El ministerio de caminar sobre las aguas

Nuestra cobertura apostólica hizo una proclamación sobre el año del renuevo, como el año de los hijos. Nosotros hemos de terminar con una exaltación para volver a lo original, es decir, a la casa del Padre, el cual empezó con Rubén, lo que significa “He aquí un hijo”.

Ruth como figura de la iglesia que se casará con Cristo refirió: “Tu Dios será mi Dios y tu pueblo será mi pueblo”; esto, como representación del nuevo pacto, es decir, empezamos como pueblo, pero seguimos como hijos, según señala el libro de apocalipsis, al decir: “al que persevere y venciere hasta el final, será llamado hijo”

Por otro lado, el libro de Oseas hablando a Israel, refiere: “por cuanto me reconociste como tu Dios, serás mi esposa”, es decir, empezamos como pueblo, seguimos como hijos y finalizamos como esposa.

Notemos que el enlace entre pueblo y esposa, es Hijo. A Ruth, es llamada hija en un aproximado de ocho veces, tanto por Booz como por Noemí, ambos como representación del Señor, es decir,  tenemos que tener identidad clara de que somos hijos de Dios, pues es el privilegio más hermoso que podemos tener a nivel tierra, pero a nivel cielo, es el de ser Esposa del Cordero.

Los Hijos Renuevos:

  • H8364 shetíl – (aparece una sola vez)
  • (BTX) Salmos 12:3 – Ungidos 
  • H6631 tseetsá – (aparece 11 veces)
  • Isaías 44:3 – Bendecidos
  • H1121  ben- (aparece 4926 veces)
  • (R60) Salmos  80:15– Firmes

Nosotros recibimos unción y bendición, pero como hijos tenemos que ser afirmados, porque ese es uno de los ataques que el enemigo enviará a la iglesia para derrotar a los hijos. El enemigo inclusive tentó a Jesucristo llevándolo al desierto, queriéndolo haciendo dudar de su condición como Hijo, por lo que también querrá hacerlo con nosotros. Nosotros tenemos el derecho de ser llamados hijos de Dios, pues a los que le recibieron, tienen ese derecho,

La tentación de Jesús:

  • ¿Si eres Hijo de Dios?
  • Convierte esta piedra en pan
  • No solo de pan vivirá el hombre….
  • ¿Si eres Hijo de Dios?
  • Lánzate del templo.
  • No tentarás al señor tu Dios
  • Todo esto te daré si postrado me adorares.

El enemigo se refirió a Jesús como Hijo de Dios dos veces, pero en la tercera ya no le preguntó, porque en la segunda vez había confirmado condición del Hijo de Dios, por lo que le ofreció bienes a cambio de su adoración. Él estaba buscando la adoración del Hijo de Dios y ahora, él está en busca de la adoración de los hijos de Dios.

Por ello, es muy importante nuestro servicio, porque cuando le servimos al Señor estamos rechazando todo ofrecimiento del enemigo. 

Algunos personajes que descubrieron la condición de Cristo como Hijo de Dios:

Juan el Bautista – (LBA) Juan 1:34

Yo testifico que este es el Hijo de Dios

Diablo (LBA). Mateo 4:9

Si postrado me adorares

Natanael (LBA) Juan 1:49

Rabí tu eres el Hijo de Dios

Discípulos (BLA) Mateo 14:33

Verdaderamente eres el Hijo de Dios

Pedro (LBA) Mateo 16:16

Tú eres el Cristo el Hijo del Dios Viviente

Centurión (BLS) Mateo 27:54

En verdad este era el Hijo de Dios

Espíritus inmundos (LBA) Marcos 3:11

  Sabemos que Tú eres el Hijo de Dios

Saber que Jesús es el Hijo de Dios, hace que nosotros sepamos nuestra identidad. 

Mateo 14:22-23 (PSH) Urgió enseguida a sus discípulos a abordar la barca y a que fueran delante de Él a la ribera opuesta, mientras Él despedía a las multitudes. Habiendo despedido a las multitudes, subió a solas al monte a orar, y al caer la noche, permanecía allí solo. 

