El nuevo pacto

Apóstol Sergio Enríquez.

Hoy tenemos la oportunidad de acercarnos a la mesa del Señor para participar de la Santa Cena, aunque algunos no acepten este concepto porque no todas las Biblias tradujeron Santa Cena, aunque la realidad es que su traducción correcta es Koinonia, una forma de estar en unidad, unánimes para tener comunión con el Señor; en caso contrario, diríamos entonces que estamos practicando una costumbre sin espíritu, sin amor; pero cuando lo hacemos por amor podemos alcanzar nuevas dimensiones indescriptibles.

Pero entonces ¿qué es el Nuevo Pacto?, aparece descrito en el libro del Profeta Jeremías, el Profeta conocido como el Profeta llorón por todas las lamentaciones que vive Israel en aquel entonces, razón por la que también escribe el libro de Lamentaciones por toda la devastación que estaban viviendo; sin embargo de pronto resulta que Dios les promete un Nuevo Pacto; quizá fue algo que aquel pueblo no lo asimiló porque se habían hecho a la idea de la forma en que habían vivido perseguidos, oprimidos, desviados, etc., para ellos, en su forma de pensar, no había oportunidad a sus vidas; pero Dios decide hacer un pacto con sangre para guardarlos. Claro que cuando ellos no supieron aprovechar la bendición de Dios, El lo direcciona hacia nuestra vida, aunque esa oportunidad la tuvo primero toda la humanidad, después Israel y por último nosotros, los que no éramos pueblo, nos constituye pueblo y nos hace Suyos.

Cuando Dios firmó ese pacto, lo hizo con Su sangre para que ese documento fuera imborrable. Cuando Abraham fue circuncidado, hizo un pacto con Dios. Cuando una mujer se entrega a un hombre, está haciendo un pacto de sangre que difícilmente se puede romper; es por eso que cuando Dios nos llama a Su mesa y levantamos la copa con el vino que se convierte en la sangre de Jesús al entrar a nuestro cuerpo; los pactos que hayamos hecho en ignorancia en el pasado; son rotos en el nombre de Jesús porque la Santa Cena es una liberación a la que tenemos acceso.

Por eso no podemos dejarnos engañar con humanismo, pensando que el pan y vino puede ser sustituido por cualquier cosa o que podemos comer solamente pan y el pastor el vino; Dios dejó instituida la Santa Cena porque estando en el orden de Dios, ahí encontraremos cosas inimaginables por Su amor.

1 Corintios 11:25 (LBA) De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí.

Nuevamente nos preguntamos, ¿qué es el Nuevo Pacto?

Hebreos 8:10 (LBA) PORQUE ÉSTE ES EL PACTO QUE YO HARÉ CON LA CASA DE ISRAEL DESPUÉS DE AQUELLOS DÍAS, DICE EL SEÑOR: PONDRÉ MIS LEYES EN LA MENTE DE ELLOS, Y LAS ESCRIBIRÉ SOBRE SUS CORAZONES. Y YO SERÉ SU DIOS, Y ELLOS SERÁN MI PUEBLO.

Notemos entonces que después del pacto que Dios ha hecho con nosotros, El se convierte en nuestro Dios, pasa a ser nuestra propiedad y nosotros propiedad de El; eso fue lo que le dijo a Israel: Yo seré su Dios; de tal manera entonces que con Su pacto pone Sus leyes en nuestra mente y corazón y como consecuencia el llega a ser nuestro Dios; insistimos; El es de nuestra 

propiedad y viceversa. Cuando Dios está repartiendo herencia al pueblo de Israel, a los únicos que no les dieron herencia material fue a los levitas, porque Dios era Su herencia; eso fue lo que El mismo le dijo a Moisés, pero para eso primero debía haber puesto Sus leyes en sus mentes y escritas en sus corazones; ¿para qué?, para vivirlas y cumplirlas; eso es lo que hoy está sucediendo en nuestra vida.

Hebreos 10:16 (LBA) ÉSTE ES EL PACTO QUE HARÉ CON ELLOS DESPUÉS DE AQUELLOS DÍAS — DICE EL SEÑOR: PONDRÉ MIS LEYES EN SU CORAZÓN, Y EN SU MENTE LAS ESCRIBIRÉ…

Esto lo que nos enseña es que cuando se escribió Hebreos 8:10, Dios pasa a ser nuestro Dios y en Hebreos 10:16 se complemente sellando lo que había puesto en la mente y escrito en el corazón, para escribirlas en la mente y ponerlas en el corazón; de tal manera que con eso vendrá un redargüir cuando cometamos un pecado. Ahora preguntémonos qué beneficios y obligaciones tendremos, porque eso es lo que se encuentra en un pacto; veamos:

Éxodo 15:26 (LBA) Y dijo: Si escuchas atentamente la voz del SEÑOR tu Dios, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, el SEÑOR, soy tu sanador.

En conclusión, el pacto se resume diciendo que Dios es nuestra herencia, El es propiedad nuestra en calidad de Dios y nosotros Su pueblo; a su vez se convierte en nuestro sanador; ese es el trasfondo del Nuevo Pacto; nuestro Dios está en el pan y vino que nos ministran en la Santa Cena.

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