Testigos Oculares

Apóstol Sergio Enríquez.

Con los acontecimiento más recientes alrededor del mundo, hay mucha incertidumbre en todo el mundo, acontecimientos que los ubicamos tanto en el escenario mundo, como en el escenario cosmos y los otros 4 escenario también, todos siguen avanzando; casi no hay tiempo para analizar un acontecimiento, cuando ya está haciendo presencia el siguiente.

Sin embargo la Iglesia de Cristo debemos seguir avanzando sabiendo que la venida del Señor está muy pronta, todos los acontecimientos lo testifican, razón por la cual debemos tener la esperanza en que los horrores que están cabalgando por todo el mundo, no son para nuestra vida; nuestra esperanza es Cristo y eso nos mantendrá con nuevas experiencias todos los días, claro que hay experiencias del ayer, son las pasas que habla la Biblia, pero también hay cosas nuevas todos los días que Dios tiene preparadas a nuestra vida si solamente creemos a Su palabra; aunque no lo comprendamos con la mente, debe existir en nuestro corazón la firme convicción que somos propiedad de Dios, aunque El es un eterno creador y haya miles de creaciones antes a la nuestra; nos hizo la corona de Su creación, por lo tanto no nos dejará a medio camino nunca porque Su amor es eterno, de tal manera que todos los días son nuevas Sus misericordias; tiene preparadas nuevas experiencias llenas de bendiciones a nuestra vida en lo personal, todos los días.

Por eso, el día que llegamos a los pies de Cristo, fue una bendición indescriptible, lo cual nos constituye en testigos pero no oculares porque creímos con el corazón, no con la mente, menos aun con nuestros ojos físicos. Sin embargo de pronto cuando vemos en la Biblia, existen testigos que son oculares, como diciéndonos que es una estatura a la que debemos llegar:

2 Pedro 1:16 (LBA) Porque cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de su majestad.

A partir del momento cuando fuimos rescatados, empezó una evolución en nuestra vida hasta que somos constituirnos en testigos oculares de lo que Dios nos ha permitido experimentar, de otra manera estaríamos cayendo en lo que dice este versículo;

Levíticos 5:1 (LBA) “Si alguien peca al ser llamado a testificar, siendo testigo de lo que ha visto o sabe, y no lo declara, será culpable.

Todos debimos tener una experiencia personal con Dios, la cual no es posible que la callemos, aunque haya personas que nos tilden de estar con las misma experiencia; no podemos callar porque para los que buscamos a Dios, siempre habrá nuevas experiencias.

Lucas 1:2 (LBA) …tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra…

Con este versículo estamos marcando una diferencia entre testigo ocular y los ministros de la palabra, ¿cuál es la diferencia?, el testigo ocular es alguien que vio una situación, mientras que un ministro de la palabra son siervos de Dios por la fe y unos son complemento de los otros.

Hechos 22:15 (LBA) “Porque testigo suyo serás a todos los hombres de lo que has visto y oído.

Cuando el Apóstol Pablo ministra la Santa Cena, lo hace de tal forma como si hubiera sido testigo ocular, sin embargo cuando revisamos en los versículos relacionados, notamos que no pudo haber sido testigo ocular, pero siendo ministro de la palabra, Dios le permitió alcanzar a serlo por una experiencias dimensional quizá.

Hechos 26:16 (LBA) “Pero levántate y ponte en pie; porque te he aparecido con el fin de designarte como ministro y testigo, no sólo de las cosas que has visto, sino también de aquellas en que me apareceré a ti…

Con este versículo lo que podemos ver es que en Dios siempre tendremos nuevas experiencias las cuales debemos anhelarlas con todo el corazón y no quedarnos estáticos y dejarnos envolver por una religión, pensar que salimos de una religión para estar en otra, lo cual es un gran error; peor aun, ubicarnos en una sola experiencia, por ejemplo: nos enfocamos en la ministración del alma y creemos que todo está en la ministración del alma, cuando la realidad es que en Dios siempre habrá más experiencias, lo único que debemos hacer es estar dispuestos a todas las cosas que Dios desea hacernos vivir para que seamos convertidos en testigos oculares.

Apocalipsis 1:19 (LBA) Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de éstas.

Con este versículo podemos ver que el Apóstol Juan se convirtió en testigo ocular del pasado, del presente y de aquel futuro cuando vio el Apocalipsis.

1 Reyes 20:13 (LBA) Y he aquí, un profeta se acercó a Acab, rey de Israel, y le dijo: Así dice el SEÑOR: “¿Has visto toda esta gran multitud? He aquí, la entregaré hoy en tu mano, y sabrás que yo soy el SEÑOR.”

Para ser testigos, debemos ser observadores, lo cual nos llevará a que podamos discernir ciertas situaciones, claro que el discernimiento es necesario que lo estemos ejercitando para que podamos precisamente discernir los ambientes a donde llegamos.

Cuando vemos la vida de Acab, podemos ver que su esposa era Jezabel y con su testimonio sabemos de qué podía ser capaz, cuál era la proyección de aquel reinado hacia los siervos de Dios. Sin embargo Dios quiso sacarlo de su error y para eso le estaba dando la oportunidad de ser testigo ocular de Su poder. La experiencia de Acab lo llevaría a un nivel espiritual como nunca imaginó.

1 Reyes 21:29 (R60) ¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa.

Aquí podemos ver que Dios nos está llevando a ser testigos oculares de Su misericordia, porque como podemos recordar, Acab no sería un buen ejemplo a seguir, sin embargo Dios le perdonó la forma en que gobernó y lo que permitió que sucediera mientras él reinó; pero Dios lo está mostrando con el objeto que seamos testigos de la misericordia que espera por nosotros, porque si perdonó a Acab, ¿habrá algún pecado que le impida a Dios perdonarnos?, lo que El desea ver es un corazón contrito y humillado.

Proverbios 22:29 (LBA) ¿Has visto un hombre diestro en su trabajo? Estará delante de los reyes; no estará delante de hombres sin importancia.

Siempre habrá alguien que sea testigo de la forma en que nos conducimos en la vida siendo diligentes en todo; el mayor testigo será Dios, El nos verá en todo momento.

Proverbios 26:12 (LBA) ¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio? Más esperanza hay para el necio que para él.

Otra situación con la que debemos tener cuidado es en guardar nuestra lengua, ser humildes en todo momento y no estar hablando más de lo debido. Por eso un necio puede considerarse con humildad cuando calla.

Proverbios 29:20 (R60) ¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.

Este versículo está íntimamente relacionado con el anterior, aunque si somos observadores, debemos tener cuidado con lo que hablemos, no ser ligeros en hablar por lo que vemos; si vamos a discernir, hagámoslo pero cuidando nuestra lengua.

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez.

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