Reposo en la angustia

Pastor Ramiro Sagastume

Hemos sido enseñados sobre que la luz implica orden, y que este orden habilita el Reposo.

Josué 1:13 (LBA) Recordad la palabra que Moisés, siervo del Señor, os dio, diciendo: “El Señor vuestro Dios os da reposo y os dará esta tierra.

El pueblo de Israel salió de Egipto, pasando por el desierto, lo que era necesario para entrar a Canaán. Cuando estábamos en Egipto (figura del mundo), recibimos la Luz, que fue aceptar al Señor como nuestro Salvador, de tal forma que podemos estar pasando por un desierto, pero es para entrar a Canaán, porque en el desierto Dios ordena las cosas. Como seres humanos nos hemos angustiado incontable número de veces y aún en la escritura encontramos muchos personajes que sintieron angustia en algún momento de sus vidas.

Proverbios 24:10 (LBA) Si eres débil en día de angustia, tu fuerza es limitada.
No podemos permitir que la debilidad llegue a nuestra vida cuando estamos angustiados, pues

esto producirá que nuestra fuerza sea disminuida también.

Mateo 9:36 (LBA) Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor.

Es fácil identificar a una persona angustiada, pues cuando una persona no tiene Pastor su alma se angustia profundamente.

Génesis 35:3 (LBA) y levantémonos, y subamos a Betel; y allí haré un altar a Dios, quien me respondió en el día de mi angustia, y que ha estado conmigo en el camino por donde he andado

En este pasaje de la Biblia, se habla de Jacob. Muchas veces aunque no lo deseemos, el día de angustia llega, tal como le pasó a este hombre de fe, pero Jacob tenía su esperanza en Dios y nosotros también tenemos esperanza porque ya tenemos un Pastor.

Génesis 32:6-7 (LBA) Y los mensajeros regresaron a Jacob, diciendo: Fuimos a tu hermano Esaú, y él también viene a tu encuentro y cuatrocientos hombres con él. 7 Entonces Jacob tuvo mucho temor y se angustió; y dividió la gente que estaba con él, y las ovejas, las vacas y los camellos, en dos campamentos.

Casi 20 años habían pasado desde que Jacob se había peleado con su hermano; Esaú venía con 400 personas más, por lo que Jacob sintió angustia sin embargo Dios le dio la estrategia para reconciliarse con su hermano.

Génesis 32:24-26 (LBA) Jacob se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. 25 Cuando vio que no había prevalecido contra Jacob, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Jacob mientras luchaba con él. 26 Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Jacob respondió: No te soltaré si no me bendices. 27 Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Jacob

Jacob se quedó solo; Dios nos conoce y cuando viene la angustia es con un propósito, el cual en Jacob era que se quedara solo para ser transformado, pero la misma angustia de Jacob no dejaba que el ángel lo bendijera. El propósito en nuestra soledad es aceptar la condición que tenemos, que escudriñemos nuestro corazón y aceptemos que lo necesitamos.

Génesis 32:28 (LBA) Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has prevalecido.

En el momento que aceptamos nuestra condición pecadora, Dios nos cambia nombre, nos cambia actitud, nos cambia identidad. Dios cambia, quita y trabaja por sustituciones. Esto lo vemos en Isaías 61:3, donde observamos que Dios cambia la cautividad por libertad, el llanto por consuelo, la ceniza por gloria, el luto por gozo y la angustia por alegría.

1 Samuel 1:15 (LBA) Pero Ana respondió y dijo: No, señor mío, soy una mujer angustiada en espíritu; no he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma delante del Señor

Ana de alguna forma abrió puertas para la angustia, sin embargo, derramó su alma ante Dios. Debemos dejar que Dios nos defienda, quizás Ana se defendió sola frente a Penina por mucho tiempo, pero no fue hasta que derramó su alma, que fue libre.
Cantares 8:5 (BTA 2003) ¿Quién es ésta que sube del desierto rebosando en delicias, apoyada en su amado? Yo te levanté debajo de un manzano en que yacías, ¡oh Esposa mía!, donde fue desflorada tu madre, donde fue violada aquella que te vio nacer.

Pensemos en cómo fue engendrada esta mujer, según este pasaje su madre fue violada y por lo tanto ella tuvo un receptor de angustia desde la concepción. Violada también se traduce como atadura, corromper, echar a perder, tener dolor; sin embargo Dios nos dice que no importa como fuimos engendrados, Dios tiene un propósito para nosotros. Él nos da reposo y nos saca del desierto, no importando la genética que hayamos tenido, porque Él es misericordioso. Nos cambia de angustia a un disfrute de delicias, tal como lo hizo con esta mujer.

2 Reyes 4:27 LBA Cuando ella llegó al monte, al hombre de Dios, se asió de sus pies. Y Giezi se acercó para apartarla, pero el hombre de Dios dijo: Déjala, porque su alma está angustiada y el Señor me lo ha ocultado y no me lo ha revelado.

En ocasiones hay angustias de las que Dios no revela su causa a nadie porque quiere que nosotros mismos analicemos nuestra condición y la reconozcamos.

2 Reyes 4:18-21 18 Y cuando el niño creció, llegó el día en que salió al campo adonde estaba su padre con los segadores, 19 y dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre. 20 Y tomándolo, lo llevó a su madre, y estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió. 21 Entonces ella subió y lo puso sobre la cama del hombre de Dios, cerró la puerta detrás de él y salió.

En este pasaje vemos que el niño se fue el campo, como figura del mundo. Hay madres que están angustiadas porque sus hijos están en el mundo, pero debemos de hacer lo correcto y traer a nuestros hijos ante el altar. Esta mujer, colocó a su hijo en el aposento alto para que Dios lo resucitara y Dios lo hizo.

Salmos 6:3 LBA Mi alma también está muy angustiada; y tú, oh Señor, ¿hasta cuándo?
Hay que gente que piensa que Dios se ha olvidado de ellos y como en este pasaje, le preguntan a

Dios ¿hasta cuándo?.

Salmos 77:2 SRV Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo.
2 Crónicas 15:4 LBA Pero en su angustia se volvieron al Señor, Dios de Israel, y le buscaron, y El se dejó encontrar por ellos,

En ambos pasajes, vemos que se esperó hasta el día de la angustia para buscar de Dios, sin embargo, vemos la misericordia de Dios para con ellos, quien se dejó hallar porque le buscaron. No esperemos a llegar al día de angustia para buscar de Dios, busquémosle en todo tiempo.

Salmos 27:5 LBA Porque en el día de la angustia me esconderá en su tabernáculo; en lo secreto de su tienda me ocultará; sobre una roca me pondrá en alto.

Dios en lo secreto de su tienda nos oculta, donde los angustiadores no nos encontraran. Dios es experto en ello, escondió a Moisés de Faraón, a Elías de Jezabel, Él sabe perfectamente dónde protegernos. No solo nos esconde, sino también nos pone en alto y nos pone en una roca donde nuestros pies no se hundirán. Si Dios nos guarda en Su mano podremos reposar aún en medio de la angustia.

 
Publicado en Pastor Ramiro Sagastume y etiquetado , , , , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *