Alabemos 3

Pastor Milton Méndez

Hemos estado estudiando los diferentes tipos de alabanza que podemos darle al Señor, y en esta oportunidad continuaremos con la alabaza Jalál.

La alabanza Jalál está íntimamente ligada con volverse loco, con perder la compostura, pero no de una forma irracional, sino como producto de un desbordar por amor y gratitud hacia Dios por la obra que ha hecho en nuestra vida y como respuesta a la libertad que tenemos en Él.

Aunque para algunos esta forma de alabanza les parece emotiva y provocada por un sentimiento, es necesario explicar que como hijos de Dios no vivimos por lo que sentimos, sino por lo que creemos. Esta alabanza tiene que ver con la expresión de alegría, gozo y gratitud bien canalizadas en nuestras emociones, lo cual es saludable para nuestro cuerpo, no es saludable reprimir ninguna emoción, porque después pueden salir de una forma muy dañina. Vemos al rey David en el libro de los Salmos abriendo su corazón de una forma tan sincera delante de Dios como quien habla con un amigo y esa es la confianza que debemos alcanzar.

Salmos 145:3 (LBA) Grande es el SEÑOR, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable.

En este versículo vemos cómo David exalta la grandeza del Señor y de que Él es digno de que perdamos la compostura delante de él, pero debemos hacernos como niños para expresar todo lo que sentimos, por eso es como niños que debemos hacerlo porque ellos expresan todo lo que sienten, y aunque culturalmente se nos han trasladado ideas, como el hecho que los hombres no lloran; vemos que el mayor hombre que ha estado sobre la tierra, Jesús, lloró (Juan 11:35).

2 Samuel 6:16 (NTV) Entonces, cuando el arca del Señor entraba a la ciudad de David, Mical, hija de Saúl, se asomó por la ventana…

El problema de esta mujer es que era hija de Saúl, quien menospreció la presencia del Señor, y por esa razón ella también llegó a menospreciar a David cuando vio que danzaba porque la presencia de Dios representada en el arca del pacto, había sido recuperada (2 Samuel 6:17).

2 Samuel 6:20-22 Cuando David regreso a su hogar para bendecir a su propia familia, Mical, la hija de Saúl, salió a su encuentro y de dijo indagada: -¡Qué distinguido se veía hoy el rey de Israel, exhibiéndose descaradamente delante de las sirvientas tal como lo haría cualquier persona vulgar!

Y David le replico a Mical: -¡Estaba danzando delante del Señor… Así es, y estoy dispuesto a quedar en ridículo e incluso a ser humillado ante mis propios ojos!…

En estos versículos vemos el diálogo que tuvo David con su esposa Mical, quien le reprochaba el que se hubiera rebajado celebrando junto al pueblo, pero a David no le importaba su título como rey ni ser un hombre de guerra, con tal de enaltecer al Señor con su alabanza.

2 Samuel 6:23 Y Mical, la hija de Saúl, nunca se tuvo hijos en toda su vida.

El subestimar la presencia del Señor trae esterilidad a la vida de cualquier persona.

Debemos aprender a alabar de esta forma, y la clave para experimentarla es no quedarnos como espectadores viendo lo que pasa dentro del templo desde la puerta, como lo hacía el cojo del templo llamado la Hermosa. Las puertas son lugares transitorios de acceso, no podemos permanecer ahí, los creyentes que se quedan en la puerta son figura de los creyentes que no se comprometen, que únicamente están viendo lo que pasa dentro y fuera del templo para contarlo, pero no fuimos llamados a informar lo que sucede, sino a transformar con lo que nos ha sucedido.

Hechos 3:1-4 (NVI) Un día subían Pedro y Juan al templo a las tres de la tarde, que es la hora de la oración. Junto a la puerta llamada Hermosa había un hombre lisiado de nacimiento, al que todos los días dejaban allí para que pidiera limosna a los que entraban en el templo. Cuando éste vio que Pedro y Juan estaban por entrar, les pidió limosna. Pedro, con Juan, mirándolo fijamente, le dijo: –¡Míranos!

