Discerniendo el espíritu de adivinación

Pastor Tito Pérez.

El ministerio profético es el encargado de discernir los ambientes, por lo cual es necesario que seamos activados por el, para que podamos discernir el espíritu de adivinación.

Deuteronomio 18:9-13 (LBLA) Cuando entres en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, no aprenderás a hacer las cosas abominables de esas naciones. [10] No sea hallado en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni hechicería, o sea agorero, o hechicero, [11] o encantador, o médium, o espiritista, ni quien consulte a los muertos. [12] Porque cualquiera que hace estas cosas es abominable al SEÑOR; y por causa de estas abominaciones el SEÑOR tu Dios expulsará a esas naciones de delante de ti. [13] Serás intachable delante del SEÑOR tu Dios.

Este pasaje nos deja ver nueve cosas que no debemos hacer si anhelamos ser intachables delante del Señor (Job 8:6), entre ellas está la adivinación; en este año, por medio de Su revelación Dios está quitando la venda de nuestros ojos para que podamos discernir la adivinación y erradicarla. En la actualidad los medios de comunicación nos presentan estos pecados de una forma inocente quitándole lo tenebroso, y así el enemigo ha tratado de infiltrarse dentro de nuestras casas y nuestras vidas, por lo que debemos discernir estas situaciones.

La palabra adivinación según el DRAE, es la acción de adivinar algo sin utilizar procedimientos basados en la razón o conocimientos científicos, especialmente si para ello se utiliza la magia, la interpretación de signos de la naturaleza, etc. La palabra original griega de la que se deriva adivinación, es el G3132 manteúomai que se deriva del G3105 y significa profeta, que supuestamente delira bajo inspiración, adivinar, pronunciar conjuros, bajo pretexto de predecir. Esto quiere decir que un adivino es un pseudo-profeta pues trata de imitar lo que Dios hace por medio del ministerio profético; también debemos tener cuidado cuando profetizamos pues no podemos delirar, es decir que de nuestra boca salgan palabras fuera de orden escudándonos en que nos encontramos bajo inspiración, por lo que es importante estar sujetos a un ministerio pastoral o apostólico que nos marque los linderos de donde no podemos salir.

La palabra discernir se traduce del original griego G1252 Diakrino que significa separar completamente, retirarse de, oponerse, figurativamente discriminar, decidir, vacilar, titubear: contender, diferenciar, discernir, disputar, distinción, distinguir, examinar, hacer diferencia o juzgar. Separar nos recuerda cuando Dios en la creación separó las tinieblas de la luz por lo que, cuando discernimos algo que está mal, nos debemos apartar o retirar pues el discernimiento es una característica de aquellos que han alcanzado madurez.

1 Corintios 11:29 (LBLA) Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.

La Santa Cena nos capacita para discernir, pues por medio de ella nuestros ojos son abiertos y de esta forma el Señor nos mostrará quiénes en nuestra congregación están siendo fascinados por la serpiente, aunque en apariencia estén bien.

Salmos 19:12 (LBLA) ¿Quién puede discernir sus propios errores? Absuélveme de los que me son ocultos.

Este verso nos refuerza que necesitamos la ayuda del Señor para discernir, primero a nosotros mismos, por lo que debemos suplicar Su auxilio, sobre todo cuando nos encontramos en una situación difícil a la que no le encontramos una causa y solo por el discernimiento sabremos cuál es.

Mateo 16:2-3 (LBLA) Pero respondiendo El, les dijo: Al caer la tarde decís: “Hará buen tiempo, porque el cielo está rojizo.” [3] Y por la mañana: “Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojizo y amenazador.” ¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéis discernir las señales de lostiempos?

Es necesario que discernamos el tiempo que vivimos, que creamos que el Señor viene pronto y vivamos de acuerdo a ello, guardándonos y consagrándonos para Él.

Job 6:30 (NVP) ¿Es que hay iniquidad en mi lengua, o acaso no puede mi paladar discernir lo malo?

Cuando estamos envueltos en la nube magisterial, tendremos discernimiento de lo malo por la palabra.

1 Reyes 3:9 (LBLA) Da, pues, a tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?

La versión RVA dice “un corazón que sepa escuchar”, lo que nos deja ver que el escuchar esta íntimamente ligado a discernir, es por eso que no podemos creer que ya no necesitamos escuchar a otros consiervos, pues la fe viene por el oír. Es necesario que sigamos escuchando la palabra para que sea activado en nosotros el discernimiento.

Hechos 16:16-17 (LBLA) Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando. [17] Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación.

Este pasaje nos deja ver que alguien que tenga espíritu de adivinación puede hablar palabras verdaderas, que sean agradables a nuestros oídos, por eso es tan importante que el discernimiento venga sobre nosotros, pues es fácil caer en el engaño de la adulación.

Proverbios 29:5 (LBLA) El hombre que adula a su prójimo tiende una red ante sus pasos. Debemos cuidarnos de la adulación, pues si creemos todo lo que nos dicen adulándonos, podremos

después caer en manipulación para tratar de agradar al hombre.

Gálatas 1:10 (LBLA) Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Todo lo que hacemos es necesario que lo hagamos para agradar a Dios y no a los hombres.

2 Timoteo 4:3 (LBLA) Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos;

Necesitamos ser alimentados por la sana doctrina pues si no lo hacemos podemos caer en el error de buscar maestros que nos enseñen la palabra de acuerdo a nuestros deseos perversos, no de acuerdo a la voluntad de Dios.

Hechos 13:6,10 (LBLA) Después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto mago, un falso profeta judío llamado Barjesús, 10 dijo: Tú, hijo del diablo, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señor?

En este pasaje El Señor nos deja ver cómo el Apóstol reprendió el espíritu de adivinación que gobernaba a Barjesús.

Números 23:23 (LBLA) Porque no hay agüero contra Jacob, ni hay adivinación contra Israel. A su tiempo se le dirá a Jacob y a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Dios!

Este es un tiempo peligroso, en donde espíritus malos tratarán de introducirse dentro de las congregaciones, tratando de confundir lo profético con la adivinación, sin embargo el verdadero ministerio profético es un instrumento de Dios que no está para adular sino para decir la verdad, arrancar, destruir y echar fuera todo aquello que no proviene de Dios.

Lamentaciones 3:40 (TLA) 40-42 Si pecamos contra Dios, y él no quiere perdonarnos, pensemos en qué lo hemos ofendido. Dirijamos al Dios del cielo nuestras oraciones más sinceras, y corrijamos nuestra conducta.

Si hemos detectado el espíritu de adivinación reprendámoslo y echémoslo fuera, pues estas cosas son abominación delante del Señor.

Publicado en Pastor Tito Pérez.

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