El tridente del enemigo

Apóstol Sergio Enríquez.

El enemigo tiene un tridente con el cual nos ataca, es decir tres armas principal para hacernos caer, aunque esto no significa que sean las únicas. Incluso, tradicionalmente al diablo se le representa como un personaje vestido de rojo con un tridente, de la misma forma que a muchos personajes de la mitología griega.  El tridente es por que el enemigo trata de emular la trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, pero del lado negativo.

Cuando el Señor comenzó su ministerio no se enfrento al enemigo hasta que fue investido por la trinidad, luego de salir del agua del bautismo, donde el Espíritu Santo se poso sobre Él y el Padre dio testimonio de Él; es decir que ningún ministro debería arriesgarse a ejercer el ministerio sin tener esta llenar triple.  El más grande del universo no lo hizo hasta que llego la habilitación dada por el Espíritu Santo, con el sello de hablar en otras lenguas.  Esto nos hace pensar que si un ministro no habla en otras lenguas y está haciendo la obra, no la está haciendo de la forma como Cristo lo hizo.  Esto es importante porque lo primero que sucederá después de investirnos con ese poder es que seremos atacados de parte del enemigo con tridente. 

Luego de que el Señor salió de las aguas del bautismo, la Biblia dice que el Espíritu se lo llevó al desierto para que fuera tentado por el diablo, por lo tanto debemos saber que aunque el ministerio es delicioso, enfrentaremos una oposición constante, pues los adversarios son muchos, principalmente al inicio del ministerio.

Las tres puntas del tridente del enemigo son:

  • Acusación
  • Tentación 
  • Oposición

Mateo 4:1 (LBLA)   Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 

Es importante ver no solo lo que le acontecía a Jesús, sino quién lo hizo.  En esta ocasión Jesús fue tentado por el diablo G1228 diábolos, que significa alguien que está predispuesto a la difamación, que acusa en falso.  Entonces una de las puntas del tridente a las que nos deberemos enfrentar es la falsa acusación.  Por una falsa acusación, si no la asimilamos de la forma correcta, nos podemos amargar. 

En el Antiguo Pacto, cuando un hombre sospechaba que su esposa le era infiel, la llevaba ante el sacerdote, le daban a beber un agua amarga, y si ella era culpable se le hinchaba el vientre y explotaba, pero si era inocente su fertilidad aumentaba. Si vemos esto como un ejemplo de una acusación injusta observamos que esta mujer no se amargó, sino que pasó por alto la falsa acusación y el fruto fue la fertilidad.

El enemigo comenzó acusando a Dios, cuando le dijo a Adán que Dios no quería que fueran como Él (Génesis 3:4-5),  y terminó acusando, cuando fue lanzado fuera, el que acusaba de día y de noche (Apocalipsis 12:10), por lo tanto sabemos que, si se atrevió a acusar a Dios ¿cómo no lo hará con nosotros?

Mateo 4:3 (LBLA)   Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 

En un estudio previo vimos que el enemigo no solo quiere tentarnos, sino también convertirnos en tentadores, por medio del legalismo (Hechos 15:10) o con una de las diez tentaciones descritas en el Salmo 106.  

El propósito de Dios para nuestra vida es que nos parezcamos a Él, pues para eso nos predestinó, para ser hechos a la imagen del Hijo de Dios.  Nos tenemos que parecer, porque tenemos la misma influencia espiritual, entonces el diablo copia esto y también tratará que nos parezcamos a él, de tal forma que si el acusa, trata que nosotros también acusemos a nuestros hermanos.  En esto hay que ser equilibrados porque hay cosas que debemos denunciar, sobre todo cuando acarrean peligro para alguien más, pero para llegar a ello necesitamos tener madurez espiritual y así no caer en ninguno de estos extremos. 

Mateo 4:10 (LBLA)   Entonces Jesús le dijo: ¡Vete, Satanás! Porque escrito está: “AL SEÑOR TU DIOS ADORARAS, Y SOLO A EL SERVIRAS.” 