Al decirle Pedro, míranos… nos enseña que le estaba diciendo “no te distraigas”, no podemos distraernos de lo que está sucediendo dentro de la iglesia, al contrario, debemos tener una expectativa de lo nuevo que Dios hará en medio de nosotros.

Hechos 3:5-6 (NVI) El hombre fijó en ellos la mirada, esperando recibir algo. -No tengo plata ni oro –declaró Pedro–, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!

Claramente vemos que el cojo estaba esperando recibir dinero, el cual le hubiera servido para un momento, sin embargo Dios sabía lo que realmente necesitaba para toda su vida. De igual forma Dios ha prometido suplir todas nuestras necesidades y será fiel en cumplirlo (Filipenses 4:19).

Hechos 3:7-8 (NVI) Y tomándolo por la mano derecha, lo levantó. Al instante los pies y los tobillos del hombre cobraron fuerza. De un salto se puso en pie y comenzó a caminar. Luego entró con ellos en el templo con sus propios pies, saltando y alabando a Dios.

En la antigüedad una persona con discapacidad física no podía entrar al templo, pero éste, por la sanidad que recibió, le habilitó el acceso y entró caminando y dejó su vida de la puerta. Vemos cómo inicialmente entró caminando, pero conforme iba avanzando le fue revelado el milagro que había recibido a lo cual no pudo resistir y empezó a saltar y a alabar a Dios con una alabanza Jalál.

Hechos 3:9 (NVI) Cuando todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios…

Después fue un testimonio público del poder de Dios. Las formas físicas de alabanza son una evidencia de nuestra condición espiritual, tanto así que cuando el diablo tienta a Jesús, le pide que se postre.

2 Reyes 13:14 (LBA) Cuando Eliseo se enfermó con la enfermedad de la cual había de morir, Jeoás, rey de Israel, descendió a él y lloró sobre su rostro, y dijo: ¡Padre mío, padre mío, los carros de Israel y sus hombres de a caballo!

Es difícil creer que Jeoás amara al profeta, pareciera ser que solo quería que le hiciera un favor antes de morir, sin embargo el profeta accede a su petición dándole la estrategia a utilizar.

2 Reyes 13:15-17 (LBA) Y Eliseo le dijo: Toma un arco y flechas. Y él tomó un arco y flechas. Entonces dijo al rey de Israel: Pon tu mano en el arco. Y él puso su mano sobre el arco; entonces Eliseo colocó sus manos sobre las manos del rey. Y dijo: Abre la ventana hacia el oriente, y él la abrió. Entonces Eliseo dijo: Tira. Y él tiró. Y Eliseo dijo: Flecha de victoria del SEÑOR, y flecha de victoria sobre Aram, porque derrotarás a los arameos en Afec hasta exterminarlos.

Esto era una señal profética de que el Señor los iba auxiliar, les estaban ofreciendo una victoria completa sin embargo veamos lo que sucedió al recibir las instrucciones del profeta.

2 Reyes 13:18 (LBA) Entonces añadió: Toma las flechas; y él las tomó. Y dijo al rey de Israel: Golpea la tierra; y él la golpeó tres veces y se detuvo. Y el hombre de Dios se enojó con él, y dijo: Deberías haber golpeado cinco o seis veces, entonces hubieras herido a Aram hasta exterminarlo. Pero ahora herirás a Aram sólo tres veces.

Para que los milagros de Dios actúen deben ser activados por fe, debemos creer y seguir las instrucciones, haciendo nosotros lo posible para que Dios haga lo imposible.

El profeta se indignó al ver la medida de fe de Jeóas, pues solo golpeó tres veces, lo que nos enseña que es la medida de nuestra fe la que determinará el milagro que recibiremos, es tiempo de creer y celebrar con alabanza Jalál por la fe, las victorias que Dios quiere entregarnos.

 

 

Alabemos 4

Pastor Milton Méndez

Hemos estado hablando acerca de la alabanza porque fuimos diseñados para la alabanza de la gloria de Dios, aunque El no la necesita, nos deja el privilegio de hacerlo y es ahí donde podemos entrar a una dimensión extraordinaria con Dios. Claro que hay gente que adora cosas que no tienen por qué hacerlo, al punto que las llaman divinas, aun a personas o animales; cuando la realidad es que no lo son, aunque sea solamente un decir, no debemos ni siquiera pensarlo porque fácilmente podemos desviarnos de la realidad y entrar en cualquier tipo de idolatría.

