Limpiando la lepra

Pastor Marco Vinicio Castillo.

Como iglesia hemos recibido por la fe una proclama gloriosa, a la cual debemos prestarle atención y no tener en poco cuántas enseñanzas sean necesarias sobre el tema, ya que el fin es recibir plenamente lo que el Señor preparó de antemano para nosotros.

Por ejemplo, en el nuevo testamento vemos a Juan el bautista predicar sobre el reino de Dios diciendo: “arrepentíos y convertíos”, luego aparece el Señor Jesús y empieza su ministerio predicando un mensaje similar; después de Su resurrección pasa 40 días hablando sobre el Reino de Dios a sus discípulos. Más adelante encontramos al apóstol Pablo en el libro de los Hechos rentando una casa en la cual estuvo por lo menos dos años predicando sobre el reino de Dios. Esto nos enseña que cuando un tema es muy amplio requiere también una amplia explicación.

Por esa razón ahondaremos una vez más en los versículos que se estuvieron ministrando antes de la proclama, los cuales fueron una especie de antesala para entrar a esta nueva dimensión del reposo.

Levítico 25:8 (LBA) “Contarás también siete semanas de años para ti, siete veces siete años, para que tengas el tiempo de siete semanas de años, es decir, cuarenta y nueve años. “Entonces tocarás fuertemente el cuerno de carnero el décimo día del séptimo mes; en el día de la expiación tocaréis el cuerno por toda la tierra.

Levítico 25:10 (amplificada) y consagraras el quincuagésimo año y proclamaras libertad para los esclavos, por toda la tierra y a todos sus habitantes será un jubileo, año de remisión para ustedes y cada uno de ustedes volverá a su posición ancestral que a través de la pobreza se vio obligado a vender y cada uno de ustedes regresara a su familia que fue separado por su esclavitud.

Notemos que el versículo 10 nos habla de un año de jubileo y de remisión de pecados; este concepto, aunque se describe como jubileo o año de remisión, está íntimamente ligado con un año de reposo, entonces una de las facetas a las que podemos esperar acceder en el año del reposo es a libertad de deudas y a recuperar aquellas cosas que perdimos o que, movidos por la pobreza, alguien se vio obligado a vender, es decir que no quería hacerlo, pero en este año tendrá acceso a recuperar lo perdido. Esto lo podemos ver desde un sentido muy amplio, porque la esclavitud no solo encierra la esclavitud física, pues también existe esclavitud por deudas, porque el que presta se convierte en esclavo de su acreedor.

Pero para obtener libertad y recuperar lo perdido hay algo previo que debemos hacer, lo cual esta descrito en el versículo 8 y es contar siete veces, siete años, esto no es de manera literal, sino que es una figura de siete series de siete acciones que debemos cumplir para entrar en el reposo pleno, las cuales han sido expuestas en diferentes temas.

1. Humillarse(Génesis33:3)
2. Rociarlasangre(Números19:4) 3. Rociarelaceite(Levítico14:16)
4. RodearJericó(Josué6:4)
5. Estornudar(2Reyes4:35)
6. LavarseenelJordán(2Reyes5:9) 7. AlabaralSeñor(119:164)

La instrucción dada por Dios a Su pueblo en Levítico 25:10 era contar siete veces siete años, para que luego pudieran acceder a la libertad y restitución que traía el año de reposo. Ahora para que nosotros podamos acceder a esa faceta de reposo necesitamos pasar por las siete facetas de siete cosas, si no logramos pasar no vamos a alcanzar en plenitud lo que Dios quiere, por ejemplo: puede ser que nos sea necesario humillamos siete veces para reconciliarnos con un hermano, caso contrario puede que veamos pasar el año sin participar de las bendiciones que traía consigo, tal como le sucedió al siervo sirio, que vio la abundancia pero no participo de ella. Esto no es una amenaza, sino una exhortación a buscar diligentemente las bendiciones que trae implícitas el año del reposo, como lo son; libertad de esclavitud, recuperación de cosas ancestrales y regresar a la familia.

Ahora nos enfocaremos en una de las siete series de siete, la cual es lavarnos en el Jordán.

2 Reyes 5:9-10 (RVC) Naamán fue a ver a Eliseo y al llegar a la puerta de su casa se detuvo, con sus caballos y su carro de guerra. Entonces Eliseo mando a un mensajero a que le dijera; lávate siete veces en el Jordán y tu carne volverá a ser como antes era y quedaras limpio de tu lepra.

El propósito de esta serie de siete era la limpieza de la lepra. Debemos considerar que, aunque en lo literal no hemos sido alcanzado por la lepra, quizá en lo espiritual sí, y para saberlo debemos prestar atención a las generalidades de esta enfermedad. Una de las principales características de esta enfermedad es la descomposición de la carne, la cual afecta las terminaciones nerviosas y hace que la persona se vuelva insensible. Desde un punto de vista simbólico esto representa el pecado que es la corrupción de la carne de una persona estando viva, y puede ser progresivo y llegar a causar la muerte.

