La ministración de la memoria

Pastor Willy González

El Año del Reposo, como todas las proclamas que hemos recibido, es un camino que se abre por el cual debemos caminar para obtener sus beneficios.

Lucas 22:19 (RV 1995) También tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: –Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.

Esta palabra la repitió el apóstol Pablo cuando dijo que él recibió esta enseñanza sobre la Santa Cena de parte del Señor (1Corintios 11:23). En esta oportunidad nos enfocaremos en que la Santa Cena fue dejada para ser celebrada en memoria del Señor. La memoria es activada en nuestra vida desde nuestra concepción, pero también hay una memoria espiritual, por medio de la cual reconocimos al Señor y le aceptamos en nuestro corazón, pues le habíamos conocido en nuestro espíritu desde la preexistencia. Nuestra memoria debe ser ministrada, pues hay cosas que debemos olvidar y otras que debemos recordar, de tal forma que alejemos todo aquello que nos impide hacerlo.

Éxodo 13:3 (RV 1995) Moisés dijo al pueblo: «Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis cosa leudada.

En este verso observamos que la pascua también se celebraba en memoria de un hecho que no debía ser olvidado por el pueblo de Israel, la salida de Egipto; de la misma forma nosotros no debemos olvidar que fuimos sacados del mundo, de la esclavitud, de la forma en que vivíamos y de lo que ha hecho Dios en nuestra vida. Los israelitas debía hacer esto año con año, dando testimonio a sus hijos de lo que Dios había hecho y el poder con que los había sacado de la esclavitud; nosotros también debemos dar testimonia a los nuestros de lo que Dios hizo en nuestras vidas, pues ellos deben conocer al Señor en la dimensión que nosotros lo hemos conocido.

Números 11:5 (DHH 1994) ¡Cómo nos viene a la memoria el pescado que comíamos gratis en Egipto! Y también comíamos pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos.

Hay pecados en al memoria, que se dan cuando alguien es sugestionado y sus recuerdos no concuerdan con lo que en realidad sucedió. En este pasaje vemos que los israelitas recordaban su tiempo de esclavitud de manera tergiversada, pues decían que la comida que recibían era gratis, cuando en realidad la pagaban con su trabajo. Esto sucede también en ocasiones cuando alguien sufre abusos, pues la mente, con tal de borrar esos recuerdos, puede bloquearlos y cambiarlos por cosas positivas. Nuestra memoria nos puede traicionar haciéndonos pensar que nos iba mejor antes, cuando éramos esclavos, que ahora que Cristo nos ha hecho libres.

Génesis 27:45 (LBLA) hasta que la ira de tu hermano contra ti se calme, y olvide lo que le hiciste. Entonces enviaré y te traeré de allá. ¿Por qué he de sufrir la pérdida de vosotros dos en un mismo día?

Jacob y Esaú eran hermanos, pero Esaú le entregó su primogenitura a su hermano, quien también le quitó la bendición de su padre. Esaú tenía el recuerdo de lo que había hecho su hermano, sin embargo cabe mencionar que un recuerdo no solo se refiere a un hecho, sino a los sentimientos y emociones que van ligados a ese hecho. Esaú comenzó a tomar decisiones en base al rencor que le producía ese recuerdo, pues se caso con una mujer que no le agradaba su padre, que se llamaba Mahalat (Génesis 28:9), cuyo nombre significa enfermedad, como tratando de vengarse de sus padres. En la actualidad hay enfermedades, como lo anorexia y la bulimia, que se asocian con conflictos con alguno de los padres, sin embargo al acercarnos a la mesa del Señor Dios pues sanar enfermedades que han sido provocadas por recuerdos en nuestra memoria.

Éxodo 17:14 (RV 1995) Entonces Jehová dijo a Moisés: –Escribe esto para que sea recordado en un libro, y di a Josué que borraré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.

Deuteronomio 25:19 (RV 1995) Por tanto, cuando Jehová, tu Dios, te dé descanso de todos los enemigos que te rodean, en la tierra que Jehová, tu Dios, te da como heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.

Dios primero promete borrar el recuerdo de Amalec, pero después le dice a Su pueblo que lo hagan también, dándonos a entender que tenemos responsabilidad también en ello. Amalec era un enemigo de Israel que los atacó por la espalda, hiriendo a los más débiles, a los niños. Esto nos habla de que debemos borrar de nuestra memoria toda herida que pudimos haber sufrido en la niñez, como una traición a su confianza, por ejemplo una violación o un abuso físico, que regularmente son cometidos por personas cercanas, en las que el niño o niña confían. Un ejemplo de esto es Tamar, hija de David, que fue violada por su hermano y cuando quiso hablar le aconsejaron que callara (2Samuel 13:10-20); cuando nos acercamos a la mesa el Señor, Él quiere que matemos a Amalec, que nuestra memoria sea sanada de toda herida que hayamos sufrido en nuestra niñez, aun aquellos recuerdos que hayan quedado grabados en nuestro sub- consciente.