Proverbios 18:21 (LBA) Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.

Cuando Dios bendice nuestra vida, lo hace por medio de Su voz, ahí es donde activa la bendición, es a través de las palabras donde se abren caminos, puentes; es a través de las palabras como se inician las relaciones, incluso para llegar al matrimonio.

2 Crónicas 20:1 (LBA) Y aconteció después de esto, que los hijos de Moab y los hijos de Amón, y con ellos algunos de los amonitas, vinieron a pelear contra Josafat.

A veces llegan malas noticias a nuestra vida para robarnos la paz. Este personaje, Josafat, estaba recibiendo una mala noticia porque los enemigos se habían levantado en su contra y su ejército no tenía los recursos para hacerle frente a aquella situación; como podría estar sucediendo en nuestra vida ante los problemas que jamás nos imaginamos que alcanzaríamos a tener.

2 Crónicas 20:3 (LBA) Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al SEÑOR, y proclamó ayuno en todo Judá.

Notemos qué fue lo que hizo aquel personaje; buscó al Señor, ciertamente tuvo miedo, pero sabiamente buscó al Señor, ni siquiera intentó defensa alguna sino que acudió al mejor recurso que jamás nadie puede tener en otra persona o lugar.

2 Crónicas 20:12 (LBA) Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás? Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia ti.

2 Crónicas 20:14-15 (LBA) Entonces el Espíritu del SEÑOR vino en medio de la asamblea sobre Jahaziel, hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, 15 y dijo: Prestad atención, todo Judá, habitantes de Jerusalén y tú, rey Josafat: así os dice el SEÑOR: “No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios.

Siempre que lleguemos delante del Señor pidiendo auxilio, debemos prestar atención para saber qué hacer cuando El nos responda porque nuestro Dios es Jehová de los ejércitos, nunca ha perdido una sola batalla, por consiguiente conoce todas las estrategias de guerra que pueda existir y es con lo que nos instruirá para ganar la batalla ante nuestros enemigos.

2 Crónicas 20:17-18 (LBA) “No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del SEÑOR con vosotros, oh Judá y Jerusalén.” No temáis ni os acobardéis; salid mañana al encuentro de ellos porque el SEÑOR está con vosotros. 18 Y Josafat se inclinó rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron delante del SEÑOR, adorando al SEÑOR.

Debemos tener cuidado con lo que hagamos porque si hacemos lo que dice el Señor, tendremos la victoria, pero si lo hacemos por nuestra alma o con humanismo, estamos en la línea de pérdida.

2 Crónicas 20:19 (LBA) Y se levantaron los levitas, de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar al SEÑOR, Dios de Israel, en voz muy alta.

Aunque a veces las cosas en la batalla estén cambiando con la respuesta del Señor; debemos alabarlo porque tenemos Su respuesta, lo único que debemos hacer es esperar que El haga lo que prometió.

2 Crónicas 20:20 (LBA) Se levantaron muy de mañana y salieron al desierto de Tecoa; y cuando salían, Josafat se puso en pie y dijo: Oídme, Judá y habitantes de Jerusalén, confiad en el SEÑOR vuestro Dios, y estaréis seguros. Confiad en sus profetas y triunfaréis.

Dios delega ordenes para que Su pueblo obedezcamos a Su palabra, por eso es importante que estemos bajo sujeción porque de esa manera estamos honrando la palabra de Dios. Otro punto es que si no vemos el cambio que hemos pedido a Dios; por más urgente que estemos de recibir Su favor, no lo hace porque lo que desea es que ensanchemos nuestra fe, quizá El tarde en responder, pero mientras pasa ese tiempo, tenemos la oportunidad para fortalecer nuestra fe con el propósito que cuando vengan tormentas más fuertes, no desfallezcamos nunca, sino por el contrario, seamos cada vez más fortalecidos por la fe en nuestro Dios, con la seguridad que si hemos confiado en El, no seremos avergonzados por nuestros enemigos.

