La risa santa

Apóstol Sergio Enríquez.

Con el transcurrir de los años en el evangelio, hemos sabido de diferentes avivamientos que se han dado a lo largo de toda América, sin embargo también sabemos que algunos llaman avivamiento a cosas que no lo son en su plenitud, por ejemplo el que se reúnan muchas personas en un solo lugar, la alabanza poderosa, sanidades, milagros, etc. Nuestro interés por este tema es porque amamos al Señor y no queremos una religión, sino una relación con Él. En Guatemala también han habido muchos avivamientos, por lo menos cuatro, y nosotros estamos participando como cuerpo de Cristo, posiblemente en el último de ellos.

 

Dentro de los avivamientos que se han vivido en América hubo uno que inició en la ciudad de Toronto, Canadá, y una de las cosas que se manifestaba era lo que llamaban “la risa santa”, que consistía en que las personas reían sin control; sin embargo al investigar y ver personalmente aquello nos dimos cuenta que esto no tenía nada que ver con un avivamiento, sino más bien con una manipulación. Ahora bien, en el verdadero avivamiento si existe una risa santa, la cual vamos a estudiar.

 

Proverbios 31:25 LBLA Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro.

 

En el contexto de este versículo se habla de la mujer virtuosa que es la iglesia del Señor Jesucristo, es decir nosotros. Vemos que en este capitulo se dice que la iglesia le sonríe al futuro.

 

En os últimos días han sucedido en el mundo han sucedido cosas terribles que nos acercan cada vez más a una crisis bélica mundial, pues un grupo religioso terrorista utilizó niños como escudo para perpetrar un ataque; expulsaron de 14 países a diplomáticos rusos y Rusia como medida de reciprocidad, expulsó a otros. Esta es una crisis que no se da desde la crisis de los misiles en Cuba. Entonces nos preguntamos: ¿cómo la iglesia de Cristo, con este panorama, aún puede sonreír al futuro?, definitivamente es porque sabemos que podemos confiar en el Señor.

 

Hemos visto que dentro de los seres humanos hay un vacío espiritual que provoca ansiedad y temor; es un deseo de felicidad y propósitos, que Pascal llamó el abismo infinito; este se trata de un vació que tratamos de llenar de mil formas, pero éste no se puede llenar con ninguna cosa creada. Hace 2,000 años Dios entró en este universo para llenar este vacío definitivamente, la solución fue la muerte y la resurrección de Cristo, que tenía el poder de transformar nuestras vidas. En el griego la palabra para transformación es metamorpho, raíz de la palabra en español metamorfosis, término utilizado para describir el evento único de la naturaleza en donde una oruga se envuelve en una crisálida para morir y ser transformada en una bella mariposa. Este increíble cambio es una metáfora de la transformación que Dios puede hacer dentro de nosotros, la metamorfosis del corazón, la mente y el espíritu, considerada para todos aquellos que le reciben.

 

Todos los que hemos pasado por la metamorfosis del Señor y comprendemos espiritualmente el futuro que nos espera, no tenemos más que sonreír, aunque en estos momento estemos pasando por dificultades, pues las pruebas son como el momento en que la oruga está dentro de la crisálida, siendo destruida y cambiando.

 

Vemos que hay injusticia en el mundo, hay iniquidad, de tal manera que el amor de muchos se ha enfriado, pero si sonreímos al futuro es porque conocemos la palabra profética más segura que dice en 1 Pedro 1:11-12 que aquellos profetas que profetizaron sobre la gracia que vivimos ahora nosotros, preguntaron diligentemente a quién se refería la gloria de la salvación, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían. El Señor Jesucristo también vio el futuro y nos vio a nosotros, nos vio como el fruto de Su sacrificio, entonces entró a Jerusalén a hacer lo que tenía que hacer, sonriendo al futuro, porque sabía que no iba a quedar allí en la tumba, sino que resucitaría.

 

Nuestro rostro puede cambiar a consecuencia de un cambio interno, por las cosas que Dios nos ha dado, una alegría extraordinaria, pues a causa de ella se va la tristeza, la amargura y en consecuencia en nuestro rostro se pinta una sonrisa.

 

Job 8:22 BNC Cubriránse de confusión tus enemigos, y no subsistirá la tienda de los malos.

 

Job estaba pasando por problemas fuertes, le mataron a sus hijos, le quitaron sus propiedades y le dejaron a su esposa, que también la podemos considerar como una prueba pues le decía: “aún conservas tu integridad, maldice a Dios y muerte”. Desde la perspectiva divina, sus planes son de bienestar para todos nosotros, los que hemos creído en Él. A Job le dijeron que todavía iba a reír, aún con la prueba que estaba pasando, por eso, hoy el Señor quiere decirnos que aunque estemos pasando por pruebas, aún hemos de sonreír.

 

Salmos 85:11 NTV La verdad brota desde la tierra, y la justicia sonríe desde los cielos.

 

La justicia y la verdad están vinculadas, cuando están juntas causan alegría. Dios no nos quiere tristes, aunque hay una tristeza de Dios que causa arrepentimiento. Dios quiere que seamos felices.

 

Salmos 96:12 BMN que sonrían los campos con sus frutos, que griten de alegría los árboles del bosque

 

Hemos sido llamados árboles de justicia, por lo cual, cuando nuestros campos den su fruto, podemos decirle al Señor que venga a comer de él. Si damos del fruto, Dios nos dará alegría dentro del corazón.

 

Salmos 107:30 RVC Ante esa calma, sonrieron felices porque él los lleva a puerto seguro.

 

El Salmo del contexto nos habla de una fuerte tormenta, pero los que estaban dentro de esta tormenta, clamaron al Señor y el Señor los escuchó y la tormenta fue calmada, entonces ante la calma pudieron sonreír, porque llegarían a un puerto seguro.

 

Salmos 126:1-2 LBLA Cántico de ascenso gradual. Cuando el SEÑOR hizo volver a los cautivos de Sion, éramos como los que sueñan. (2) Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría; entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho el SEÑOR con ellos.

 

Como principio debemos echar fuera la cautividad, para que después el Señor pueda llenar nuestra boca de risa.

 

Génesis 21:6 LBLA Y dijo Sara: Dios me ha hecho reír; cualquiera que lo oiga se reirá conmigo.

 

Habrá fruto, tal como sucedió con Sara. Esta mujer era estéril y cuando contó a otros lo que Dios le iba a dar, aquellos que le escucharon reían con ella. Aunque hayamos pasado por cosas que han querido borrar nuestra sonrisa, si tenemos a Cristo, ésta no desaparecerá, pues sonreímos al futuro. Hoy el Señor nos sella con una sonrisa en nuestro rostro, sabiendo que nuestro futuro en Él es de bienestar, y la bendición es que ahora va a fluir la alegría en nuestra vida, ya no habrá dolor, ni angustia en nuestro corazón.

 

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez, Retiro Internacional.

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