El pacto perfecto

Estamos en un tiempo glorioso, donde verdaderamente debemos agradar a Dios sobre todas las cosas. El Apóstol Pablo en el libro de Primera de Corintos nos muestra cómo Dios tiene cuidado de nosotros, pero especialmente cómo tuvo cuidado de su pueblo Israel, pero es impresionante que en los últimos versículos también menciona que no se agradó de ellos, por lo que muchos se quedaron tirados en el desierto. 

Sin embargo, dos hombres encontraron el secreto de cómo no quedarse tirados en el desierto, Josué y Caleb, diciendo uno de ellos: “Si Dios se agrada de nosotros nos entregará la tierra”, ya que Israel solo había vivido bajo la responsabilidad de Dios, pero no bajo su bendición. 

Ellos encontraron que agradar a Dios les traería bendición, por lo que entraron a la tierra prometida, donde pudieron sacar el producto que en ese lugar había para dar a conocer la genética de la tierra santa y mostrar la bendición. Es el tiempo donde Dios está sacando a su iglesia para mostrar su genética y permitir que la salvación llegue a muchos, pues estamos en el tiempo del Renuevo.

Proverbios 27:25 Una vez cortada la hierba, aparecido el renuevo y apilado el heno de las montañas.

Es necesario que entendemos las etapas que muchas veces pasamos, ya sean de tribulaciones o problemas de diferentes índoles, porque en medio de ellas, Dios quiere hacer cosas extraordinarias para hacernos realmente como un renuevo. Es por ello que nos es necesario pasar momentos difíciles, para que Cristo trabaje en nosotros, así como el Padre lo hizo con él.

Isaías 53:1-2 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje? ¿a quién se ha revelado el brazo del Señor? Con todo eso subirá, como renuevo, delante de él; y como raíz de tierra seca. No hay parecer en él, ni hermosura. Le veremos, más sin atractivo para que le deseemos.

Muchos son los que creen, pero pocos son los que tiene la revelación. A Cristo lo vieron muchos, pero solo a pocos se le reveló como el Rey de Reyes. En la Palabra se nos ilustra a los dos jóvenes de Emaús, a quienes tuvo que abrirles el entendimiento y explicarles la Palabra para que pudieran conocerle. La revelación es muy importante para nosotros y nuestros hijos, tal como lo señala Deuteronomio 29:29.

Isaías 4:1-2 Porque siete mujeres echarán mano de un hombre en aquel día, diciendo: Nuestro pan comeremos y con nuestra ropa nos vestiremos; tan sólo déjanos llevar tu nombre; quita nuestro oprobio. Aquel día el Renuevo del Señor será hermoso y lleno de gloria, y el fruto de la tierra será el orgullo y adorno de los sobrevivientes de Israel.

Estas mujeres no querían la revelación ni la Palabra, solamente pedían llevar su nombre y que les fuera quitado su oprobio, por lo que el Señor tuvo que mostrarles su renuevo para llenarlos de su gloria. El día al que se está refiriendo la cita anterior, es el día del Renuevo y viene para mostrarse a los que han estado viviendo desesperados por ver a nuestros Señor Jesucristo. 

Antes que aparezca el Anticristo tiene que haber un Avivamiento. 

Avivamiento interno: Una forma de pensar diferente, un juzgamiento interno, un despertar. 

Job 33:25-26 entonces el hombre rejuvenece; ¡vuelve a ser como cuando era niño! Orará a dios, y él recibirá su favor; verá su rostro y gritará de alegría, y Dios lo hará volver a su estado de inocencia.

Debe haber una forma de pensar completamente diferente, que los malos deseos que aprendimos en Egipto, para que, al ser ascendidos lo hagamos en un estado de inocencia. 

Actualmente, el espíritu del anticristo está tratando de meter iniquidad en el pueblo del Señor, sin embargo, Dios nos está renovando a través de su avivamiento, lo que nos permitirá ver su rostro, así como Moisés lo hacía cuando hablaba con él cara a cara.

Renuevo de la Vid

Génesis 40:10 y en la vid había tres sarmientos. Y al brotar sus yemas, aparecieron las flores, y sus racimos produjeron uvas maduras.

Este pasaje relata el sueño del copero, donde tanto él como el panadero estaban encarcelados por haber ofendido al rey, sin embargo, al llegar José a la cárcel, ambos le contaron sus sueños, los cuales les fueron interpretados. 

Tras haberse contado el copero su sueño, el mismo le fue interpretado que sería restituido como copera del rey y que aun cuando él no entendía lo que estaba viviendo, el Señor lo estaba haciendo maduro dentro de la cárcel. 