2 Crónicas 20:21-22 (LBA) Y habiendo consultado con el pueblo, designó a algunos que cantaran al SEÑOR y a algunos que le alabaran en vestiduras santas, conforme salían delante del ejército y que dijeran: Dad gracias al SEÑOR, porque para siempre es su misericordia. 22 Y cuando comenzaron a entonar cánticos y alabanzas, el SEÑOR puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y del monte Seir, que habían venido contra Judá, y fueron derrotados.

Notemos que las armas de defensa, no eran convencionales, pero pelearon de esa forma porque ellos estaban enfocados en Dios, tenían su corazón en el Señor con la convicción que El no los dejaría a medio camino. El agradecimiento a Dios nos lleva a que lo alabemos, eso es un arma contra los enemigos, ellos huyen incomprensiblemente.

2 Crónicas 20:26 (LBA) Al cuarto día se reunieron en el valle de Beraca; porque allí bendijeron al SEÑOR. Por tanto llamaron aquel lugar el Valle de Beraca hasta hoy.

Cuando estudiamos el término Beraca, podemos ver que significa bendición y agradecimiento.

Jueces 7:20 (LBA) Cuando las tres compañías tocaron las trompetas, rompieron los cántaros, y sosteniendo las antorchas en la mano izquierda y las trompetas en la mano derecha para tocarlas, gritaron: ¡La espada del SEÑOR y de Gedeón!

¿Qué es lo que tenemos de Dios en el corazón? Si llevamos agradecimiento, fluirá por nuestros labios.

Jueces 7:21-22 (LBA) Cada uno se mantuvo en su lugar alrededor del campamento; y todo el ejército echó a correr gritando mientras huían. 22 Cuando tocaron las trescientas trompetas, el SEÑOR puso la espada del uno contra el otro por todo el campamento; y el ejército huyó hasta Bet-sita, en dirección de Zerera, hasta la orilla de Abel-mehola, junto a Tabat.

Salmos 149:6 (SRV) Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas. Y espadas de dos filos habrá en sus manos…

No hay nada ni nadie más poderoso que Dios, por eso vemos que cuando alabamos a Dios el pone espada de dos filos en nuestras manos.

 

¡Alabemos! 2

Pastor Milton Méndez

En la primera parte de esta enseñanza vimos que existe 7 términos hebreos para decir alabanza; ya vimos 2 de ellos, ahora continuamos con el siguiente:

ALABANZA SHABAKJ

Esta alabanza significa dar gracias levantando nuestra voz, tan fuerte como podamos, sin limitaciones.

Salmos 117:1 (BNP) Alaben al Señor, todas las naciones, aclámenlo, todos los pueblos. Salmos 106:47 (PER) Sálvanos, Señor Dios nuestro, reúnenos de entre los paganos, y

daremos gracias a tu nombre santo y alabarte será nuestra gloria. En estos versículos encontramos la alabanza Shabakj.

1 Samuel 4:5 (LBA) Y aconteció que cuando el arca del pacto del SEÑOR entró al campamento, todo Israel gritó con voz tan fuerte que la tierra vibró.

Nuestro agradecimiento hacia Dios debería ser tan fuerte, que todo lo que nos oiga, debería temblar.

Esdras 3:12 (NTV) Sin embargo, muchos de los sacerdotes, levitas y otros líderes de edad avanzada que habían visto el primer templo lloraron en alta voz al ver los cimientos del nuevo templo. Los demás, en cambio, gritaban de alegría.

En aquel entonces había un grupo de personas que ya eran ancianos de edad y recordaban lo que Dios les había dado en su juventud quizá, suspiraban lo que habían vivido, no creyeron que hubiera algo nuevo en Dios; limitaron Su poder como hoy mucho pueblo de Dios lo hace; limitándolo a que no puedan experimentar nuevas cosas. La alabanza Shabakj está relacionada entonces con lo que podemos agradecer por las cosas nuevas que Dios hará en nosotros sabiendo que El es infinito en todo, por consiguiente en bendecirnos.

