El tiempo perfecto

El ministerio apostólico es el encargado de mostrar una especie de mapa general en lo referente a la palabra, el cual los otros cuatro ministerios deben explicar de una forma más minuciosa a las ovejas.  Hemos estado estudiando sobre Lea, como prototipo de la iglesia, que da a luz hijos; el último hijo de Lea fue Zabulón que significa  exaltado, es decir los hijos de la iglesia que serán arrebatados. 

Los hijos anteriores de Lea nos hablan de un proceso que la iglesia debe seguir para llegar a ser exaltada.  Antes de Zabulón nació Isacar, de cuyos hijos se dice que eran expertos en discernir los tiempos (1 Crónicas 12:32).  Antes de él nació Judá, que nos habla de que una adoración y alabanza revelada dará pie a conocer los tiempos para luego ser exaltados en nuestro regreso a la casa del Padre.

De la misma forma, no puede haber una buena alabanza (Judá) si antes no nace Leví, es decir el sacerdocio y antes del sacerdocio debe venir Simeón que significa oyendo, es decir que el oír debe ser una actitud constante.   Antes de Simeón nació Rubén, que quiere decir “he aquí un hijo”, lo que significa que necesitamos ser hijos de Dios, haber recibido el espíritu de adopción. 

En esta oportunidad nos enfocaremos en el noveno hijo de Jacob, el quinto de Lea, Isacar, pues necesitamos conocer los tiempos que estamos viviendo, pero no a la forma del mundo que le da crédito a las profecías de cualquier adivino, sino en base al conocimiento y la revelación de parte de Dios.   Israel perdió su visitación porque no supo conocer los tiempos, por lo tanto es necesario que como iglesia del Señor nos esforcemos en alcanzar esta revelación.  

La perfección escondida 

La Gematría bíblica es un método de descifración del significado de los números de la biblia, dicho método puede incluir la suma o multiplicación de números que tienen un significado específico para encontrar la des-encriptación de otros números menos obvios; sabemos, según el estudio descrito en el libro Números en la Biblia de E. W. Bullinger el significado de los siguientes números:

  • 3 significa perfección divina
  • 7 significa perfección espiritual
  • 10 significa perfección ordinal
  • 12 significa perfección gubernamental. 

En base a esto y utilizando la Gematría podemos averiguar el significado del número 21, que es el producto entre 3 y 7, entonces si 3 es perfección divina y 7 perfección espiritual, el 21 representa la perfección terrenal, esto debido a que existen las dimensiones terrenal, espiritual y celestial, y obviamente las dos últimas afectan a la primera.  Un ejemplo de esto lo encontramos en la Santa Cena, donde comemos elementos terrenales, que por la fe lo convertimos en algo espiritual y el Señor lo convierte en genética divina dentro de nosotros, es decir algo celestial.  

En el libro de Eclesiastés aparecen 28 tiempos y el tiempo número 21 (que vendría a ser el tiempo de perfección terrenal) se le llama Tiempo de Romper, es decir el tiempo de perfección terrenal.  La  perfección es algo que muchos dicen que no se puede alcanzar, pero la escritura en varios versos nos exhorta a alcanzar la perfección (Mateo 5:48).

Eclesiastés 3:7 LBLA  tiempo de rasgar, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;

En temas anteriores hemos hablado de las cosas que debemos romper:

  • Brecha
  • Yugos
  • El Alabastro
  • Cántaros
  • Roca
  • Barbecho
  • Ataduras que ponen los hermanos

Dentro de estas ataduras que se deben romper encontramos las siguientes:

Jueces 16:7-9 LBLA  Y Sansón le dijo: Si me atan con siete cuerdas frescas que no se hayan secado, me debilitaré y seré como cualquier otro hombre. Los príncipes de los filisteos le llevaron siete cuerdas frescas que no se habían secado, y Dalila lo ató con ellas. Y tenía ella hombres al acecho en un aposento interior. Entonces le dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Pero él rompió las cuerdas como se rompe un hilo de estopa cuando toca el fuego. Y no se descubrió el secreto de su fuerza.

Las cuerdas que rompió Sansón eran frescas, no se habían secado.  Esto nos da la idea de un neofitazgo, a lo que se refiere el siguiente verso: 

1 Timoteo 3:6 RVG  No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en condenación del diablo.

Los que estamos al frente, en posiciones de liderazgo no podemos poner a un neófito, es decir a un recién convertido en privilegios de altar, pues debemos saber que antes de ministrar a ese nivel es necesario un período de descontaminación de todo aquello que venimos arrastrando del mundo. Todo ministro necesita un tiempo de preparación para que la vanidad no les haga pecar. 