Somos maduros cuando dejamos de pensar en nuestros problemas y pensamos en los demás, así como lo hizo la iglesia de los Cantares cuando ambos salieron al campo para demostrarse su amor. Esto es una representación de la necesidad que tenemos de salir al mundo para hablar de nuestro Dios al mundo, pues de la abundancia de nuestro corazón debe hablar nuestra boca. 

Al copero le salvaron la vida, mientras que al panadero fue muerto a los tres días. Dio fruto en la cárcel, dio fruto en el problema y entendió el propósito de Dios, de tal manera que le acontecieron tres cosas: 1) Lo sacaron de la cárcel, 2) Le levantaron la cabeza, 3) Le restituyeron su puesto).

Estamos en un tiempo de levantar nuestra cabeza y ser honrados, pues nuestro socorro viene de Jehová. Es el fin de estar como aquella mujer encorvada que vio hacia abajo por dieciocho años. 

En la Palabra también se describe al Apóstol Pedro cuando se encontraba en una cárcel, a punto de que Herodes lo matará, sin embargo, el ángel del Señor con un toque hizo caer las cadenas para que fuera liberado de esa cárcel y aun cuando había cuatro grupos de soldados vigilando, estos fueron cegados y no notaron como Dios lo liberó. 

Dios está haciendo cosas ocultas a nuestro favor sin que el enemigo lo note. Debemos creer con el corazón que el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defienden, pues él está trabajando a nuestro favor para sacarnos de toda cárcel. 

Renuevo de Almendro

Números 17:8  Y aconteció que el día siguiente, Moisés entró en la tienda del testimonio, y he aquí, la vara de Aarón de la casa de Leví había retoñado y echado botones, y había producido flores, y almendras maduras.

Esta vara había sido cortada, pero reverdeció en una noche y dio flores. Esto representa que muchas veces en nuestras vidas, habrá etapas de obscuridad, pero es necesario saber que Dios está trabajando, así como lo hacía con Job cuando lo instruía en las vigilias de la noche. 

Salmos 30:5 Porque su ira es sólo por un momento, pero su favor es por toda una vida; el llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría.

Jacob se aferró al ángel sin soltarlo hasta tener su bendición y mientras amanecía, Dios le cambió el nombre y le fue quitado el nombre de suplantador por el de Israel. Nuestro llanto puede durar toda la noche, pero podemos estar seguros que por la mañana vendrá su alegría.

Salmos 17:3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba y nada hallaste; he resuelto que mi boca no peque.

Aunque no nos demos cuenta, Dios nos está visitando y haciendo cosas extraordinarias en nuestras vidas. Nuestra victoria viene junto al grito de alegría, en el momento que entendamos que estamos siendo probados con un propósito.

Renuevo de la Higuera

Habacuc 3:17 Aunque la higuera no eche brotes, ni haya fruto en las viñas; aunque falte el producto del olivo, y los campos no produzcan alimento; aunque falten las ovejas del aprisco, y no haya vacas en los establos.

Nuestra higuera empezó a reverdecer, pues estamos en un tiempo de sanidad. Cuando nosotros tocamos al Señor, provocamos que de él salga su poder para ser sanos, así como lo hizo aquella mujer con flujo de sangre, quien al activar su fe, lo tocó y fue sana a través del poder de Cristo. Recordemos que la higuera en la Palabra representa sanidad. 2 Reyes 20:7 Entonces Isaías dijo: Tomad una masa de higos. La tomaron y la pusieron sobre la úlcera, y sanó.

Renuevo del Olivo 

Salmos 128:3 Tu mujer será como fecunda vid en el interior de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

Nuestras mujeres son el gozo de nuestra casa, por ello el enemigo las quiere opacar. Quizás hayamos perdido la esperanza en la restauración de nuestros hijos, pero Dios nos dice que hay esperanza, pues él los traerá a su regreso, así como sucedió con el hijo pródigo.

En hebreo, la palabra Hijo se traduce como Ben: Hijo, nacer, niño, rama, renuevo, saeta, ungido, valiente, vástago. 

En nuestros hijos hay guerreros y por eso son atacados; sin embargo, el renuevo del Señor viene para todos, por lo que Dios quiere que no perdamos la esperanza de que muchos de los nuestros serán alcanzados. 

Asimismo, Dios también quiere que nos acerquemos a su presencia si no hemos entendido su propósito para las dificultades que estemos pasando, pues Él transformará nuestro ser, haciéndonos madurar para que nuestra cabeza sea levantada.