En la cita de Esdras podemos ver 3 grupos: uno añoraba el pasado, otro agradecía lo que Dios haría por ellos porque sabían que El los levantaría del fracaso en que habían caído, sabían que solamente el Señor podía darles una nueva oportunidad para salir de su idolatría; y otro grupo, el tercero, no entendían lo que estaba pasando como hoy quizá haya gente que no se entristece pero tampoco se alegra con nada, aunque es más la molestia que pueden sentir por el gozo del segundo grupo que está agradecido con el Señor.

Esdras 3:13 (LBA) …y el pueblo no podía distinguir el clamor de los gritos de alegría del clamor del llanto del pueblo, porque el pueblo gritaba en voz alta, y se oía el clamor desde lejos.

Un punto muy importante a considerar es que si alguien tiene una molestia porque cantamos con voz fuerte; podemos decir que no está preparado para ir al cielo porque allá se canta fuerte.

Isaías 6:1-2 (NTV) El año en que murió el rey Uzías, vi al Señor sentado en un majestuoso trono, y el borde de su manto llenaba el templo. 2 Lo asistían poderosos serafines, cada uno tenía seis alas. Con dos alas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies y con dos volaban.

Isaías 6:3-4 (NVI) Y se decían el uno al otro: Santo, santo, santo es el SEÑOR Todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria. 4 Al sonido de sus voces, se estremecieron los umbrales de las puertas y el templo se llenó de humo.

Aquí no habían instrumentos con fuerte sonido, solamente sus voces; por eso, si alguien se molesta cuando la Iglesia canta fuerte, necesita liberación de algo que lo está estorbando.

Salmos 106:47 (R60) Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.

La palabra Shabakj puede relacionarse cuando decimos que nos gloriamos en el Señor; es como decir que estamos orgullosos de Dios, es cuando nos sentimos tan bien por todo lo que El es y que aun así, se acordó de nosotros.

Salmos 106:47 (NVI) Sálvanos, SEÑOR, Dios nuestro; vuelve a reunirnos de entre las naciones, para que demos gracias a tu santo nombre y orgullosos te alabemos.

Quizá este sea el único orgullo valedero delante de Dios para los cristianos; que tengamos un sentir tan grande en el corazón que no tengamos explicación y que lo único que podamos hacer es agradecerle con fuerte voz.

CANTOS DE LIBERACIÓN

En el mismo Salmo 106:47, la versión King James traduce triunfar en tu alabanza; es por eso que debemos gozarnos en la alabanza de Dios, aun en medio de los problemas porque si Dios ha prometido que nos levantará, lo hará, lo cumplirá de cualquier forma; quizá lo que necesitamos es sanar nuestra economía; Dios enviará lo que necesitemos, ya sea que lo envíe en forma directa o por medio de otro cristiano; lo que debemos saber es que si Dios dijo que hará algo por nosotros, estemos seguros que lo hará y que toda duda sea extirpada de nuestro corazón.

Salmos 32:7 (NTV) Pues tú eres mi escondite; me proteges de las dificultades y me rodeas con canciones de victoria.

Dios no avergonzará a nadie que ponga su confianza en El, esto es algo que no debemos olvidar nunca y tenerlo presente siempre.

Jueces 6:6 (LBA) Así fue empobrecido Israel en gran manera por causa de Madián, y los hijos de Israel clamaron al SEÑOR.

En aquel entonces Dios levantó a un líder llamado Gedeón; veamos la historia de la Biblia:

Jueces 6:33 (LBA) Pero todos los madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente se reunieron, y cruzaron y acamparon en el valle de Jezreel.

Jueces 7:12 (LBA) Y los madianitas, los amalecitas y todos los hijos del oriente estaban tendidos en el valle, numerosos como langostas; y sus camellos eran muchos, innumerables, como la arena que está a la orilla del mar.

A la orden de Gedeón, sus 300 guerreros tendrían una trompeta en su mano (lo que hoy es nuestra voz).

