embargo, existen varios tipos de señales; por ello es necesario que como ministros seamos señales de esperanza, porque actuamos de parte de Jehová nuestro Dios. El Señor Jesús es el renuevo de Dios quien dijo: Yo soy el camino la verdad y la vida, sin mí nadie puede llegar a Dios. El padreJuan 14:6.

Como siervo de Dios, tenemos que enseñar a las ovejas que Dios nos ha dado para llevar a pastorear,  la ruta que los conducirá a ser renuevo, porque Él es el camino, de tal forma que no solo debemos recibirlo sino que morar con Él.  

Es necesario que conozcamos el proceso por el que atravesó el renuevo, en este sentido vemos que en toda la Biblia, y especialmente en el Nuevo Testamento, El Señor recibió once nombres que tiene que ver con el renuevo. A continuación haremos mención de estos nombres:

EL RENUEVO

Hijo del Altísimo: como hijo del Altísimo es unigénito, dice la Biblia que también tenemos que llegar a ser Sus hijos, pero solo lo seremos porque Él siendo unigénito renunció para convertirse en primogénito.

Hijo de Dios

Lucas 1:35 LBLA Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios.

Juan 1:49 LBLA Natanael le respondió: Rabí, Tú eres el Hijo de Dios,
Tú eres el Rey de Israel.

Hijo del Dios Viviente para que los que creemos en Él concluyamos el proceso para convertirnos en hijos del renuevo.

Mateo 16:16 LBLA Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo1, el Hijo del Dios viviente.

Hijo del Padre

2 Juan 1:3 LBLA Gracia, misericordia y paz serán con nosotros, de Dios Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y amor.

Hijo del Abraham

Hijo de David

Mateo 1:1 LBLA Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

Lucas 1:32 LBLA Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David;

Todo esto nos enseña el proceso que El Señor tuvo que atravesar para llegar a ser renuevo, y para que nosotros nos convirtiéramos al igual que Él, por eso nos trazó la ruta que nos dice que Él es el camino. De esta manera, nosotros tenemos que hacer las obras de David, quien presentó una ofrenda que agradara a Dios y los que sentían la unción de esa obra harían lo mismo, aunque a Mical no le agradara. Para llegar a ser buenos padres, antes que tenemos que llegar a ser buenos hijos. 

Hijo del hombre

Mateo 16:13 LBLA Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

El Señor nunca se dijo ser el hijo de Dios, porque quien tenía que revelar y convencer era El Espíritu Santo, por eso debemos predicar y que Dios Convenza por medio de Su Espíritu

Hijo de José

Lucas 4:22 LBLA Y todos hablaban bien de Él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?

Hijo de María

Marcos 6:3 LBLA ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de Él.

Hijo del carpintero

Mateo 13:55 LBLA ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo1, José, Simón y Judas?

Hijo de la resurrección 

Salmos 2:7 LBLA Ciertamente anunciaré el decreto del SEÑOR que me dijo: “Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

Hechos 13:33-34 LBLA Dios la ha cumplido a nuestros hijos al resucitar a Jesús, como también está escrito en el salmo segundo: HIJO MIO ERES TU; YO TE HE ENGENDRADO HOY. Y en cuanto a que le resucitó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción, Dios ha hablado de esta manera: OS DARE LAS SANTAS y FIELES misericordias prometidas A DAVID.

Lucas 20:35 LBLA pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni son dados en matrimonio;

Si somos renuevos y si somos hijos, somos herederos de Dios por el renuevo, entonces tenemos que pasar por todo el proceso del renuevo. Este año empezaremos cosas nuevas, y lo que el diablo detuvo El Señor lo reedificará, por lo tanto, los ministros debemos ser libres, definidos e íntegros para conducir a nuestras ovejas. Si somos hijos también seremos herederos, con acceso directo y completo a la riqueza. 

El anhelo de los ministros de Dios debe ser de ir en pos de los renuevos del renuevo.