Génesis 24:67 (TLA) Isaac llevó a Rebeca a la tienda de campaña de su madre Sara, y se casó con ella. Así fue como Rebeca llegó a ser su esposa, y él la amó mucho. Esto le ayudó a Isaac a olvidar la muerte de su madre.

Este pasaje nos deja ver que el amar puede hacer olvidar el sufrimiento de un recuerdo.

Génesis 24:67 (RV 1995) Luego Isaac la trajo a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer y la amó. Así se consoló Isaac de la muerte de su madre.

Cuando Dios nos hace olvidar algún sufrimiento nos trae consuelo y una nueva oportunidad para ser feliz.

Juan 16:21 (WBES) Una mujer que esta dando a luz sufre dolor porque su momento ha llegado, pero después se olvida del dolor por la alegría de que un nuevo ser ha llegado al mundo.

Hay situaciones en las que estamos dando a luz algo nuevo y en el proceso padecemos sufrimiento, pero cuando hemos dado fruto, el sufrimiento se olvida y es cambiado por alegría.

Deuteronomio 8:12 (TLA) 12-14 Es fácil olvidarse de Dios cuando todo marcha bien, cuando uno está lleno y tiene de comer, cuando tiene una buena casa y mucho ganado, oro y plata. Cuando la gente tiene más y más, se vuelve orgullosa y se olvida de Dios. Por eso, ¡tengan cuidado! No se olviden de que Dios los sacó de Egipto, donde eran esclavos,

El orgullo hace que nos olvidemos de Dios. Es necesario que analicemos nuestro corazón pues el orgullo hace que menospreciemos las bendiciones que hemos recibido, por lo tanto siempre debemos recordar de donde Dios nos sacó.

Josué 1:13 (LBLA) Recordad la palabra que Moisés, siervo del SEÑOR, os dio, diciendo: “El SEÑOR vuestro Dios os da reposo y os dará esta tierra.”

Es necesario que cuando estemos atravesando dificultades recordemos la palabra que hemos recibido de parte de Dios, pues hemos recibido la promesa del reposo. Si hay cosas en nuestra memoria que nos han afectado, el Señor nos puede sanar; si fuimos violentados, Dios puede traer sanidad; si fuimos engañados y eso nos ha provocado rencor, Dios puede cambiar todo recuerdo y hacer que nuestra memoria sea restaurada.

 

 

