El pan de vida 3

Apóstol Sergio Enríquez.

Juan 6:35 (LBA) Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.

Hemos utilizado este versículo para explicar que el pan de la vida está conformado por diferentes tipos de panes, así como la suma de Su palabra es verdad (Salmos 119:160), la suma de estos panes con características específicas de parte de Dios, son la conformación completa del pan de la vida, que es Jesús mismo, es decir que la vida de Cristo viene a nosotros al participar del pan de la Santa Cena que fue dejada como una ordenanza, para que por medio de éste acto profético podamos unirnos a Él en Su muerte, pero también a Su resurrección.

Vimos en Éxodo 29:34 (BJ3) EL PAN DE LA INVESTIDURA, Este pan es utilizado para devolvernos la honra que se nos ha quitado ya sea públicamente (Mateo 5:11) o privada como el ejemplo de David quien fue menospreciado en su propia casa. Esta tipo de investidura viene a ser algo simbólico, de la misma forma en que en el ámbito secular una persona es investida en su acto de graduación para poder ejercer una profesión, este pan no habilita y nos devuelve la honra que nos ha sido quitada.

Seguiremos sumando otros panes:

PAN DE LA MECEDURA U OSCILACIÓN
Levítico 23:17 (OSO) De vuestras habitaciones traeréis el pan de la mecedura, dos décimas de

flor de harina serán, leudo será cocino, primicias de Iehoua.

Este pan era llamado así porque el sacerdote lo presentaba meciéndolo delante del Señor, mecer no es más que: el espacio recorrido por un cuerpo oscilante entre sus dos posiciones extremas. Lo que nos enseña que podemos vivir en dos extremos como lo describe el apóstol Pablo, quien aprendió a vivir en abundancia y en escases (Filipenses 4:12). Pero cualquiera de los dos extremos pueden ser peligrosos como lo vemos en Proverbios 30:7-9 Dos cosas te he pedido, no me las niegues antes que muera: Aleja de mí la mentira y las palabras engañosas, no me des pobreza ni riqueza; dame a comer mi porción de pan, no sea que me sacie y te niegue, y diga: ¿Quién es el SEÑOR?, o que sea menesteroso y robe, y profane el nombre de mi Dios.

Los extremos nos pueden hacer cometer dos grades pecados, el primero es llegar a pensar que lo que tenemos es por nuestra propia fuerza, y el segundo es cuando por necesidad se puede llegar a profanar el nombre de Dios robando. Aunque la doctrina de la prosperidad y confesión positiva traten de negar que pasemos escases, sabemos que el día de angustia puede llegar, o ya lo hemos pasado, teniendo que ajustar para pagar alguna deuda o pedir fiado como popularmente decimos. Pero el pan oscilatorio es un pan que como sacerdotes podemos ofrecer a Dios en todo tiempo, como Job se lo dice a su esposa, no podemos recibir solo lo bueno de parte de Dios (Job 2:10), pues Él tiene un propósito para cada situación de nuestra vida. Alabemos al Señor en todo tiempo, cuando tengamos mucho y cuando tengamos poco, cuando estemos sanos o cuando estemos enfermos, en los montes y en los valles, por la mañana y por la noche, ese debe ser el pan nuestro.

PAN DEL ROSTRO
1Crónicas 9:32 (LBA) Y algunos de sus parientes, de los hijos de Coat, estaban encargados del

pan de la proposición para prepararlos cada día de descanso.

Este pan era cambiado por los sacerdotes el día de reposo, pero la característica que resaltaremos en esta oportunidad es que la traducción literal del hebreo: traduce pan de la proposición comoPan del Rostro, esto nos lleva a recordarnos de Panim, que quiere decir Rostro de Dios, y que también la encontramos descrita en la bendición sacerdotal de Números 6:24-27.

Peniel fue el segundo lugar donde Jacob tuvo un encuentro con Dios. (Peniel viene de la palabra Panim) Jacob llega a Paniel huyendo de su suegro y de su hermano, pero fue allí donde arrebato la bendición del ángel de Jehová, y fue el lugar donde no solamente le cambiaron el nombre sino que también le cambiaron su naturaleza, una de las cosas interesantes antes que nos cambien el nombre es que debemos quedarnos solos, por ejemplo en una enfermedad podemos quedarnos solos, aunque los primeros días podemos ser el centro de atención de los demás, pasado el tiempo se pueden llegar a olvidar de nosotros, pero debemos saber que esa será una oportunidad para que nuestra naturaleza sea cambiada, aunque el enemigo trate de engañarnos haciéndonos creer que estamos solos, esa será la oportunidad para arrebatar nuestra bendición.

A Jacob también le cambiaron su caminar, tanto así que al ver a su hermano se postra ante él y lo llama mí señor. Este pan del rostro nos cambia de naturaleza, para que podamos morir como ovejas, sin hacer mayor escándalo.

Necesitamos el pan de la vida para que al recibir esa investidura de honra, el pan de la mecedura, podamos alabar a Dios en todo tiempo y podamos ver el rostro de Dios y no salir iguales de Su presencia.

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez.

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