La revelación del servicio con excelencia

Diácono Oliver Sánchez.

Seguramente estando en el mundo tuvimos algo que nos apasionaba, y lo que fuere, seguramente nos provocó la dedicación de tiempo y esfuerzo. Entonces, si El Señor nos rescató y nos dio salvación, más aún debemos servirle con excelencia y con ello tendremos Su bendición.

Apocalipsis 3:11 (LBLA) ‘Vengo pronto; retén firme lo que tienes, para que nadie tome tu corona.

A través del servicio tenemos una gran bendición, la cual debemos retener; y considerando que El Señor conoce nuestro corazón, debemos ser cuidadosos con lo que nos regala.

Lucas 10:38 RV(1960) Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.

Este verso relata que El Señor fue recibido en la casa de Marta. Sin lugar a dudas, nos sentiríamos más que honrados, si El Señor se presentara en nuestra casa, tocara la puerta y nos permitiera recibirlo, como sucedió con Marta.

Lucas 10:39 (RV1960) Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.

Al igual que María en el verso anterior, cuando empezamos a servir en la presencia del Señor nos deleita y ocupa nuestra atención, y estando en el templo buscamos constantemente de Él, y todo lo que nos acontece nos parece maravilloso porque sentimos que en todo momento nos habla y Su manifestación en nuestra vida es grande; sin embargo, para servir en la iglesia antes debemos servir en la casa, y esto nos dará la solvencia de ser un verdadero servidor en todo lugar, y no solo en el templo. Tenemos que aprender a servir a los nuestros para tener un verdadero fluir en la iglesia, porque es en la casa donde aprendemos a hacerlo.

Lucas 10:40 (RV1960) Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

Encontramos en este pasaje que Marta mostró irrespeto al dirigirse a Jesús de esta manera, que pudo deberse a la amargura que le provocaba la carga de los quehaceres de la casa, a los que le prestó mayor atención que al propio mensaje que impartía El Señor.

Lucas 10:41 (RV1960) Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.

Refiriéndonos al versículo anterior, es posible que cuando realizamos nuestro servicio en la iglesia, se puedan presentar algunos contratiempos que obstaculicen nuestro camino, pero superado esto, tenemos que gozarnos en la tarea que tenemos a cargo.

Mateo 4:10 (RV1960) Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

Si leemos detenidamente el pasaje anterior, podremos observar que la parte más importante es lo que corresponde a la adoración, porque si no adoramos al Señor no le podremos servir. No obstante, es necesario que exista un balance entre adorar, alabar, recibir el mensaje y el servicio, porque si solo nos dedicamos a servir puede convertirse en carga, y no en un deleite, como espera El Señor.

De acuerdo al Diccionario Strong Concordance, la palabra “adorar” viene del vocablo griego G4352 proskunéo que a su vez se deriva de G4314 y un probable derivado de G2965 (significa besar, como el perro lame la mano del amo); abanicar o agazaparse a, i.e. (literalmente o figurativamente) postrarse en homenaje (hacer reverencia a, adorar): postrarse, reverencia, suplicar.

Postrarnos es una forma de adorar, y es cuando nos encontramos con El Señor reconociendo que todo lo que tenemos es por Su gracia y por su amor.

Josué 24:14 (RV1960) Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.

Según el Diccionario Strong Concordance, la palabra “servir” viene del original hebreo H5647 abád que es la raíz primaria; trabajar (en todo sentido); por impl. servir, arar, cultivar, esclavizar, etc.: adorar, arar, culto, desempeñar, ejercer, esclava, honrar, librador, labrar, ministrar, prestar, servidumbre, servir, siervo, sujetar, trabajador, trabajar.

Es necesario que le sirvamos al Señor con perfección, dando lo mejor de sí, con las mejores vestiduras y la disposición de corazón, porque al Señor le agrada que demos todo con excelencia y perfección, despojándonos de lo que a Él no le agrada.

1 Crónicas 28:9 (LBLA) En cuanto a ti, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele de todo corazón y con ánimo dispuesto; porque el SEÑOR escudriña todos los corazones, y entiende todo intento de los pensamientos. Si le buscas, El te dejará encontrarle; pero si le abandonas, Él te rechazará para siempre.

Cuando le damos al Señor nuestro servicio, debe ser con buen ánimo porque Él ve nuestro corazón. Si le servimos, debemos estar seguros que cualquier sacrificio que hagamos está dedicado a El, sobre todo si tenemos presente que Él conoce nuestros pensamientos e intenciones, y seguramente nos pondrá en lo mucho cuando vea nuestros propósitos. De tal manera que si buscamos a El Señor, Él se dejará encontrar por medio del Servicio. 

Éxodo 23:25 (LBLA) Mas serviréis al Señor vuestro Dios, y El bendecirá tu pan y tu agua; y yo quitaré las enfermedades de en medio de ti.

Si nos despojamos de todo cuanto nos impida fluir en el servicio de Su obra, El Señor bendecirá nuestra vida, sin importar nuestra condición o estado, porque es necesario servir con alegría, sabiendo que Él conoce nuestras necesidades y las suplirá conforme a Su grandeza. Si el Señor nos sacó del muladar, ¿por qué no le habremos de servir hoy que hemos sido rescatados de la nada?

Deuteronomio 10:12 (LBLA) Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el SEÑOR tu Dios, sino que temas al SEÑOR tu Dios, que andes en todos sus caminos, que le ames y que sirvas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma,

Aunado a lo que expresa esta Palabra, es necesario resaltar que para servirle al Señor debemos dar todo, sin escatimar recursos ni esfuerzos; en el entendido que si nos encontramos en medio de la dificultad, es porque después de apartarnos tiene un trato con nosotros, pero al continuar sirviendo, Él hallará gracia en nosotros y seremos consolados.

Salmos 2:11 (R1569-D) Servid a Jehová con temor: y alegraos con temblor.

1 Corintios 15:58 (R1569-D) Así que, Hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.

 

Todo lo que hacemos no es en vano, tiene su recompensa, y si lo hacemos es porque amamos a Dios, por tal motivo, no esperemos recompensa de los hombres, solo de Dios que es de donde viene nuestro socorro. Debemos darle gracias a El Señor por todo cuanto somos, rendirle nuestra gratitud incansablemente, sabiendo que todo lo que hacemos en secreto, El Señor lo recompensará. ¡Deleitémonos en El Señor en medio del servicio!.

 

1 Corintios 15:58 (BLS) Por eso, mis queridos hermanos, manténganse firmes, y nunca dejen de trabajar más y más por el Señor. Y sepan que nada de lo que hacen para Dios es inútil.

La herencia y el galardón de nuestro proceder vendrán del Señor, quien extenderá Su mano sobre nuestra vida como una recompensa a nuestra constancia y dedicación.

Gálatas 5:13 (LBLA) Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.

Es necesario que además del servicio que prestamos a El Señor en medio de la congregación, nos sirvamos unos a los otros con amor, sin imposición alguna. Pero si aún no le servimos, empecemos a hacerlo ahora con excelencia y alegría de corazón.

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