Jueces 7:20 (LBA) Cuando las tres compañías tocaron las trompetas, rompieron los cántaros, y sosteniendo las antorchas en la mano izquierda y las trompetas en la mano derecha para tocarlas, gritaron: ¡La espada del SEÑOR y de Gedeón!

Jueces 7:22 (LBA) Cuando tocaron las trescientas trompetas, el SEÑOR puso la espada del uno contra el otro por todo el campamento; y el ejército huyó hasta Bet-sita, en dirección de Zerera, hasta la orilla de Abel-mehola, junto a Tabat.

Notemos que Dios le había dado estrategia para la victoria que les entregaría.

Salmos 149:6 (SRV) Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas. Y espadas de dos filos habrá en sus manos…

La espada de Dios es la verdad que El nos entrega con la que no seremos engañados por el enemigo.

Efesios 6:17 (LBA) Tomad también el YELMO DE LA SALVACIÓN, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.

El poder de la palabra hablada en nuestra boca, es algo que el diablo no soporta escuchar, eso aunado a la alabanza entonada a Dios, hace una sinergia que el enemigo no tiene otra salida más que salir huyendo porque el pueblo del Señor se levanta como hijos de guerrero que somos para ensalzar a Jehová Dios Padre.

 
 

¡Alabemos!

Pastor Milton Méndez

Salmos 48:1 (NVI) Grande es el SEÑOR, y digno de suprema alabanza en la ciudad de nuestro Dios. Su monte santo…

Dios no necesita de nuestra alabaza ni adoración, somos Su Iglesia la que necesitamos alabarlo y adorarlo.

Salmos 81:1-4 (NVI) Canten alegres a Dios, nuestra fortaleza; ¡aclamen con regocijo al Dios de Jacob! 2 ¡Entonen salmos! ¡Toquen ya la pandereta, la lira y el arpa melodiosa! 3 Toquen el cuerno de carnero en la luna nueva, y en la luna llena, día de nuestra fiesta. 4 Éste es un decreto para Israel, una ordenanza del Dios de Jacob.

Dicho en otras palabras, podemos decir entonces que alabar es un decreto, pero para que sea alabanza, debe ser expresada físicamente; el problema es que parecería que en algún momento reprimen nuestras emociones, es como un niño que recién acaba de nacer, tiene toda la libertad para expresarse, lamentablemente en el camino de nuestra vida, nos reprimieron y así empezamos a vivir, pero entonces debemos desalojar eso que nos está impidiendo expresar la alabanza a Dios porque la alabanza es audible de lo contrario no es alabanza, lo cual es el lenguaje de la fe.

Por eso a veces llegamos delante de Dios a quejarnos en todo lo que sucede en nuestra vida, porque no hemos desarrollado el lenguaje de la alabanza, entonces no podemos llegar delante de El con alabanzas, sino con quejas.

Otra cosa que debemos saber es que la alabanza que pone a Dios en primer lugar, debe ser la prioridad en nuestra vida, reconocer qué es El para nosotros y podérselo decir, no deberíamos llegar en primer lugar con una queja, sino reconociendo lo que Dios es para nuestra vida.

¿CÓMO HACERLO?

En el idioma hebreo existen 7 términos que nos lleva a ver cómo debemos alabar a Dios:

1. Yadá
2. Todá
3. Shabah 4. Jalál
5. Zamár 6. Barak 7. Tejilá

ALABANZA YADÁ
Génesis 29:31 (NVI) Cuando el SEÑOR vio que Lea no era amada, le concedió hijos. Mientras

tanto, Raquel permaneció estéril.

Cuando vemos en la historia de la Biblia, notamos que Jacob se enamoró por Raquel, trabajó por ella 7 años, aunque en el día de la boda, su suegro lo engañó y le llevó a la alcoba, a Lea. Eso hizo que aquella mujer no fuera amada por Jacob porque él a quien amaba era a Raquel. Pero entonces Lea era rechazada por su esposo y eso le causó mucho dolor en su corazón; embarazo tras embarazo pensó que alcanzaría el amor de su esposo; pero realmente eso no era correcto porque en todo momento debemos tener nuestra esperanza en Dios.

