La canasta de fruta de verano

Pastor Estuardo Bran.

En esta serie de estudios hemos analizado varias visiones proféticas que nos sirven de guía en el desarrollo de lo profético en este último tiempo. La iglesia del Señor está siendo perfeccionada por los cinco ministerios, incluyendo al ministerio profético por medio de la profecía, sueños, visiones, la palabra profética más segura y el don de profecía, que ministran los ojos del entendimiento de la novia para que sean abiertos.

Sabemos que de la tribu de Isacar habían 200 principales que eran entendidos en los tiempos, y de esta misma forma habían profetas entendidos en la visiones de Dios, entre los que estaban Daniel y Zacarías. Las visiones pueden ser dadas a profetas (ministros primarios) pero también a los jóvenes por medio del derramamiento del Espíritu Santo (Hechos 2); también son dadas en lo individual para dar una instrucción (Génesis 46).

Todas las visones proféticas que hemos analizado, apuntan a tiempos de juicios de parte del Señor, que vendrán sobre el pueblo de Israel, de tal forma que la semana 70 de Daniel (La gran tribulación) está dirigida a Israel, pero allí también habrá gentiles creyentes que deben lavar sus vestiduras en al sangre del cordero para terminar su perfeccionamiento. En esta oportunidad estudiaremos la visión de la canasta de fruta de verano, que fue mostrada al profeta Amós. En este sentido es importante que analicemos un poco la situación de Israel, pues en ese tiempo ya estaba dividido en el reino del norte y el reino del sur (Judá).

Amós 8:1-2 (LBLA) Esto me mostró el Señor DIOS: He aquí, había una canasta de fruta de verano, [2] y El dijo: ¿Qué ves, Amós? Y respondí: Una canasta de fruta de verano. Entonces el SEÑOR me dijo: Ha llegado el fin para mi pueblo Israel. Ya no volveré a dejarlos sin castigo.

En esta visión Dios le da la explicación a Amós, de lo que significa la canasta de fruta de verano. Sin embargo debemos analizar qué fue lo que sucedió previo a esta visión, y el por qué el Señor declara el fin para el pueblo de Israel. Esta visión está dirigida a Israel pero sabemos que todo lo que ellos pasaron, sirve a la iglesia como un ejemplo, como una alerta para que no cometamos los mismos errores que ellos cometieron.

Amós 8:2 (CEE 2011) Me preguntó: | «¿Qué ves, Amós?». | Respondí: | «Una cesta de fruta madura». | El Señor me dijo: | «Mi pueblo Israel está maduro para el castigo. | No le dejaré pasar una más.

Esta versión de las escrituras nos habla de que el pueblo estaba maduro para el castigo, pero no como una madurez positiva, sino un estado calamitoso en el que llega el tiempo de la cosecha de todas las maldades que ha hecho, de las cuales no le dejarán pasar una más.

Amós 8:7 (BAD) Jura el Señor por el orgullo de Jacob: “Jamás olvidaré nada de lo que han hecho”

Jeremías 30:7 (LBLA) “¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Jacob, mas de ella será librado.

La angustia de Jacob es el período de la semana 70 de Daniel, y la visión de la canasta de frutas que fue mostrada a Amós, se refiere al orgullo y altivez de Jacob; esto nos habla de que los orgullosos no se irán en el arrebatamiento, por lo tanto es necesario que hagamos morir el orgullo antes que sea tarde.

Amós 8:8-10 (TLA) Por causa de todo esto, la tierra misma temblará; subirá como el agua del río Nilo, y luego se hundirá por completo, haciendo llorar a sus habitantes. [9] »Yo soy el Dios de Israel, y les aseguro que ese día el sol dejará de brillar; el mediodía se convertirá en noche, y toda la tierra quedará a oscuras. [10] Convertiré sus fiestas en velorios, y sus canciones en tristes lamentos; todos ustedes andarán de luto y se raparán la cabeza; andarán tristes y llenos de amargura, como si hubiera muerto su único hijo.

En el verso 8 vemos que se nos habla de terremotos y eclipses, los cuales ya estamos viviendo en la actualidad, como un principio de dolores.

Amós 8:11-14 (TLA) »Yo soy el Dios de Israel, y les aseguro que vienen días en que haré que sientan hambre; tendrán hambre, pero no de pan, tendrán sed, pero no de agua; ¡tendrán hambre de oír mi palabra! [12] Andarán de este a oeste, y de norte a sur, con deseos de oír mi palabra, pero yo no les hablaré. [13] »Cuando llegue ese día, aun las muchachas más sanas y los jóvenes más fuertes se desmayarán de sed. [14] Además, caerán sin vida los que adoraban a los ídolos de Samaria, de Dan y de Beerseba. Juraban en nombre de esos dioses, creyendo que eran dioses vivos, por eso no volverán a levantarse.»

