Destruyendo fortalezas 2

Apóstol Sergio Enríquez.

En la primera parte de este estudio vimos que hay tres tipos de cristianos (2Timoteo 2:3-6): el sembrador (espera el fruto de su siembra), el atleta (que compite por un premio) y el soldado (que busca agradar al que lo llamó), representando cada uno el Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo, siendo el soldado el único autorizado a utilizar las armas de la milicia de Dios y el que se encuentra en el Lugar Santísimo.

2 Corintios 10:4-5 (ECR) …porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Di-os para la destrucción de fortalezas, [5] echando por tierra falsos razonamientos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Di-os, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Mashiaj,

Como cristianos soldados, debemos enfrentar fortalezas y destruirlas según este pasaje; lo debemos hacer echando por tierra falsos razonamientos.

2 Corintios 10:5 (LBLA) destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo,

Esta versión nos deja ver que los falsos razonamientos son especulaciones, que debemos derribar como cristianos que han alcanzado la estatura de soldados, por medio de la revelación del Espíritu Santo. Una especulación, según el diccionario DRAE, es una idea o pensamiento no fundamentado y formado sin atender a una base real, por lo tanto para destruir fortalezas, antes debemos destruir ideas que no tienen fundamento bíblico y que están arraigados dentro de la comunidad cristiana, por lo tanto cuando nos enfrentamos ante la verdad de la palabra de Dios, debemos estar dispuestos a exponer nuestros pensamientos y dogmas para ver si coinciden con lo que la Biblia dice y si no coincide, aunque lo hayamos predicado, nos tendríamos que retractar.

Lucas 13:14 (LBLA) Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en día de reposo, reaccionó diciendo a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajar; venid, pues, en esos días y sed sanados, y no en día de reposo.

Este oficial de la sinagoga tenía una fortaleza en su mente, una especulación, con respecto al día de reposo, que podría ser superficial al referirse solo a guardar días o no guardarlos, sin embargo el reposo es algo más profundo ya que tiene su fundamento en Dios y no solo en la ley de Moisés, pues el primero que reposó en el séptimo día fue Dios, luego de haber trabajado los seis anteriores; estableciendo así este principio.

Rut 3:1 (BDN) Noemí, su suegra, le dijo. -Hija mía, ¿acaso no voy a buscarte un lugar de reposo donde te vaya bien?

En este verso vemos que Noemí le habla de encontrarle un lugar de reposo a Ruth, sin embargo en otras versiones se habla de encontrarle esposo, es decir que el estar casado debe ser sinónimo del reposo, por lo que no podemos reducir esta profundidad de Dios solamente a guardar un día, pues la Escritura hace referencia al reposo como algo sagrado (Hebreos 4:9) y en el que es necesario que nos esforcemos para entrar (Hebreos 4:11).

Mientras Jesús estuvo sobre la tierra realizó siete milagros en el día de reposo, los cuales nos amplían el panorama respecto a este maravilloso principio, para que sepamos cuál es el verdadero reposo.

Mateo 12:10 (LBLA) Y he aquí, había allí un hombre que tenía una mano seca. Y para poder acusarle, le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?

Cuando leemos el contexto de este verso podemos notar que la mano que tenía seca era la derecha. Esto nos recuerda que, según la ley de Moisés, cuando alguien era sanado de lepra (figura del pecado) debía ser declarado puro por el sacerdote poniéndole sangre en su oreja derecha y el pulgar de la mano y el pie derecho, por lo que el tener la mano seca impide la posibilidad de obtener la purificación de la lepra. Así mismo la Biblia habla de que debemos levantar manos limpias ante Dios y también podemos hablar de que una mano seca es aquella que no da. Al rey Jeroboam también se el secó la mano porque se levantó contra un profeta de Dios (1Reyes 13:4), es decir que la iglesia que se opone a lo profético tiene su mano seca. Todas estas actitudes pueden constituir fortalezas mentales que necesitamos derribar para entrar en el verdadero reposo de Dios, para que por medio de nuestras manos traigamos bendición al pueblo.

