No salgamos del camino

 Pastor Ramiro Sagastume

Estamos viviendo el tiempo final; hermoso y a la vez peligroso, debido a que hay engaño que puede provocarnos el salir del camino, que es Cristo.

Isaías 55:8 (LBA) “Porque mis pensamientos no son vuestros, ni vuestros caminos mis caminos – declara el Señor”

La relación que hace Dios con los pensamientos y el camino, es que para caminar el camino de Cristo primero debemos tener sus pensamientos, ya que muchas veces caminamos en cierta forma como nosotros pensamos que es la correcta, pero para Dios no.

Juan 14:6 (LBA) “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”.

Para poder caminar los caminos del Señor, debemos llevar el camino en nosotros, es decir recibir a Cristo en nuestro corazón. El camino no es solo el camino donde vamos a pasar, sino según la Biblia el camino también es una persona, es decir Jesús.

Génesis 16:7 (LBA)
“Y el ángel del Señor la encontró junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente en el camino de Shur”

Agar salió huyendo porque no se quería sujetar de su autoridad que era Saraí y se fue al desierto de Beerseba. Esta mujer quiso caminar por donde ella quería, pero aun así, Dios en su misericordia le envió un ángel junto a una fuente que seguramente estaba junto al camino. Por lo anterior deberíamos preguntarnos, ¿cómo vamos en el camino? Necesitamos la revelación para que nos veamos por medio de los ojos de nuestro interior y así veamos nuestra condición y cómo está nuestro caminar.

Génesis 16:11 (LBA) “El ángel del Señor le dijo, además: He aquí, has concebido y darás a luz un hijo; y le llamarás Ismael, porque el Señor ha oído tu aflicción”.

Muchas veces Dios nos ha alcanzado en medio de una aflicción, y aun en medio de esa aflicción Dios se nos presenta como un camino, aunque muchas veces cuando conocemos a Cristo entramos en aflicción, esta aflicción no se compara a la que tuviéramos sin Cristo en nuestro corazón, pues con Cristo sabemos que tenemos salida y quién nos consuele.

Génesis 49:17 (LBA9 “Sea Dan serpiente junto al camino, víbora junto al sendero, que muerde los jarretes del caballo, y cae su jinete hacia atrás”. Hay jinetes que nos hacen retroceder.

Si caminamos junto al camino nos podemos encontrar con Dan, el cual hace que los jinetes caigan hacia atrás.

Génesis 24:8 (KDSH) “Pero si la mujer no quiere seguirte, entonces serás libre de tu obligación bajo mi juramento. Sólo no lleves a mi hijo de regreso allá.”

Según el diccionario Strong, la palabra Regresar (H7715) también se puede traducir volver, regresar, retroceder derrotado, volver atrás. Esto significa que cuando miremos a un hermano decaído y que quiera regresar al mundo, no lastimemos su alma pretendiendo burlarnos de él, sino atraigámoslo para que siga en los caminos del Señor.

1 Samuel 4:13 (LBA) “Cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en su asiento junto al camino esperando ansiosamente, porque su corazón temblaba por causa del arca de Dios. Así pues, el hombre fue a anunciarlo en la ciudad, y toda la ciudad prorrumpió en gritos”.

 

Vemos que el sacerdote Elí ya era un sacerdote maduro. Puede ser que nos sintamos maduros en el Señor y por eso no queramos entrar al templo, y eso nos haga estar junto al camino.

1 Samuel 4:15 (RVR1960) “Era ya Elí de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían oscurecido, de modo que no podía ver”.

Este mismo hombre que estaba junto al camino, había perdido la visión de servir en el templo del Señor. Dios no quiere eso de nosotros, Él quiere que sirvamos con todo nuestro corazón.

1 Samuel 4:18 (LBLA) “Y sucedió que cuando mencionó el arca de Dios, Elí cayó de su asiento hacia atrás, junto a la puerta, se rompió la nuca y murió, pues era entrado en años y pesaba mucho. Había juzgado a Israel cuarenta años”.