En el inicio de este retiro, Dios nos introdujo a una nueva etapa de sanidad. El Señor está urgido de que nos subamos a la barca, pues viene una tormenta y Él quiere cambiarnos de dimensión para que caminemos sobre las aguas. Nos es necesario creer que, mientras nosotros estamos en la tormenta, Jesucristo se encuentra intercediendo por nosotros.

Mateo 14:24-25 Estando ya la barca alejada a muchos estadios de tierra, era sacudida violentamente por las olas, porque el viento le era adverso, pero a la cuarta vigilia de la noche, vino Jesús a ellos andando sobre las aguas.

Una vez que la barca se encontraba alejada de la tierra vino la tormenta. La tormenta viene cuando todas las posibilidades humanas se acaban para solucionar la situación. Cristo apareció cuando los discípulos perdieron toda esperanza de no poder hacer nada, pues Él aparece cuando nosotros no podemos más con nuestras fuerzas, porque lo que es imposible para nosotros, para él es posible.

Mateo 14:26-27 al verlo los discípulos andando sobre las aguas, se turbaron, y dieron: ¡Es un fantasma!, y empezaron a gritar de miedo,pero Jesús, hablándoles de inmediato, dijo: ¡Tengan ánimo, soy yo, no tengan miedo!

La manifestación del Señor que nos cambia de dimensión, a veces nos puede producir miedo, así como sucedió con los discípulos en la barca. Jesús les habló para darles paz, porque oír la voz del Pastor, sus ovejas tienen paz, por lo que no debemos de tener miedo pues es un paso a la dimensión de las cosas sobrenaturales.

Mateo 14:28-29 Pedro respondiéndole, dijo: Señor mío, si eres tú, mándame que vaya hacia ti sobre las aguas. Entonces Jesús le dijo: Ven, y bajando Pedro de la barca, anduvo sobre las aguas para ir hacia Jesús.

La inseguridad que nos produce lo que vemos, el Señor la cambia en seguridad, porque no dependemos de lo que vemos, sino de la palabra que él ya ha declarado sobre nosotros para que empecemos a caminar.

Mateo 14:30-31 pero al darse cuenta de la fuerza del viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse, y daba gritos diciendo: ¡Sálvame, Señor mío! Y tendiéndole de inmediato su mano, nuestro Señor lo sostuvo y le dijo: Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?

Hoy el Señor nos dice que salgamos de nuestra comodidad. La barca muchas veces es la comodidad en medio de la tormenta, por eso, él quiere que salgamos y empecemos a caminar sobre las aguas. La tempestad se calmará cuando creamos que Dios ya puso una plataforma para caminar sobre las aguas, porque no se trata solo de reprender sino también de creer.

Mateo 14:32-33 Cuando ellos abordaron la barca, se calmó el vientoy los que estaban en la barca vinieron y se postraron ante Él, y dijeron: En verdad eres el Hijo de Dios. 

Al diablo no le debemos demostrar nada, pero hay situaciones en las que nos es necesario demostrar nuestra fe y mostrarle al enemigo que somos hijos de Dios. El diablo sabe que somos hijos del Señor, pero hay adversidades en las que nos demandan demostrarlo.

Génesis 1:2 (BDA) La tierra era una soledad caótica y las tinieblas cubrían el abismo, mientras el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas.

El Padre envía a su Espíritu Santo a preparar la plataforma para que nosotros caminemos sobre las aguas, quitando todo desorden para que caminemos. Habrá situaciones que solo cambiaran cuando caminemos sobre las aguas mientras estemos en la tormenta; sin embargo, hay cosas que debemos echar sobre las aguas para formar nuestra plataforma y no hundirnos.

  1. Obediencia

Jonás 1:15 (NVI) Así que, tomaron a Jonás y lo lanzaron al agua, y la furia del mar se aplacó.

