Retornando a los principios del principio

Apóstol Sergio G. Enríquez O.

Vivimos un tiempo maravilloso que aquellos que lo profetizaron, las hubieran querido ver, una de esas bendiciones es el tiempo de reposo al que Dios nos está llevando; una situación paralela que podríamos mencionar es el momento cuando el Apóstol Pablo habla del matrimonio y en seguida hace la aclaración que se refería a Cristo y la Iglesia pero como un misterio; dicho en otras palabras, podríamos decir entonces que hablar del reposo es hablar del matrimonio aunque para eso habría que ahondar mucho a este respecto, porque si hemos dicho que estamos viviendo en el tercer milenio contado por el hombre. pero en el séptimo milenio desde un conteo que vino a partir de momento en que el hombre pecó; si a eso le añadimos que las profecías señalan que las bodas del Cordero están acercándose juntamente con otros eventos, podemos decir entonces que reposo es igual al séptimo día o milenio y eso nos habla del matrimonio entre Cristo y la Iglesia, lo que nos corresponde entonces es seguir avanzando en buscar incansablemente a nuestro Dios.

Interesantemente vemos en el evangelio de Juan que hay un probador de vino en una boda; el que probaba el vino era el maestresala, no era cualquier persona; hoy nosotros siendo como probadores, debemos empezar a probar lo que Dios decretó para nuestra vida, proféticamente: el reposo. Por eso lo que ahora debemos estudiar es, qué fue lo que hubo en el principio como parte de los principios, pero para eso necesitamos ver lo que es un principio.

Cronológicamente hablando es el comineo de la existencia de alguna cosa.
Filosóficamente hablando es una base de ideales, fundamentos, de las cuales nacen leyes

científicas, morales y espirituales.

Ahora necesitamos ver cómo fue el reposo en el principio de los tiempos para poderlo aplicar adecuadamente as nuestra vida, porque lo que menos queremos es convertirnos en religiosos; pero debemos saber cómo aplicar el principio del reposo.

1 Juan 1:7 (LBA) …mas si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado.

Parafraseando este versículo podemos decir que, si andamos en la luz, podemos participar de la Santa Cena del Señor y Su sangre nos limpia porque el andar en la luz nos trae discernimiento para saber con quién debemos estar a cuentas y que el efecto de la Santa Cena lo alcancemos en todo su potencial, pero necesitamos la luz para que haya una verdadera comunión entre nosotros.

SECUENCIA LUZ, ORDEN (Santa Cena), REPOSO (Limpieza, perfección)

Génesis 1:1-3 (LBA) En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz.

Notemos que hubo desorden en algún momento y antes de seguir, lo que hizo Dios fue crear la luz; con la luz empieza a ordenarse todo. Con la Santa Cena que participemos, nuestra vida empezará a tener orden como sucedió en el principio lo cual lo podemos ver a partir de Génesis 1:4, ahí es donde Dios llena la Tierra y la ordena.

Génesis 2:3 (LBA) Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho.

Una vez que ha llagado la luz de Jesús, es necesario ordenar nuestra vida; principalmente aquello que a conciencia sabemos que debemos ordenar porque son cosas pecaminosas. Una vez que empezamos a hacerlo, iniciamos a deleitarnos en el reposo de Dios al cual nos está llamando a partir de la proclama profética; de tal manera que sin importar el tiempo que el mundo vida, nada nos podrá quitar la paz.

  • Lo que debemos entender es que Dios antes de reposar puso en orden todo y antes de poner en orden todo hizo la luz.
  • Nosotros estamos entre la luz (año de la revelación) y el año del reposo, es decir lo que tenemos que hacer es seguir el ejemplo de Señor y poner en orden las cosas.
  • En 1 de Juan, lo que está entre la luz y la perfección es la comunión (koinonia Santa Cena).
  • En Génesis lo que está entre la luz y la perfección es componer el desorden.
  • Santa Cena = recuperación del orden.

Cantares 6:10 (R60) ¿Quién es ésta que se muestra como el alba, Hermosa como la luna, Esclarecida como el sol, Imponente como ejércitos en orden?

Dios llegó a nuestra vida con Su luz, lo que ahora necesitamos es ordenar nuestra vida, aunque ya estemos caminando en el evangelio del Señor Jesucristo, aun debe haber cosas que necesitamos ordenar en nuestra vida para que caminemos a la perfección ante los ojos de Dios. Lo maravilloso de esto es que es el Espíritu Santo quien nos revelará lo que está en desorden en nuestra vida y nos permitirá ordenarlo en Su amor para que no haya tropiezo a la perfección que debemos llegar pero guiados por El en todo momento.

 
 
 
 
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