Renuevo de los planes

Hay procesos en común que debemos pasar y son para formarnos e instruirnos. Nos permiten visualizar hacia donde estamos caminando.  

El plan de Dios es bendecir.  Bendecir también significa formar o transformar.   Las crisis solamente son un medio para enseñarnos, pues la Voluntad de Dios es hacernos bien, y llevarnos a ser capaces de cumplir su obra. 

El humanismo quiere que seamos felices sin enfrentar problemas, pero en Jeremías 15:11 FTA Dios nos dice que seremos felices en tiempo de aflicción, de tribulación y delante de nuestros enemigos. 

No debemos ser sentimentales o almáticos, si no tener convicción, ser felices en la prosperidad y cuando vengan tiempos adversos pensar que también viene de Dios con un propósito como lo describe Eclesiastes 7:14 DHH.

En el renuevo de los planes, lo que hacemos será cambiado y seremos guiados a la agenda de Dios para nuestra vida.  

Vemos en Hechos 9:8-9 a Saulo quien en su inicio su religiosidad lo hizo perseguir a los cristianos, quedó ciego y usando a Ananías lo transformo, pues era un instrumento útil y escogido por Dios para llevar su palabra a multitudes.  

Cuando atravesamos adversidades y permitimos que Dios nos lleve a su agenda, nos convertimos en instrumentos útiles para el Señor (2 Co. 11:24-27), pues estas, nos conducen a tener una experiencia íntima con Él como le sucedió a Pablo. 

Otro ejemplo es José, quien era el consentido de su papá (Gn. 37:3) pero Dios tenía grandes planes para su vida, pero fue necesario que viviera experiencias dolorosas y formarle capacidades que no conocía, y un carácter de dependencia de Dios y amor a sus hermanos.  

Así que Dios nos meterá en adversidades para captar nuestra atención hacia Él, venciendo nuestra autosuficiencia y reconocer que somos débiles. 

Después de ser capacitados, pasaremos una prueba para saber si hemos aprendido que todo lo que somos es por gloria de Dios y no nuestra (Proverbios 27:21), si has subido en un nivel de fe que te produzca convicción (2 Corintios 13:5).   Cuando hemos sido formados sabemos que Dios es nuestro amparo, nuestro refugio, nuestro pronto auxilio.