Durante esta época el reino de Israel ya había estado dividido en dos partes por más de ciento setenta años. Jeroboam había instituido su propia adoración idolátrica al hacer dos becerros de oro: uno para Dan y el otro para Bet-el (1Reyes 12:25-33). El mensaje de Amós estaba dirigido principalmente al reino del norte, es decir a Israel pero también menciona a Judá, y a las naciones vecinas de Israel (sus enemigas).

Amós menciona ocho juicios sobre naciones, de las cuales, las ciudades vecinas a Israel se relacionan con regiones actuales, enemigas de Israel:

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  1. Damasco (1:3-5)

  2. Gaza (1:6-8)

  3. Tiro (1:9-10)

  4. Edom (1:11-12)

  5. Amón (1:13-15)

  6. Moab (2:1-3)

  7. Judá (2:4-5)

  8. Israel (2:6-16)

– relación con Siria
– relación con Palestina
– relacionada con Líbano
– Asia occidental o medio oriente – Jordania
– Jordania

Dentro de la estructura del libro del Profeta Amós, podemos ver que contiene cinco mensajes (Amós 3:1- 6:14) y cinco visiones (Amós 7:1 – 9:10). Dentro de los cinco mensajes, destacamos que tres de ellos comienzan diciendo: “escucha” y los otros dos dicen: “¡Ay!”; estos mensajes son 

muy importantes pues nos muestran la condición del pueblo, por la que el Señor les dice que ya no les tolerará una más.

– En el primero (Amós 3:1-15), Escuchad la palabra que Jehová a hablado contra vosotros (juicio contra Samaria por sus opresiones y violencia).
– En el segundo (Amós 4:1-13) Oíd vacas de Basán, advierte a los ricos que serán castigados por oprimir a los pobres.

– En el tercero (Amós 5:1-17) Oíd esta palabra. Es un llamamiento a buscar al Señor antes que Él pase en medio de ellos.
– En el cuarto (Amós 5:18-27) Amos pronuncia un ¡Ay! Sobre los religiosos cuyas ceremonias llegaron a ser una abominación para el Señor. (No podemos permitir caer en religiosidad pues eso nos hace participantes del primer ¡Ay!, es decir la pre-tribulación)

– En el quinto (Amós 6:1-14) pronuncia otro ¡Ay! sobre los ricos que en su afluencia olvidan la aflicción de los oprimidos.

Amós significa “el que carga peso”, el cual debe ser una de las funciones de un profeta de Dios, llevar las cargas del pueblo, siendo un instrumento de bendición para consolar y edificar no para regañar. Era originario de Tecoa, una ciudad de Judá, que según el diccionario Hitchcock significa que es aprobado o trompeta; esto nos habla de que Amós era un profeta aprobado por Dios, aunque no lo era por el hombre por profetizar en contra del rey. El profeta debe saber que en algún momento no será del agrado del pueblo, pero debe agradar a Dios. Amós fue acusado por el sacerdote Amasías, de conspirar contra el rey (Amos 7), por eso fue expulsado del templo de Betel (Amós 7:12-13); fue ganadero y punzaba higos de sicomoro, una clase de higos que era considerada alimento para pobres; esta práctica tenía como objeto acelerar la maduración de los higos para incrementar su tamaño y dulzura (Amós 7:14).

Estructura del libro de Amós

  • Capítulos 1 y 2 : El anuncio del juicio de Dios sobre las naciones vecinas, así como también sobre Judá e Israel.

  • Capítulos 3 al 6: Los juicios sobre todo Israel:
    Capitulo 3: Primera proclamación: la gracia y el juicio de Dios.

    Capítulo 4: Segunda proclamación: ellos no han conocido el castigo de Dios. Capítulo 5: Tercera proclamación: el llamado al arrepentimiento.
    Capítulo 6: Cuarta proclamación: el lamento de Israel.

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Las cinco visiones de

Primera visión: Segunda visión: Tercera visión: Cuarta visión: Quinta visión:

Amós

Langostas (Amós 7:1-3)
Fuego (Amós 7:4-6)
La plomada de albañil (Amós 7:7-9)
El canastillo de fruta de verano (Amós 8:1-14)
La destrucción del templo de Betel (Amós 9:1-10) 

En la visión de la canasta de fruta de verano, Dios dice que ya no dejará a Israel sin castigo porque en el capítulo anterior, en la visión de las langostas, los había perdonado.

