Los tiempos

Apóstol Sergio Enríquez.

Dios nos diseñó como seres integrales, con espíritu, alma y cuerpo sin embargo, si no conocemos en totalidad nuestro cuerpo, que es la parte palpable de nuestro ser, ¿cómo podremos conocer a nuestro cónyuge? Por esta causa es que el apóstol Pablo dice “Llegarán a ser una sola carne.”(Efesios 5:31), pues el llegar a ser nos habla de un proceso y no de algo que se alcanza automáticamente al casarse. Entre las cosas que Dios nos ha regalado y debemos conocer está el tiempo en que estamos viviendo, pues si no lo hacemos esto puede ocasionar que nos estanquemos espiritualmente.

La música es un ejemplo de las cosas que se rigen por el tiempo, cuando no se toca conforme a este resulta ser desastrosa. La música fuera de tiempo incluso causa desórdenes en el cerebro, es por eso que existen drogas audibles que afectan el centro neurobiológico, causando efectos en las personas como los causados por las drogas químicas.

Toda la creación vive en un tiempo y solo Dios habita fuera de él pues la Biblia dice que sus salidas son desde la eternidad. A nosotros nos crearon y porque tenemos principio somos esclavos del tiempo, es por eso que Dios quiere que seamos partícipes de la naturaleza divina, y que seamos extraídos del tiempo terrenal, como fue el caso del Apóstol Juan y del Apóstol Pablo.

Salmo 90 :12 (LBA) Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

Moisés, habló del tiempo de los seres humanos en la tierra: “Los años que el Señor le da a la humanidad son 70 y los más fuertes llegan a los 80” (Salmo 90:10), sin embargo la Biblia también dice que se pueden alargar estos años al honrar a nuestros padres y al ofrendar. Podemos ser muy entendidos en lo que vendrá a este mundo, pero si no conocemos nuestros días estos se pueden acortar.  

Eclesiastés 3:1 (LBA) Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo.

Para conocer los tiempos se debe iniciar con lo más básico, dependiendo de nuestra edad, oportunidades y conocimiento podemos conocerlo.

Oseas 13:13 (LBA) Le vendrán dolores de parturienta; Él no es hijo prudente; No se colocó a tiempo a la hora del nacimiento

Este verso habla de un niño que no conoció cuándo le tocaba nacer y le causó dolores innecesarios a su madre. Efraín no supo su tiempo de nacer y le llaman un niño torpe o no prudente, porque que un niño que nace antes de tiempo tiene altas probabilidades de morir; incluso en lo espiritual hay personas que nacen de nuevo fuera de tiempo. Debemos preguntarnos entonces ¿En qué momento de la línea del tiempo histórica estamos viviendo nosotros? Esa línea del tiempo hay que unirla a nuestra línea de tiempo personal, que es la que indica cuánto nos queda en esta tierra. Es por eso por lo que la Biblia dice que es mejor estar en la casa de luto que a la de banquete (Eclesiastés 7:2), pues el momento de la muerte nos hace reflexionar.

Nosotros no somos como los que no tienen esperanza (1 Tesalonicenses 4:13), porque si sabemos que Jesucristo murió y resucitó, traerá con Él a los que durmieron con Él (1 Tesalonicenses 4:14). Bajo esta perspectiva no nos debe asustar el fin de nuestro tiempo en la tierra ya que aparecemos en otra dimensión con otro tiempo.

 

1 Reyes 2:1-2 (LBLA)   Y acercándose los días de la muerte de David, dio órdenes a su hijo Salomón, diciendo:   [2]   Yo voy por el camino de todos en la tierra. Sé, pues, fuerte y sé hombre.

El rey David conocía su tiempo y ya estaba preparado; él sabía que iba a morir y que tenía que rendir cuentas de todas sus acciones. Al estar enfrente del Señor en ese momento debemos rendir cuentas de todo lo que hagamos bueno y malo. David ya se había arrepentido de sus pecados y no le preocupaba dar cuenta de su vida.

Génesis 49: 1 (CST) Jacob llamó a sus hijos, y les dijo: “ Reuníos, y os anunciaré lo que sucederá en los tiempos venideros”.

Al leer el contexto de este versículo, vemos que Jacob conocía el tiempo de su muerte y llama a todos sus hijos y les profetiza. Es impresionante cómo en sus últimos días, aún les dio mensajes de corrección. Fueron profecías duras, en especial a Rubén.

Cantares 2:7 (NTV) Prométanme, oh mujeres de Jerusalén, por las gacelas y los ciervos salvajes, que no despertarán al amor hasta que llegue el momento apropiado.

Muchos padres despiertan antes de tiempo el amor en sus hijos incentivándolos desde niños a tener relaciones de “noviazgo” con sus amiguitos, pero esto se sale del propósito y tiempo de Dios.

Entonces, a lo largo de nuestra vida cristiana, vamos evolucionando en nuestro conocimiento de los tiempos: el tiempo de nacer, de amar, etc. para llegar al conocimiento del tiempo de nuestra partida, que es el más profundo. También es importante conocer el tiempo de nuestra visitación porque hay personas que no se dan cuenta que Dios les está visitando y no lo aprovechan. Al no tenerlo en cuenta, nos saldremos del tiempo de Dios.

El conocimiento de los tiempos es importante pues una estrategia del anticristo será querer cambiarlos.

Daniel 7:25 (LBA) Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo, por tiempos y por medio tiempo.

Ahora a llegado el tiempo de nuestra visitación, antes eran tiempos de ignorancia, pero Dios pasó por alto esos y nos dio la oportunidad de arrepentirnos (Hechos 17:30) para que entremos en esta nueva dimensión del tiempo, en el que ya no moriremos, sino solo dormiremos.

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