Jueces 16:11-12 LBLA  Y él le respondió: Si me atan fuertemente con sogas nuevas que no se hayan usado, me debilitaré y seré como cualquier otro hombre. Dalila tomó sogas nuevas, lo ató con ellas, y le dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Pues los hombres estaban al acecho en el aposento interior. Pero él rompió las sogas de sus brazos como un hilo.

A diferencia de las anteriores, estas cuerdas ya estaban secas pero estaban nuevas.  Las cuerdas nuevas nos hablan de la iglesia emergente.  Esta una doctrina supuestamente cristiana en donde se trata de reinterpretar la Biblia; una de las cosas que dicen es que tratan de salir del molde de la iglesia cristiana y ver la teología bíblica acomodándola a nuestra sociedad actual, olvidando que la misma Palabra dice que no nos debemos acomodar a este siglo.   Dicha doctrina está plagada por novedades que son nocivas, y aunque hay cosas nuevas que la Biblia avala y promete, pero hay otras que son pura invención humana.  En el caso de la llamada iglesia emergente se puede empezar a detectar  por adjetivos que no son más que palabras de una agenda pre concebida y que al profundizar su estudio nos percatamos que están cambiando una sustancia Bíblica.

Como ejemplo puede ser citado que en vez de los nombre de los oficios bíblicos (pastor) son cambados por “coach de vida”, en vez de las campañas evangelísticas o cruzadas que en tiempos antiguos se daban ahora se les cambia el nombre no por uno Bíblico sino por uno que no se relacione con lo que ya se identificaba como algo evangélico; y ya no se les nombra hermanos a los cristianos para alejarse del término religioso. 

Dicen cosas que parecen buenas pero no son bíblicas, por ejemplo dicen: “si el mundo rechaza a la iglesia pero recibe a la Jesús, entonces seamos Jesús”.  Esto podría sonar bonito pero no es bíblico porque la escritura dice que Cristo es la vid y nosotros los pámpanos, entonces ¿cómo pueden aceptar a la vid sin aceptar a los pámpanos?   O cómo podríamos interpretar lo que dijo la moabita? “Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios”, es decir que no rechazó al pueblo para luego poder aceptar a su Dios.

Iglesia emergente escondida en versículos bíblicos (cosas nuevas)

Eclesiastés 1:9 LBLA  Lo que fue, eso será, y lo que se hizo, eso se hará; no hay nada nuevo bajo el sol.

Según el modelo del tabernáculo de Moisés, todo lo que está en el atrio esta debajo del sol, pero lo que está en el lugar santo o santísimo no está bajo el sol, es decir que está bajo cobertura.  Lo nuevo de Dios viene de estar bajo una cobertura apostólica. 

Deu 32:17 LBLA  Ofrecieron sacrificios a demonios, no a Dios, a dioses que no habían conocido, dioses nuevos que vinieron recientemente, a los que vuestros padres no temieron.

Los dioses nuevos nos hablan de la idolatría moderna, que tiene un origen en común: El ego (nosotros mismos).  Entre sus manifestaciones podemos enumerar:

  • Consumismo (sus templos son los grandes centros comerciales y sus gurús los mercadólogos)
  • Culto al cuerpo (sus templos son los gimnasios, sus horarios son las 24 horas, sus gurús son los entrenadores fisicoculturistas)  
  • Culto a la belleza (sus templos son las clínicas de cirugía plástica y sus gurús son los cirujanos)
  • Culto al intelecto (sus templos son las universidades y sus gurús son los formadores de opinión)
  • Humanismo: Esta forma de idolatría moderna afecta desafortunadamente a la iglesia y se manifiesta en diversas formas, incluso adorando movimientos que Dios da, en vez de adorar al que lo dio, esto puede llevar a la idolatría por ministros del altar, y no son pocos los ejemplos bíblicos en los cuales los ministros tuvieron  que ser radicales en rechazar esto, como Pablo, Pedro y aún ángeles que corrigieron a ministros como Juan.  No podemos idolatrar lo que Dios nos está dando, ni la bendición que estamos recibiendo poniéndonos sobre otros ministerios, pues cada actividad que se hace para buscar de Dios, es de bendición para el cuerpo de Cristo.

Hoy reconocemos que estamos viviendo el tiempo perfecto, el tiempo de rompimiento y en el nombre del Señor rompemos las sogas nuevas de la iglesia emergente.  Hoy nos paramos en el camino preguntando por las sendas antiguas para que nos muestren el verdadero camino y así caminar en él, pues anhelamos agradar al Señor y no a nosotros mismos.