Toda lengua, tribu y nación

Pastor Marco Vinicio Martínez.

Es una bendición saber todo lo que Dios está haciendo en el final de los tiempos; cómo a través de los medios de comunicación, Su palabra sigue siendo expandida, llegando inclusive a aquellos países que en su momento se declararon ateos, pero aun ahí, el remanente de la Iglesia de Cristo permaneció dando fruto, lo que permitió que por la misericordia de Dios, algunas de aquellas naciones pasaron de ser ateos, a una nación laica; permitiendo con esto que la palabra del Señor pueda ser compartida de una forma más fluida, aunque en esas naciones que están en medio de esa transición; el poder adquirir una Biblia, tiene un costo muy elevado, por consiguiente se hace difícil que todos puedan tener una, pero en medio de toda dificultad humana, el Señor está usando cualquier medio, y hace que sirva para llegar a todo lugar y a toda persona para que nadie se quede sin la oportunidad de escuchar las buenas nuevas de salvación.

El problema es que a veces nos acomodamos en el lugar donde estamos, cuando realmente la instrucción de Jesús fue que se compartiera el evangelio a toda criatura. En su mayoría, queremos seguir recibiendo el maná celestial en el lugar donde estamos y continuar con nuestros familiares y amigos, en el discipulado de siempre, etc., pero cuando nos dicen que vayamos alrededor de todo el mundo para compartir de las buenas nuevas de salvación de Dios; quizá haya quienes estén en la mejor disposición de hacerlo, pero una gran mayoría podrían preferir seguir cerca del siervo que Dios levantó para que fuéramos alimentados espiritualmente, queremos estar siempre al lado del pastor que el Señor usa como un vaso de bendición a nuestra vida, pero la instrucción de Dios no es esa; debemos ser instruidos, pero una vez que aprendamos, debemos dejar fluir todo lo que recibimos para que nadie se quede sin la oportunidad de recibir la palabra de Dios.

Apocalipsis 14:6 (NTV) Y vi a otro ángel, que volaba por el cielo y llevaba la eterna Buena Noticia para proclamarla a los que pertenecen a este mundo: a todo pueblo y toda nación, tribu y lengua.

Pero en realidad es un desafío el que Dios nos hace para que salgamos del lugar de donde estamos y que nos ciñamos los lomos para prepararnos y que salir a todo el mundo y que lleguemos a lugares insospechados para que nadie se quede sin la oportunidad de saber que existe Dios.

Mateo 28:18-20 (LBA) Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Hoy, lamentablemente en algunos lugares se pretende hacer comunidades cristianas, lugares cerrados donde solamente vivan cristianos y que la luz del mundo sea limitada, pero eso está permitiendo que nos convirtamos en elitistas y que no dejemos entrar a inconversos a la luz de Jesús, porque por nuestra forma de pensar, creemos que si le hablamos a gente que no es cristiana, nos podemos contaminar, cuando la realidad es que debemos compartir del evangelio de Cristo, hacer que un inconverso se haga a Cristo y no hacernos a ellos; esto tiene una gran diferencia que necesitamos asimilar.

Marcos 16:15 (LBA) Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

La luz que llevamos dentro, debemos compartirla con la gente que no conoce a Jesús; obviamente que es responsabilidad de cada uno para no contaminarnos; necesitamos estar debidamente cimentados en la verdad de Dios para que no haya engaño alguno que nos haga retroceder; si vamos a evangelizar, hagámoslo en el orden de Dios y estar siempre cubiertos por El a través de Sus 5 ministerios.

Los que hemos tenido la bendición de nacer cerca de una Biblia, debemos agradecerle al Señor Jesucristo porque además de la salvación que nos regaló, pasó el tiempo y cuando El decide que vengamos a la Tierra, resulta que nacemos cerca de una Biblia o de muchas Biblias, aun en el idioma de la región en la que nacimos en lo natural; por lo tanto es algo que debemos aprovechar y que sepamos también que, si bien es cierto es una bendición, también debemos saber que tenemos la responsabilidad de llevar la luz de Jesús a los que no nacieron cerca de una Biblia; es más, esa situación tuvo lugar para permitirnos ser los vasos que Dios usará para que la gente que no conoce a Jesús, les podamos llevar las buenas nuevas de salvación de Cristo Jesús.

La pregunta entonces es: ¿estaremos dispuestos a ser los canales de bendición para los que no conocen del amor de Dios?, pero esto involucra el hecho que asumamos la responsabilidad de involucrarnos en todo lo que nos sea posible, con el propósito de cubrir aquellos grupos que por una u otra razón aun no tienen acceso a una Biblia; esto alcanza el hecho de proponernos en aprender otro idioma y que una vez alcancemos esa bendición, la pongamos a los pies de Jesús para que podamos ser participantes, incluso, de traducir la Biblia a lenguajes que quizá no se ha traducido; si tenemos la disposición de ser vasos de bendición en las manos de Dios, El verá cómo podrá utilizarnos en la expansión de Su palabra para que nadie se quede sin conocer a Jesús.

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