Hasta los confines

Pastor Abraham de la Cruz.

Hechos 1:7-8 LBLA Y El les dijo: No os corresponde a vosotros saber los tiempos ni las épocas que el Padre ha fijado con su propia autoridad; 8 pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Este pasaje nos ha sido explicado, indicándonos que debemos llegar primero a los nuestros, y después a todas las personas que podamos. Sin embargo, sabemos que la Palabra se puede ver desde varios ángulos, por lo cual vemos que el Reino de Dios es grande y puede ir renovando nuestro ser para que podamos cumplir esta palabra de forma literal, es decir, ir hasta los confines de la tierra a predicar el Evangelio que nos fue dado por medio de Jesucristo.

Colosenses 3:10-11 LBLA …y os habéis vestido del nuevo hombre, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó; 11 una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos.

Al hablar de griegos y judíos, nos está diciendo la Palabra que no debemos tener una distinción racial. Cuando se habla de circunciso e incircunciso, está hablando de una distinción de religión, pero esto no es correcto, pues no debe haber religiones para poder impartir de la Palabra. Al hablar de bárbaro o escita, habla de una distinción social; por lo cual podemos llevar la Palabra a cualquier persona, tenemos esta libertad, sin sentirnos menos que alguien o más que otros. Cuando se habla de esclavo o libre, se trata de una distinción económica. Esta es una evolución interna que nos lleva a la plena libertad de compartir el Evangelio sin tener ningún complejo.

Gálatas 3:27-28 LBLA Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido. 28 No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.

Israel había sido una nación independiente, pero a causa de su rebelión y que le dieron cabida a otros dioses, el Señor les castigó y llegaron a ser esclavos del Imperio Romano, por lo cual al venir el Señor y ofrecerles el Reino de los Cielos, no lo recibieron porque estaban viendo las riquezas terrenales. El Reino de Dios es más poderoso que cualquier reino en esta tierra.

Cuando el Señor les dijo a los discípulos que llegaran hasta los confines de la tierra, había un propósito; de una nación pequeña llegaría la Palabra del Señor, hasta los confines de la tierra. De la misma forma nuestro país, es un lugar pequeño, de donde el Señor ha prometido que saldrán muchos a predicar la Palabra. Dios permitirá que evolucionemos de tal manera que podamos llegar, no solo al pueblo latino, sino a otros, para que el Reino de los Cielos sea expandido.

Hechos 1:8 LBLA …pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Ahora bien, para poder avanzar y evolucionar, debemos buscar la llenura del Espíritu Santo para poder comprender cada día más el Reino de los Cielos, de tal manera que no habrá limitaciones. Muchas veces aún en nuestros pensamientos hay limitaciones, pero con la llenura del Espíritu 

podremos hacer cosas poderosas. Dios nos da de Su Espíritu sin medida, por ello podemos anhelar que cada vez más ser llenos de Él.

Hechos 10:45 LBLA Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles,

Dios estaba rompiendo límites con los apóstoles del principio, pues el pueblo de Israel pensaba que el Evangelio era solo para ellos, es decir, que estaban limitados, pero ellos debían aprender a considerar que la sede ya no era Jerusalén, sino que, de acuerdo a lo que le explicó el Señor a la Samaritana, el lugar donde se adorara al Señor, allí iba a estar Él. Además de decirles que predicaran en Jerusalén que era su ciudad, les estaba diciendo que rompieran con los esquemas religiosos, pues dice que allí había personas de diferentes creencias.

Mateo 2:22 LBLA Pero cuando oyó que Arquelao reinaba sobre Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; y advertido por Dios en sueños, partió para la región de Galilea;

Ahora bien, en Judea estaban las oficinas de gobierno más importantes de aquel tiempo, era el centro de la economía, pues los recaudadores allí debían entregar todo lo que habían recolectado. El Señor entonces le estaba diciendo a los discípulos que fueran a predicar a aquellos que los tenían esclavos, que se enfrentaran a aquellos que tenían en opresión su alma y su mente. Cuando el Señor nos liberta, nada nos puede detener; aunque al ser humano, todos tenemos temores, incertidumbres en el corazón. Ir a Judea significa entonces enfrentar a cualquier esclavitud en nuestro corazón para poder impartir la Palabra del Señor.