Peligros antes de partir

Pastor Willy González
Vivimos un tiempo maravilloso porque vemos el cumplimiento de las profecías bíblicas que apuntalan la pronta venida de nuestro Señor Jesucristo, eso debe ser motivo para alegrarnos, el mundo padecerá situaciones muy lamentables en todos los ámbitos; pero para la Iglesia de Cristo habrá un sonar del shofar de Dios que anuncia nuestra salida de la Tierra. Claro que mientras estemos en la Tierra esperando ese momento maravilloso, continuaremos viendo situaciones adversas, aunque no sea para nosotros directamente; el enemigo pretenderá utilizar para engañar nuestro corazón para distraernos y que no estemos pendientes de escuchar la voz de Dios; peor aun, en medio de la tanto engaño, también utiliza la mitología para introducir más fuertemente la idolatría como engaño para el pueblo de Dios. Éxodo 8:15 (NBH) Pero al ver Faraón que había alivio, endureció su corazón y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho. El enemigo está lanzando un ataque con el propósito que el corazón de la gente sea endurecido, abierto a las tinieblas y duro a la voz de Dios. Éxodo 7:22 (NBH) Pero los magos (sacerdotes adivinos) de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos (ciencias ocultas). El corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho. Todo lo que dice este versículo se incrementará, siempre ha existido en el mundo, pero para este tiempo se está incrementando a consecuencia del engaño del corazón de la gente que no conoce a Dios; y para la Iglesia, a que sea una duda respecto a la verdad de Dios. Daniel 5:20 (NBH) “Pero cuando su corazón se enalteció y su espíritu se endureció en su arrogancia, fue depuesto de su trono real y su gloria le fue quitada. Un corazón se llena de orgullo a consecuencia del engaño del enemigo, al punto que se empiezan a apartar de Dios y se sienten autosuficientes. Lucas 24:25 (LBA) Entonces Jesús les dijo: ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! La palabra insensato, según el diccionario, dice que significa ininteligente; alguien que no cree a la palabra de Dios, tiene serios problemas espirituales que están repercutiendo en lo físico; el problema es que eso hace que se pierda la oportunidad de atender la voz de Dios como es debido, se pretende aplicar la Biblia pero para propósitos personales. Por eso, cuando Jesús les habló de la resurrección a Sus discípulos, ninguno le creyó, todos estaban más atentos para saber cuándo recibirían el reino en la Tierra, ellos lo que querían era poder terrenal no espiritual. Gracias a Dios hoy, en el final de los tiempos, tenemos un mejor tiempo porque aunque no vimos a Jesús como lo vieron aquellos hombres; creemos a la palabra del Señor porque recibimos revelación de la verdad. Efesios 4:17-18 (LBA) Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ya no andéis así como andan también los gentiles, en la vanidad de su mente, 18 entenebrecidos en su entendimiento, excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón… Esta es una advertencia para que no andemos como los que no conocen a Dios y endurezcamos el corazón.
  Marcos 3:5 (R60) Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. La dureza de corazón produce religiosidad. Estos hombres veían la necesidad de aquel hombre, pero su mayor preocupación era lo ilícito que podía ser que recibiera sanidad en día de reposo. Gálatas 3:1-3 (R60) ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? Otra de las cosas que hace el endurecimiento de corazón es que caigamos en humanismo, lo cual termina siendo estorbo para el que tiene necesidad de Jesús. Romanos 1:21 (R60) Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. La falta de honra a Dios, afecta nuestro corazón endureciéndolo al punto que produce preferencia de escuchar a gente humanista y no al Espíritu Santo, eso hace que seamos faltos de agradecimiento; incluso cuando llega el momento en que debemos salir de determinado lugar de trabajo, debemos ser agradecidos con Dios por el tiempo que estuvimos ahí porque recibimos bendiciones de toda clase; pero llegó el momento en que Dios decide darnos otro trabajo, mejor del que tuvimos, pero el hecho de ser malagradecidos, no permite que veamos el favor de Dios siempre bendiciéndonos. 1 Timoteo 6:9 (R60) Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición… El engaño de las tinieblas es tal que pueden estar buscando a Dios, pero cuando se habla del enriquecimiento económico, no les importa hacer lo que sea con tal de alcanzar lo que desean, no les importa arriesgarse de tener problemas con la ley; olvidándose que Dios provee de lo que necesitamos en todo momento sin que obremos ilícitamente. Mateo 16:9 (R60) ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis? Marcos 8:17 (NBH) Dándose cuenta Jesús, les dijo: “¿Por qué discuten que no tienen panes? ¿Aún no comprenden ni entienden? ¿Tienen el corazón endurecido? Un corazón endurecido hace que la gente no comprenda las cosas que Dios está haciendo a su alrededor; el Señor los bendice en todo momento y por lo materialista que pueden ser, siempre están juzgando de mal manera todo lo que ven y se pierden de las maravillas que el Señor tiene preparadas para su vida.
  Romanos 10:19 (LBA) Y añado: ¿Acaso Israel no sabía? En primer lugar, Moisés dice: YO OS PROVOCARÉ A CELOS CON UN pueblo QUE NO ES PUEBLO; CON UN PUEBLO SIN ENTENDIMIENTO OS PROVOCARÉ A IRA. Todos estuvimos en un escenario con falta de entendimiento, pero por la misericordia de Dios tuvimos la oportunidad de cambiar la forma de pensar y entonces entendimos Su palabra. Lucas 8:15 (NVI) Pero la parte que cayó en buen terreno son los que oyen la palabra con corazón noble y bueno, y la retienen; y como perseveran, producen una buena cosecha. Necesitamos tener un corazón noble todo el tiempo para que al recibir la palabra de Dios, demos buen fruto en todo momento. Salmos 51:10 (NVI) Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu. José comprendió todo lo que tuvo que padecer, para que recibiera la debida preparación antes de llegar a ser el segundo en el imperio de Egipto y poder ayudar así a toda su familia. Necesitamos ser sensibles a la voz de Dios para no atribuirle despropósitos a cada situación que Dios nos permite vivir, sino que seamos agradecidos con El, sabiendo que todas las cosas obras a bien a los que lo amamos.