La evolución del predicador

Apóstol Sergio Enríquez.

Dios nos ha hablado sobre extirpar la rebelión de nuestra vida, por medio de los libros de la Biblia que no tienen capítulo 13. Entre estos libros está Ruth, como prototipo de la novia, Esdras, prototipo de los ministros y luego esta Esther, que también habla de una mujer que se casa. Esto nos habla de que Ruth fue preparada por los libros anteriores, y Esther por Esdras. Antes del libro de Cantares, que también habla de una mujer que se casa, está el libro de Eclesiastés, el cual nos muestra la evolución del predicador; entonces podemos decir que el predicador es el que prepara a la mujer de Cantares.

Eclesiastés 1:1 (LBLA) Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.

Cada uno de los tres libros que fueron escritos por Salomón lo describen en diferentes etapas de su vida, Cantares lo describe como Salomón, Proverbios describe su proceso para llegar a ser el rey Lemuel (Proverbios 31:1), y Eclesiastés lo describe como Jedidías (2Samuel 12:25), que significa amado por Jehová; entonces, si Eclesiastés también es el libro del predicador, este debe sentirse amado por Jehová, pues no es posible que un hombre predique adecuadamente sin sentirse de esa forma, pues trasladará amargura al pueblo. Debemos reflexionar entonces si nos sentimos amados por Jehová, y si nosotros le amamos a Él, pues esta fue la prueba que le pusieron al Pedro al preguntarle ¿me amas? Por lo tanto el amor a Dios debe ser la base de nuestro ministerio y no el amor a la obra. Solo así podremos preparar a la iglesia para que sea esa mujer enamorada que llegará a casarse con nuestro Señor.

Eclesiastés 1:2-3 (LBLA) Vanidad de vanidades, dice el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad. [3] ¿Qué provecho recibe el hombre de todo el trabajo con que se afana bajo el sol?Eclesiastés 1:9 (LBLA) Lo que fue, eso será, y lo que se hizo, eso se hará; no hay nada nuevo bajo el sol.

En estos versos el predicador habla de las cosas que están bajo el sol; si hacemos una analogía con el tabernáculo de Moisés, observaremos que el estar bajo el sol nos habla de estar en el atrio, mientras que si entramos al lugar santo o al lugar santísimo ya no estaremos bajo el sol sino bajo la cobertura de las pieles de tejón. Esto quiere decir que el trabajar bajo el sol, es decir sin cobertura, no nos dejará provecho, y así no encontraremos nada nuevo, sin embargo, si estamos bajo cobertura, encontraremos provecho en nuestro esfuerzo al trabajar para el Señor, y también así encontraremos cosas nuevas.

Eclesiastés 7:27 (LBLA) Mira—dice el Predicador— he descubierto esto, agregando una cosa a otra para hallar la razón,

El predicador en este punto ha comenzado a evolucionar y la característica que podemos observar es que es investigador, que analiza las cosas desde todos los ángulos posibles. Como predicadores debemos siempre ver el contexto de lo que estamos predicando, pues lo que podemos percibir como una revelación, puede tener un versículo que lo contradiga. Por ejemplo la Biblia dice que la mujer debe callar en la congregación, pero también que cuando ora o profetiza debe cubrirse, entonces vemos que el callar no involucra el orar o profetizar, pues sino ¿cómo lo haría?.

Eclesiastés 7:28 (LBLA) que mi alma está todavía buscando mas no ha hallado: He hallado a un hombre entre mil, pero mujer entre todas éstas no he hallado.

Esta afirmación del predicador podría parecer insultante, pero para entenderla debemos hacer lo que hizo el predicador, agregando una cosa a otra para hallar la razón. Debemos analizar a qué se refiere la Biblia cuando habla de mujeres, pues en Zacarías habla de dos mujeres, refiriéndose a la iniquidad y la maldad. También en Apocalipsis se habla de hombres que no se contaminaron con mujeres, pero sabemos que la mujer no contamina sino por el contrario puede santificar a su marido, entonces en Apocalipsis estas mujeres son religiones con las cuales se pueden contaminar los hombres.

Así podemos agregar una cosa a otra y entender a qué se refería el predicador en este pasaje, pues muchas veces en la Biblia, cuando se habla de mujeres se refiere a entidades femeninas, ya sean positivas o negativas.

Eclesiastés 12:8 (LBLA) Vanidad de vanidades, dice el Predicador, todo es vanidad.
Cuando llegamos al último capítulo de este libro, vemos que el predicador insiste en que todo es vanidad;

es importante recordar que la vanidad tiene mucha relación con la idolatría.

Eclesiastés 12:9 (LBLA) El Predicador, además de ser sabio, enseñó también sabiduría al pueblo; y ponderó, investigó y compuso muchos proverbios.

El predicador sabio activa a la gente, les enseña a pensar, a no creer todo lo que leen o ven. Debemos suplicarle a Dios que nos de sabiduría, para que actúen como el Señor, de quien la escritura dice que no juzgará por lo que vean sus ojos.

Esta sabiduría debe abarcar todos los aspectos de nuestra vida, incluso la buena ortografía, pues si carecemos de ella quiere decir que no teneos el hábito de la lectura, y como predicadores necesitamos constantemente leer la escritura.

Otra cos que hizo el predicador fue ponderar, que es evaluar el peso de algo o su importancia; dentro de nuestra congregación, es importante que no demos noticias negativas os tristes desde el púlpito, pues no podemos ministrar tristeza a nuestras congregaciones. Pidamos al Señor que podamos evolucionar, como lo hizo este predicador, y si necesitamos sabiduría, pidámosla a Dios.

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