Existen muchas cosas que nos pueden llevar a tener limitaciones, pero Dios quiere que avancemos a la plenitud de libertad que Él quiere para nuestras vidas, para que seamos conquistadores.

Lucas 13:31-32 LBLA En ese momento llegaron unos fariseos diciéndole: Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar. 32 Y El les dijo: Id y decidle a ese zorro: “Yo expulso demonios, y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día cumplo mi propósito.”

El sistema de esclavitud quería detener al Señor, pero Él no tuvo miedo. Ahora bien, cuando aparece una amenaza de muerte, pensamos que todo acabó, pero debemos estar confiados que nuestra vida depende de la voluntad de Dios y que todas aquellas promesas que nos dio se cumplirán; es más poderoso el que está con nosotros que el que está en el mundo.

Lucas 10:36-37 RV 1960 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Vé, y haz tú lo mismo.

En este pasaje de habla de la parábola del buen samaritano. Los judíos ni siquiera mencionaban el nombre de Samaria o a un samaritano, pues había muchos problemas entre ellos, los desechaban y los menospreciaban. Pero en el Reino de Dios no podemos hacer distinción, no podemos desechar a nadie. Los samaritanos eran judíos que se habían mezclado con otras razas, por ello 

para los judíos eran despreciables, pero el Señor les dice que vayan a predicarle a aquellos que despreciaban, pero esto solo se puede hacer cuando ha habido una renovación en nuestras mentes.

Juan 4:9 LBLA Entonces la mujer samaritana le dijo*: ¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? (Porque los judíos no tienen tratos con los samaritanos.)

Dios puede enviarnos a aquellos con los que tuvimos problemas hace tiempo, si hemos evolucionado iremos, pero si no hay evolución entonces no lo haremos. Si permitimos que el Señor renueve nuestra mente, entonces podremos ir a aquellos que antes despreciamos, no podemos considerar que alguien es indigno de poder recibir el evangelio y poder ser salvo.

Lucas 24:46-47 LBLA …y les dijo: Así está escrito, que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día; 47 y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

De nuevo la Palabra dice que debemos ir a todas las etnias, debemos evolucionar de tal manera que podamos hacer esta obra tal como Él quiere que la hagamos. Por ejemplo, aquellos que saben otros idiomas, Dios ha permitido que lo sepan para que podamos ir a aquellos que hablan esos idiomas y podamos compartirles la Palabra. Si comprendemos esto, estamos evolucionando y entonces podamos utilizar los recursos que nos ha permitido tener para llegar a todas las etnias.

Hay cosas que Dios nos ha dado para utilizar en Su Reino, por ejemplo, si nos ha colocado en lugares altos en empresas, para poder llegar a quienes no llega la Palabra escrita, por ejemplo: Felipe, pudo llegar a un Etíope que era como un ministro de Economía de aquel país, y al verlo leer las Escrituras le pregunta de forma atrevida: “¿entiendes lo que lees?”, el Etíope de forma humilde responde “¡cómo entenderé si no hay quién me explique!”, eso nos indica que muchos están esperando entender las Escrituras para poder llegar al Señor y posiblemente el saber otro idioma nos acerque a muchos de alta jerarquía para poder compartirles del Evangelio del Señor.

El Evangelio no es una limitación como muchos piensan, no son norman humanas, es poder de Dios para salvar, es poder para restaurar. Debemos creer en que Dios quiere que seamos completamente libres y que creamos en el poder que hay en la Palabra para llegar a muchos. El estado en que nos encontramos no es el que Dios quiere, aunque creamos que hemos avanzado, aún nos falta mucho por recorrer. La libertad que Dios nos da se manifiesta, pero debemos anhelar llegar a la plenitud que Dios quiere para nosotros y poder llegar hasta lo último de la tierra.

Dios quiere que rompamos barreras, que rompamos límites, pues el Evangelio que tenemos es poderoso y puede levantar a cualquiera que se acerque a Él y lo reciba como el salvador de su alma. Hay oportunidad en Cristo Jesús, Él redime los tiempos, restituye lo que se ha perdido, renueva nuestra mente; el poder del Evangelio puede llegar a transformarnos en nuevas personas. Amén.

Publicado en Pastor Abraham de la Cruz.

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