Amós 7:1-3 (TLA) Nuestro Dios me permitió ver los saltamontes que estaba por lanzar sobre los campos de Israel. Ya se había levantado la primera cosecha, la que pertenece al rey. Pero faltaba levantar la segunda cosecha, la que es para el pueblo. [2] Cuando vi que los saltamontes se estaban comiendo hasta la hierba, le rogué a Dios: —¡Perdona a tu pueblo, Dios mío! ¿Cómo vamos a sobrevivir, si somos un pueblo tan pequeño? [3] Entonces Dios sintió compasión de nosotros, y dijo: —Está bien. No voy a mandar estos saltamontes contra ustedes.

Luego, en la visión del castigo de fuego, otra vez Dios los perdona:

Amós 7:4-6 (TLA) Nuestro Dios me permitió ver el fuego con que pensaba castigarnos. Ese fuego quemaría toda la tierra, y también lo más profundo del mar. [5] Pero yo le rogué a Dios: — ¡No lo hagas, Dios mío! ¿Cómo vamos a sobrevivir, si somos un pueblo tan pequeño? [6] Entonces Dios sintió compasión de nosotros, y dijo: —Está bien. Tampoco voy a mandar este fuego contra ustedes.

Después, Dios le muestra a Amós la visión de la plomada (la cual estudiaremos más adelante).

Amós 7:8 (TLA) Me preguntó: —¿Qué es lo que ves, Amós? Yo le respondí: —Veo una plomada de albañil. Entonces Dios me dijo: —Con esta plomada voy a ver si mi pueblo se comporta rectamente. Ya no voy a perdonarle un solo pecado más.

Las frutas de verano y su interpretación

Así como el verano es el fin del año y el tiempo de la madurez de la frutas, así Israel está maduro para su último castigo. Como vimos anteriormente, en la explicación de la visión Dios, dice que Israel está lleno de maldades, por lo cual deberíamos estudiar qué cosas son maldad delante del Señor para extirparlas de nosotros.

Uno de los pecados que Israel venía cometiendo era la explotación de los pobres, que en estas tres versiones podemos entender mejor:

Amós 8:4 (BSO) Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos y arruináis a los pobres de la tierra…

Amós 8:4 (VIN) Oigan esto, ustedes que devoran a los necesitados, aniquilando a los pobres del país…

Amós 8:4 (TLA) Escúchenme bien: Ustedes humillan a los pobres y están acabando con ellos. Esto nos habla también de la usura, del aprovecharse de la necesidad del pobre.

Amós 8:5 (TLA) Para vender más caro el trigo ustedes se la pasan deseando que pronto termine el día sábado y que pase la fiesta de fin de mes. Sólo piensan en engañar a sus clientes, usando pesas y medidas falsas.

Amós 8:5 (RVA 1989) diciendo: “¿Cuándo pasará la luna nueva, para que vendamos el trigo; y el sábado, para que abramos los almacenes del trigo; para que reduzcamos el peso y aumentemos el precio, falsificando fraudulentamente las balanzas…

Aunque Israel debía guardar el día sábado, ellos no pensaban en ello, sino en que esto no les permitía seguir con sus ganancias deshonestas, cuando la escritura declara que la balanza falsa es abominación al Señor (Proverbios 11:1).

Israel amaba más las ganancias que al prójimo:

Amós 8:6 (TLA) Quieren venderlo todo, ¡hasta la cáscara del trigo! Quieren hacer esclavos a los pobres a cambio de unas monedas o por el precio de unas sandalias.

Amós 8:6 (DHH 2002) ¡Arruinaremos a los pobres hasta que ellos mismos se nos vendan como esclavos para pagar sus deudas: aunque solo deban un par de sandalias! ¡Venderemos hasta el desecho del trigo!”

Amós 8:7 (BAD) Jura el Señor por el orgullo de Jacob: “Jamás olvidaré nada de los que han hecho”

La visión de la canasta del fruta implica el juicio que vendrá sobre el pueblo de Israel por todos los pecados mencionados en este libro, y se relaciona directamente con la semana setenta de Daniel, la angustia de Jacob. Examinemos nuestro corazón para ver si no hemos cometido alguno de estos pecados, para arrepentirnos y así limpiar nuestras vidas para ser dignos de ser arrebatados.

 

Publicado en Pastor Estuardo Bran.

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