Marcos 1:21,23,26 (LBLA) Entraron en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo entrando Jesús en la sinagoga comenzó a enseñar. [23] Y he aquí estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar, [26] Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones, gritó a gran voz y salió de él.

En el verdadero reposo de Dios hay liberación de demonios. A este respecto hay muchas fortalezas mentales que deben ser derribadas, por ejemplo: confiar más en nuestro esfuerzo que en la obra maravillosa de liberación de Dios, pues en ocasiones pensamos que las personas serán libres porque ayunamos o porque oramos mucho; cuando la Biblia dice que es por el poder del nombre de Cristo que los demonios salen.

Lucas 13:16 (LBLA) Y ésta, que es hija de Abraham, a la que Satanás ha tenido atada durante dieciocho largos años, ¿no debía ser libertada de esta ligadura en día de reposo?

Cuando leemos el contexto vemos que el problema que tenía esta mujer era que estaba encorvada, por lo que no podía ver hacia arriba, solo hacia la tierra. Esto nos habla de aquellas personas que solo tienen su vista en las cosas terrenales y esto les trae preocupación por lo que no pueden alcanzar el reposo de Dios. De la misma forma aquellos que solo ven lo terrenal pueden ver únicamente los pies de la gente que los rodean, lo que significa que solo pueden ver sus defectos y no sus virtudes.

Lucas 14:1-2 (LBLA) Y aconteció que cuando Jesús entró en casa de uno de los principales de los fariseos un día de reposo para comer pan, ellos le estaban observando cuidadosamente. [2] Y allí, frente a El, estaba un hombre hidrópico.

Un hidrópico es alguien que retiene mucho líquido y no lo puede eliminar. Sabemos que el agua se asocia con la palabra, entonces esto quiere decir que hay cristianos que saben mucha Biblia pero no la puede procesar, es decir que no la viven.

Juan 5:9 (LBLA) Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar. Y aquel día era día de reposo.

Este pasaje se refiere a la sanidad de un paralítico, lo que nos habla de la sanidad en nuestro caminar.

Juan 9:14 (LBLA) Y era día de reposo el día en que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos. En el verdadero reposo, nuestros ojos espirituales son abiertos.

Lucas 14:5 (LBLA) Y a ellos les dijo: ¿A quién de vosotros se le cae un hijo o un buey en un hoyo un día de reposo, y no lo saca inmediatamente?

Este pasaje nos habla en figura del milagro de la resurrección, sin embargo cuando Cristo murió no era día de reposo pues tuvo que morir un miércoles; esto, reforzado por el pasaje que dice que Jesús iba a estar el día que murió en el paraíso con el ladrón que se arrepintió (Lucas 23:43), nos deja ver que antes de llegar al lago de fuego pasó por el Paraíso.

1 Pedro 3:18-19 (LBLA) Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu; [19] en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados,

Todos los espíritus de las personas que mueren vuelven a Dios (Eclesiastés 12:7), sean creyentes o no, pero luego Dios toma el espíritu humano de los creyentes y los manda a Sión (Hebreos 12:23); los espíritus de los no creyentes son enviados a Babilonia (Apocalipsis 18:2). Las almas de los que mueren van al Seol o Hades, que tiene varios lugares a los que acceden según sus obras en la tierra, dentro de los cuales está el Paraíso. Entonces Cristo fue a predicar en Espíritu, a los espíritus encarcelados en Babilonia, es decir que Cristo en esos tres días estuvo trabajando en el Paraíso y al tercer día, que era el día de reposo, cayó en el Abismo para pagar la muerte segunda por nosotros. La muerte y resurrección de Cristo es una verdad gloriosa que la tradición ha trastocado para convertirla en una fortaleza mental que debe ser derribada.

1 Pedro 3:20 (LBLA) quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas a través del agua.

Al seguir leyendo vemos que estos espíritus, a los que Cristo les predicó, pertenecían a aquellos que desobedecieron en el tiempo de Noé, durante la construcción del arca, pues no creyeron el anuncio de Noé.

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez.

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