Ahora surge una interrogante ¿Por qué ser sumergido siete veces? Si vemos que habían otras maneras de sanar la lepra, por ejemplo podemos citar Levítico 13:14 en donde el tratamiento para ser sanado de la lepra era solamente sacar al leproso del campamento, no le correspondía hacer nada más que obedecer y soportar la soledad para regresar limpio. Por otra parte vemos como el Señor Jesús también sano a varios leprosos de forma inmediata, (Lucas 5:13), también vemos a los diez leprosos que envió a presentarse ante el sacerdote, los cuales fueron limpios en el camino (Lucas 17:12), entonces ¿Por qué a Naamán debía lavarse siete veces?

Aunque en la biblia se presentan muchos leprosos solamente siete están identificados por nombre, lo cual es impresionante, porque cuando vemos el contexto de estos pasajes no solo vemos los siete tipos de lepra que pueden haber, sino también las siete formas de ser limpios..

1. Moisés(Éxodo4:6)
2. Miriam(Números12:10)
3. LacasadeJoab(2Samuel3:29) 4. Naamán(2Reyes5:1)
5. Jezi(2Reyes5:27)
6. Uzias(2Crónicas26:19)
7. Simón(Mateo6:26)

Ya que a Naamán le dijeron que se lavara siete veces para quedar limpio de la lepra, entonces cada uno de estos personajes nos hablan de una faceta distinta de la lepra que puede estar afectándonos y que mientras no nos limpiemos, no alcanzaremos el reposo.

Éxodo 4:6 (LBA) Y añadió el SEÑOR: Ahora mete la mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno, y cuando la sacó, he aquí, su mano estaba leprosa, blanca como la nieve. Entonces El dijo: Vuelve a meter la mano en tu seno. Y él volvió a meter la mano en su seno, y cuando la sacó de su seno, he aquí, se había vuelto como el resto de su carne.

Es interesante que Moisés no padeciera lepra en todo su cuerpo sino solamente en su mano, y sabemos que la mano representa los cinco ministerios. Por otra parte si vemos el contexto, iniciando desde el capítulo 3, Moisés tiene un encuentro con Dios y la zarza ardiendo mientras estaba cuidando las ovejas de su suegro Jetro, en donde Dios le dice que regrese a Egipto a liberar a sus hermanos, sin embargo Moisés le pone cinco argumentos para no ir. Si relacionamos esto a nuestra vida, la lepra tipifica la insensibilidad de una persona que tiene talentos y dones de parte del Señor pero se niega a ponerlos al servicio del Señor que se los dio.

Otra de las razones por las que Moisés no quería regresar a Egipto era porque estaba muy cómodo en el lugar que se encontraba, y aunque ya él tenía la noción de que sería un libertador lo hizo de forma errónea mientras estuvo en Egipto, pues cuando trató de defender a un esclavo lo hizo matando a un egipcio y luego quiso fungir como juez entre dos egipcios y fue allí donde supo que el asunto era conocido y salió huyendo. Llego a una tierra donde encontró esposa, trabajo, es decir que tenía su vida resuelta, y ahora se le presenta el Señor y le dice que le sirva.

Podemos encontrar muchas razones por las cuales no querer servir como el acomodamiento, temor a encontrar problemas, e incluso regresar al área de servicio en donde quizás nos trataron mal, pero cualquier argumento nuestro se queda sin fundamento cuando tenemos un llamado de parte de Dios. Si tenemos un talento o don que puede servir para bendecir a mucha gente, debemos ponerlo al servicio del Señor.

Entonces podemos decir que la primera sumergida en el Jordán es quitar la insensibilidad en el servicio y cuando logremos cumplir las siete series de siete podremos disfrutar del reposo.

Números 12:9 (LBA) Y se encendió la ira del SEÑOR contra ellos, y El se fue. Pero cuando la nube se retiró de sobre la tienda, he aquí que Miriam estaba leprosa, blanca como la nieve. Y cuando Aarón se volvió hacia Miriam, vio que estaba leprosa.

Este es un claro ejemplo que la lepra puede venir como consecuencia de la murmuración en contra un ministro por menospreciarlo y, más allá murmurar en contra del ministro, es atentar contra la autoridad de la que está investido. Si notamos, el problema no radicaba en el ministro, sino en el menosprecio que tenían hacia la esposa del ministro.

En esta oportunidad solo abordamos dos facetas de las siete sumergidas en el Jordán, pero son dos facetas de las cuales debemos ser limpios, así que cada uno nos expongamos sinceramente delante del Señor y que sea el Espíritu Santo quien nos sumerja para ser limpios.

 
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