Génesis 29:32-34 (NVI) Lea quedó embarazada y dio a luz un hijo, al que llamó Rubén, porque dijo: «El SEÑOR ha visto mi aflicción; ahora sí me amará mi esposo.» 33 Lea volvió a quedar embarazada y dio a luz otro hijo, al que llamó Simeón, porque dijo: «Llegó a oídos del SEÑOR que no soy amada, y por eso me dio también este hijo.» 34 Luego quedó embarazada de nuevo y dio a luz un tercer hijo, al que llamó Leví, porque dijo: «Ahora sí me amará mi esposo, porque le he dado tres hijos.»

También podemos recordar la historia de la samaritana, había tenido muchos maridos y no alcanzaba la felicidad porque estaba mal enfocada, ella debía buscar la presencia de Dios sobre su vida.

Génesis 29:35 (NVI) Lea volvió a quedar embarazada, y dio a luz un cuarto hijo, al que llamó Judá (YADÁ) porque dijo: «Esta vez alabaré al SEÑOR.» Después de esto, dejó de dar a luz.

Una de las acepciones de YADÁ es agradecimiento, dar gracias, por eso, sin importar las circunstancias que estemos viviendo, seamos agradecidos con Dios, sabiendo que todas las cosas ayudan a bien a los que aman al Señor.

ALABANZA TODÁ

Salmos 26:7 (NTV) …entonando un cántico de gratitud, y contando de todas tus maravillas.

Esta alabanza es un sacrificio que podemos dar, como consecuencia de estar agradecido con el Señor en todo momento. Recordemos que el corazón de la alabanza y oración es dar; debemos estar claros con esto porque si el Padre ya nos dio al Hijo para que fuéramos salvos, lo menos que podamos hacer entones es ser agradecidos; por eso dice la Biblia que cuando entremos por sus atrios, debemos hacerlo con acción de gracias.

Salmos 107:22 (NTV) Que ofrezcan sacrificios de agradecimiento y canten con alegría por sus gloriosos actos.

La alabanza TODÁ es un sacrificio, por consiguiente, debemos poner algo en el altar:

Levíticos 9:24 (NTV) Un fuego ardiente salió de la presencia del SEÑOR y consumió la ofrenda quemada y la grasa que estaba sobre el altar. Cuando los israelitas lo vieron, gritaron de alegría y se postraron rostro en tierra.

  1. Entonces debe haber un altar.
  2. Debe haber una buena actitud.
  3. Debe haber una ofrenda.
 

4. También debe haber fuego que descienda del cielo.

2 Crónicas 7:1 (NTV) Cuando Salomón terminó de orar, cayó fuego del cielo que consumió los sacrificios y las ofrendas quemadas, y la gloriosa presencia del SEÑOR llenó el templo.

Cuando ofrecemos un sacrificio de alabanza, y es recibido por Dios porque lo hemos hecho en Su orden; la consecuencia será que seremos llenos de Su presencia.

DA VALOR A DIOS
Salmos 50:23 (NVI) Quien me ofrece su gratitud, me honra; al que enmiende su conducta le

mostraré mi salvación.
El sacrificio de la alabanza a Dios debe ser sin limitaciones.

Génesis 22:2 (NVI) Y Dios le ordenó: —Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré.

Cuidemos nuestra vida con los sustitutos porque eso puede estorbarnos el que agrademos a Dios y que aplacemos las bendiciones que El nos ha prometido. También debemos tener cuidado con agradecerle a Dios, porque debemos hacerlo con todo lo que tenemos porque de la manera que alabamos y adoramos a Dios, estamos diciendo cuánto lo valoramos.

Marcos 14:3 (LBA) Y estando Él en Betania, sentado a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso de nardo puro; y rompió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús.

Si vamos damos adoración a Dios, que sea sin limitaciones, sin reservas, al punto que tengamos gozo con lo que le estemos dando.

Marcos 14:9 (NVI) Les aseguro que en cualquier parte del mundo donde se predique el evangelio, se contará también, en memoria de esta mujer, lo que ella hizo.

Esta alabanza es entonces cuando nos damos todo en todo para llenar la casa del Señor con la fragancia que lo estemos adorando.