Muchas veces no caminamos sobre las aguas porque nos revelamos al llamado de Dios, así como lo hizo Jonás al desobedecer al Señor de no ir a Nínive y predicar la Palabra. Tuvo que ser lanzado al mar y ser tragado por el monstro marino y luego vomitado para ir y predicar, por eso, lo que nos hará caminar sobre las aguas es nuestra obediencia.

  1. Sacrificio de Cristo

Éxodo 15:25 (LBA) Entonces él clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces. Y Dios les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso a prueba.

La amargura en el corazón nos detiene para caminar sobre las aguas y nos hunde. El árbol representa el sacrificio de Cristo en la cruz, por lo que debemos poner ante él todo lo malo que nos hayan hecho o bien, lo que nos esté afectando. Creer que alguien murió por nosotros, hace que la amargura se vaya de nuestra vida y cambia la perspectiva que tengamos de nosotros mismos.

  1. Santidad

2 Reyes 2:21 (CAB) Y él salió al manantial de las aguas, echó sal en él, y dijo: Así dice el Señor. : “He purificado estas aguas; de allí no saldrá más muerte ni esterilidad.”

La sal es figura de la santidad, es decir que debemos estar apartados para Dios, porque eso hará que no importe quien se levante en contra de nosotros, pues nadie nos podrá hacer daño.

  1. Confianza

Eclesiastés 11:1 (LBA)Echa tu pan sobre las aguas, que después de muchos días lo hallarás.

La semilla es para sembrar y el pan para comer. Lucas 21 nos relata a una mujer que llevó a las ofrendas todo lo que tenía, lo que significaba que estaba poniendo toda su confianza en Dios. Él muchas veces nos pide todo, evaluando nuestra capacidad de dar, pues esto hará que demostremos la confianza que tenemos en Él. Es necesario creer que los que confían en el Señor nunca serán avergonzados.

  1. Evangelismo

Lucas 5:6 (PDT) Así lo hicieron y atraparon tantos peces que las redes se rompían.

Aprender a tirar la red en el tiempo de Dios, nos ayudará a caminar sobre las aguas. Estamos en el tiempo de evangelizar y dar testimonio de lo que es él, así como sus discípulos lo hicieron.

  1. Autoridad

2 Reyes 6:6 (NTV) —¿Dónde cayó? —preguntó el hombre de Dios. Cuando le mostró el lugar, Eliseo cortó un palo y lo tiró al agua en ese mismo sitio. Entonces la cabeza del hacha salió a flote.

La vara es representación de autoridad. Debemos aprender a tirar nuestra vara sobre las aguas para que se convierta en plataforma para caminar sobre ellas y no sobre la tierra, pues solo haremos que la misma se convierta en serpiente.

  1. Palabra

2 Reyes 4:39-41 (LBA) Entonces uno de ellos salió al campo a recoger hierbas, y encontró una viña silvestre y de ella recogió su falda llena de calabazas silvestres, y vino y las cortó en pedazos en la olla de potaje, porque no sabía lo que eran. Y lo sirvieron para que los hombres comieran. Y sucedió que cuando comían el potaje, clamaron y dijeron: ¡Oh hombre de Dios, hay muerte en la olla! Y no pudieron comer. Pero él dijo: Traedme harina. Y la echó en la olla, y dijo: Sírvelo a la gente para que coman. Y ya no había nada malo en la olla.

La harina es representación de la Palabra. Debemos evaluar en qué doctrina estamos caminando, no basta decir que pertenecemos a determinada congregación, no es necesario afirmar nuestros pasos en la Palabra para que nada nos desvíe de nuestro caminar en Él, Salmos 119:133 (LBA).

Es tiempo en que debemos de bajar de la barca para caminar sobre las aguas. El Espíritu Santo ya puso una plataforma para que empecemos a andar en medio de la tormenta sin dejarnos que nos ahoguemos, ya que, así como Pedro caminó y Cristo estuvo atento para extenderle su mano de salvación, así también está como nosotros.