Elí se comenzó a separar del camino, se sentó junto al camino, sus ojos fueron perdiendo la visión. Le dijeron que habían muertos sus hijos y a él no le importó y por último murió. Esto sucede por ponernos a un lado de camino.

2 Samuel 15:2 (LBLA) “Y Absalón se levantaba temprano y se situaba junto al camino de la puerta; y sucedía que todo aquel que tenía un pleito y venía al rey para juicio, Absalón lo llamaba y decía: ¿De qué ciudad eres? Y éste respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel”.

Absalón se ponía junto al camino para hablar con los que tenían pleitos y problemas. Si no permanecemos en el camino corremos el peligro de que nuestros amigos sean los que constantemente están en problemas y contiendas dentro de la iglesia.

Job 24:14 (LBLA) Al amanecer se levanta el asesino; mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón.

Absalón se levantaba temprano, como el asesino en este verso, que mata al pobre. Hay que ayudar al pobre y esto definitivamente nos va a mostrar que estamos en el camino y no junto al camino.

2 Samuel 15:6 (LBLA) “De esta manera Absalón trataba a todo israelita que venía al rey para juicio; así Absalón robó el corazón de los hombres de Israel”.

Una de las cosas que hacen aquellos que se van junto al camino, es robar el corazón. La Biblia dice que sobre toda cosa guardada debemos guardar nuestro corazón (Proverbios 4:23) entonces debemos cuidar nuestro corazón porque hay Absalones robando corazones, son aquellos que no se involucran en el servicio a Dios pero con compromiso y amor por servirle.

Mateo 13:4 (LBA) “y al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron.

Mateo 13:19 LBA “A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino”.

Una de las cosas que nos hace permanecer en el camino es entender la Palabra, por lo tanto debemos discipularnos. Si no vamos a un discipulado, habrá semilla que Dios nos va a dar pero como no tenemos quién nos explique, el enemigo nos la va a quitar.

 
 

Mateo 21:19 (LBLA)

“Y al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no halló nada en ella sino sólo hojas, y le dijo: Nunca jamás brote fruto de ti. Y al instante se secó la higuera.”

La higueras primero da fruto y luego salen sus hojas, es decir que esta higuera aparentaba tener fruto en ella, pero no lo había. La Biblia dice que todo árbol que da fruto será podado pero si no da fruto lo queman y lo tiran a la hoguera (Mateo 7:19). Por lo anterior no debemos andar junto a gente que no está dando fruto y solo son apariencia; pues el juicio que caiga sobre ellos nos puede alcanzar.

Marcos 10:46 (LBLA) “Entonces llegaron a Jericó. Y cuando salía de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciego llamado Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino”.

Timeo significa impuro, inmundo, suciedad. Nosotros éramos como ese ciego, pero una vez que se encontró con Jesús logró ver lo que había en él.

Marcos 10:52 (LBLA) “Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino.”

Bartimeo ya no estaba junto al camino, seguía a Jesús por el camino. Debemos anhelar tener ese encuentro con Dios que nos cambie y nos haga entrar en el camino.

Marcos 10:50 (LBLA) “Y arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús.”

Había un manto que identificaba a los ciegos, y el encuentro con Jesús hizo que a Bartimeo le fueran cambiadas sus vestiduras. Anhelemos estar en el camino pues cuando estamos en nuestro primer amor, vemos cosas maravillosas, pero con el caminar cristiano nos vamos poniendo junto al camino y ese amor se va olvidando. Es necesario que venga el Señor Jesucristo y nos ponga en el camino nuevamente, por lo tanto debemos renunciar a toda actitud de Absalón, de Eli, de aquellos que no entienden la Palabra porque se ponen junto al camino, de aquellos que se apartan del camino porque tienen algún problema con algún hermano, pues no podemos dejar nuestra comunión con Dios si verdaderamente lo amamos con todo el corazón.