Te acordarás de todo el camino

Sergio Castillo.

Un punto muy interesante es que Dios no necesita probarnos para conocernos porque El conoce lo que hay en el corazón; realmente es para que tengamos la convicción si verdaderamente hemos sabido asimilar todo lo que Dios nos ha permitido vivir, si hemos desechado aquello que no le agrada a Dios para darle vía a la voluntad del Señor. Quizá hemos llegado a sufrir porque tenemos cosas que necesitamos desechar, han sido cosas que por todo el tiempo que estuvieron en nuestro corazón, la forma en que están siendo desarraigadas, puede causarnos dolor.

Juan 6:48-51 (R60) Yo soy el pan de vida. 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Éste es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

En Deuteronomio 8:3 dice que los hizo pasar hambre, pero después los saciaría; de igual forma ha sucedido con nuestra vida; quizá en algun momento padecimos hambre en lo natural, pero Jesús vino para que fuéramos saciados primeramente en lo espiritual lo cual tendría una repercusión total. Por esa razón, si en algun momento creemos que no pasaremos la prueba, si creemos que quedaremos a medio camino; debemos saber primeramente que Dios nos ha sustentado sobrenaturalmente y es por Su poder que hemos llegado hasta el lugar donde hoy estamos y llegaremos al final por Su infinito amor.

Mateo 5:6 (LBA) Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

Si creemos que tenemos necesidad de ser saciados, Dios suplirá toda necesidad.

1 Corintios 10:13 (R60) No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Si estamos en prueba, necesitamos estar seguros que por el amor de Dios la terminaremos de pasar porque para que vivamos aquella prueba, El sabe que cumplirá el propósito por el cual la estamos viviendo y no dejará que muramos, sino más bien lograremos Su propósito de amor.

Santiago 1:12 (R60) Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

Teniendo la certeza que saldremos de la prueba, hay un galardón que aguarda por cada uno de nosotros porque si llegamos, es porque aprovechamos cada cosa que Dios nos envió para poder pasar la prueba que al final como ya lo dijimos, es una prueba a nosotros mismos, para que sepamos si verdaderamente hemos asimilado todo lo que Dios nos ha enviado y de no ser así, que empecemos hoy.

Un punto muy interesante es que Dios no necesita probarnos para conocernos porque El conoce lo que hay en el corazón; realmente es para que tengamos la convicción si verdaderamente hemos sabido asimilar todo lo que Dios nos ha permitido vivir, si hemos desechado aquello que no le agrada a Dios para darle vía a la voluntad del Señor. Quizá hemos llegado a sufrir porque tenemos cosas que necesitamos desechar, han sido cosas que por todo el tiempo que estuvieron en nuestro corazón, la forma en que están siendo desarraigadas, puede causarnos dolor.

Juan 6:48-51 (R60) Yo soy el pan de vida. 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Éste es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

En Deuteronomio 8:3 dice que los hizo pasar hambre, pero después los saciaría; de igual forma ha sucedido con nuestra vida; quizá en algun momento padecimos hambre en lo natural, pero Jesús vino para que fuéramos saciados primeramente en lo espiritual lo cual tendría una repercusión total. Por esa razón, si en algun momento creemos que no pasaremos la prueba, si creemos que quedaremos a medio camino; debemos saber primeramente que Dios nos ha sustentado sobrenaturalmente y es por Su poder que hemos llegado hasta el lugar donde hoy estamos y llegaremos al final por Su infinito amor.

Mateo 5:6 (LBA) Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

Si creemos que tenemos necesidad de ser saciados, Dios suplirá toda necesidad.

1 Corintios 10:13 (R60) No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Si estamos en prueba, necesitamos estar seguros que por el amor de Dios la terminaremos de pasar porque para que vivamos aquella prueba, El sabe que cumplirá el propósito por el cual la estamos viviendo y no dejará que muramos, sino más bien lograremos Su propósito de amor.

Santiago 1:12 (R60) Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

Teniendo la certeza que saldremos de la prueba, hay un galardón que aguarda por cada uno de nosotros porque si llegamos, es porque aprovechamos cada cosa que Dios nos envió para poder pasar la prueba que al final como ya lo dijimos, es una prueba a nosotros mismos, para que sepamos si verdaderamente hemos asimilado todo lo que Dios nos ha enviado y de no ser así, que empecemos hoy.

Publicado en Predicas..

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