El primer encuentro de Jesús fue con el diablo, el segundo con el tentador y el tercero con satanás.  Aunque pareciera que se está refiriendo al mismo personaje, estos tres forman uno solo pero cada uno en una diferente faceta o función, de la misma forma que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, cada uno es Dios pero no son lo mismo. 

Satanás quiere decir el que se opone.  Hay muchos dentro de las iglesia que se oponen a todo, sin embargo en esto debemos tener un equilibrio, pues las ovejas también tienen derecho a diferir y pensar distinto que su pastor, incluso en cosas teológicas, pero lo importante es el espíritu con el que se hace, por lo que necesitamos discernimiento. Aquel que siempre quiere oponerse es porque pertenece el ejercito de satanás. 

Apocalipsis 17:14 (LBLA)   Estos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque El es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con El son llamados, escogidos y fieles. 

Estos se oponen a Cristo porque solo lo ven como Cordero, sin saber o reconocer que Él es el Señor de señores y Rey de reyes, pero los que no pelean contra el Cordero son los llamados, escogidos y fieles.  Pelear contra el cordero es ir en contra de las características propias de un cordero, de las cuales la principal es la mansedumbre y la humildad.  En ocasiones tenemos problemas con estas dos virtudes, pues la humildad se manifiesta de muchas formas pero una de las más importantes es el reconocimiento de la autoridad (1Pedro 5:6), entonces los que reciben cobertura por revelación, son humildes.  Vemos el ejemplo de cuando José mandó a traer a su papá, les dijo a sus hermanos que lo trajeran para vea la gloria que Dios le había dado, y que había sido puesto por padre de Faraón (Génesis 45:8-9). En este caso quien manifestó humildad fue Faraón pues reconoció como padre a aquel que había sacado de la cárcel.  Si la humildad se manifiesta reconociendo autoridad, la mansedumbre se manifiesta en una de sus formas, ejerciendo autoridad; para ejercer autoridad necesitamos mansedumbre, pues solo así no caeremos en el error de enseñorearnos de las ovejas, estando en contra del Cordero.  

2 Tesalonicenses 2:4 (LBLA)   el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Dios, presentándose como si fuera Dios. 

Aquí se habla del carácter del anticristo y es interesante que la escribir “dios” con minúscula, no se refiere únicamente al Dios verdadero, sino a cualquier entidad que se considera divina.  En este tiempo se ven este tipo de manifestaciones más constantemente, y es parte del espíritu del anticristo.  

En este sentido podemos también hablar de aquellas costumbres que son parte del status quo cristiano, aquellas buenas costumbres o normas de conducta que han sido aceptables por años, pero que en la actualidad se ven amenazadas por movimientos principalmente de jóvenes que manifiestan su rebeldía en contra de todo por ejemplo salmistas utilizando tatuajes, aretes, sombrero, cabello largo, etc. en el púlpito, escudándose en que no debemos ser legalistas, pero estas son normas no escritas que nuestra cultura establece y ante las cuales no debemos rebelarnos. 

Génesis 10:9 (BTX3)   Él fue intrépido cazador enfrentado a YHVH. Por esto se dice: Como Nimrod, intrépido cazador enfrentado a YHVH. 

Nimrod también se oponía a todo

Génesis 28:8-9 (LBLA)   Vio, pues, Esaú que las hijas de Canaán no eran del agrado de su padre Isaac; [9]   y Esaú fue a Ismael, y tomó por mujer, además de las mujeres que ya tenía, a Mahalat, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nebaiot. 

La motivación de Esaú para unirse a estas mujeres no fue que estaba enamorado de ellas, sino que buscó a las que no le agradaban a sus padres, porque se les oponía.  El acusador, el tentador y el opositor son las principales facetas del enemigo con las que nos enfrentaremos, por lo que primeramente debemos eliminarlos de nuestra manera de vivir y ministrar a las ovejas que pastoreamos para que no caigan en esa trampa.

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez.

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