Batallas en Canaán para una buena casa

Apóstol Sergio Enríquez.

El consejo de la palabra es importante para todos los aspectos de la vida, pero cuánto más para la familia y el matrimonio, porque podríamos tener una vida devocional buena, pero una vida familiar mala, y eso sería incongruente porque lo devocional debe incluir lo familiar y el impacto que Dios hace en nuestra vida.

Definitivamente todos los hogares son distintos, pero podemos diferenciar tres grandes grupos:

  1. El grupo de los hogares que empezaron con Cristo.

  2. El grupo de los hogares que empezaron sin Cristo.

  3. El grupo de los hogares mixtos.

A su vez, los hogares mixtos se puede dividir en dos, donde uno de los dos era cristiano y el otro no, y el segundo, los que se unieron en matrimonio sin conocer a Cristo, y una vez casados alguno de los dos se convirtió a Cristo; pero en el primero de estos dos casos, surge la pregunta de por qué se casaron si la Palabra dice “no os unáis en yugo desigual, “qué relación tiene la luz con las tinieblas”, esto es en relación al tercer grupo que enumeramos. El segundo grupo, están los que zarparon su barca sin Cristo y en la mitad del lago estalló la tormenta; por lo que entonces vieron al Señor caminando sobre las aguas e introducirse en su barca o sea en su casa, calmando la tormenta y es entonces a partir del momento cuando Dios tomó el control de todo. El primer grupo enumerado representan a los matrimonios que conocen a Cristo, pero a la mitad del lago estalló la tormenta y estando Cristo dentro, lo despertaron para que calmara la tormenta.

Por todo esto es necesario que analicemos qué clase de hogar tenemos, porque muchos de empezamos nuestro hogar en Cristo, pero heredando malas costumbres, por ejemplo, la celebración de fiestas paganas, pero al encontrarnos con Cristo -que es la verdad- vemos que eso no es correcto; sin embargo, resulta que nuestros hijos crecieron con estas malas prácticas, por lo consiguiente se les dificultará comprender que eso no está bien, pese a que atravesamos barreras espirituales y emocionales, tendremos que enfrentar esta situación y encausar a toda la familia por el camino que Dios desea que andemos.

Vemos el ejemplo extraordinario que realizó el pueblo de Israel durante su recorrido de Egipto a Canaán, donde encontramos diferentes tipos de casas y estadíos que tuvo que atravesar, debido a que cuando permaneció en Egipto tuvieron un tipo de casa, al salir, y durante su andanza por el desierto, experimentaron la vida nómada con tiendas de campaña, y al llegar finalmente a Canaán (vida en abundancia) pudieron experimentar otro tipo de casa más.

Para salir de Egipto hacia el desierto, necesitaron pasar por el Mar Rojo que representa el bautismo en agua, luego en el desierto atraviesan la etapa de la formación y la humillación, porque fue allí donde aprendió el pueblo a que no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. En el desierto encontraron milagros, prodigios, calzado y vestiduras no se gastaba, pero no era todo lo que Dios quería para ellos, sino milagros que no fueran tan visibles.

En el desierto el pueblo salía por la mañana y recogía el maná, lo machacaban y se lo comía, esto era un milagro visible que se daba a diario, pero cuando entraron a Canaán tenían que trabajar para conseguir el alimento, es decir, les tocaba arar la tierra, sembrar y cosechar. En el desierto, conseguían el agua bebiendo de la roca, se trataba de un agua espiritual, porque la roca los seguía a donde iban, y la roca es Cristo. Cuando entraron en Canaán tuvieron que asentar su pueblo cerca de los ríos, cavar pozos o tener fuentes de agua, a donde por la tarde llegaban las doncellas para recolectar el agua que les serviría el día siguiente.

Para tener ropa en el desierto no debían hacer nada, porque la ropa y el calzado se ajustaba a sus cuerpos conforme crecían, pero cuando entraron a Canaán tuvieron que fabricarlo, de tal manera que en Canaán tendremos que ser proactivos, creativos y confrontar lo que sea necesario para obtener lo que Dios ha dicho que es nuestro pero con base al trabajo y por medio de la fe, por eso el Señor le dijo a Josué, “…esfuérzate y sé valiente, no temas ni desmayes…”, estas son las primeras palabras antes de entrar a Canaán. Con esto vemos que Canaán es otra dimensión donde tendremos que accionar pero con fe, porque la fe es acción.

Cuando entramos a Canaán es necesario que libremos batallas, esto con el fin de tener una buena casa, esto es lo que en ocasiones se nos dificulta comprender, porque pensamos que cuando estábamos en el mundo las cosas nos iban mejor; pero no es así, sino que ahora tenemos que actuar en el orden de Dios, aunque nos puede parecer que es una dificultad.

Como sabemos, las palabras hebreas tienen un significado, por ejemplo: David significa “el amado”, Saúl “el deseado”, Daniel “Dios es mi juez”; los lugares también tienen un significado, por ello encontramos en la Biblia que existen lugares en Canaán que empiezan con el prefijo bet, beth o bayit, que significa “casa”.

Cuando el pueblo de Israel entró a Canaán entró a una tierra donde fluía leche y miel, existían uvas en grandes racimos, pero Dios les dijo: yo les daré esa tierra porque los que habitaron en ella son malos, y como son mejor que ellos, a ustedes se las daré; es decir, les dio una promesa que la tenían que conquistar.

Los cananeos eran considerados como malos y Dios estaba enojado con ellos porque consagraban sus ciudades para el mal; por eso cuando entraron los israelitas a conquistarla le tuvieron que cambiar el nombre.

Josué 10:10 (LBLA) Y el SEÑOR los desconcertó delante de Israel, y los hirió con gran matanza en Gabaón, y los persiguió por el camino de la subida de Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda.

Bet-horón (la casa de la falsedad). Esto significa que los israelitas en medio de su conquista se encontraron con la casa de la falsedad y tuvieron que conquistar estas ciudades para poder habitarlas. En 1 Corintios 10 dice que esto les sucedió al pueblo de Israel como una sombra para nosotros a quienes nos han alcanzado el final de los siglos; de tal manera que luego de haber 

salido del Egipto, bautizados por el Espíritu Santo, habiendo cruzado el desierto y entrado a Canaán, tendremos que batallar contra la casa de la falsedad, porque posiblemente nuestros ancestros manejaron este concepto en su casa, pero ahora guiados por el Santo Espíritu, tendremos que derrumbar una herencia de falsedad de nuestra casa y construirla sobre el fundamento sólido de la verdad.

Hemos visto que los cuatro principales conflictos que atraviesan los matrimonios son:

  1. El sexo.

  2. La familia política.

  3. El reconocimiento de autoridad.

  4. El dinero.

Por esto mismo existen matrimonios que desconocen el salario que tienen ambos, constituyéndose esto en un problema que termina por afectar la relación. Esto sucede pese a que los cónyuges son cristianos, salieron de Egipto, pasaron por el desierto y llegaron hasta Canaán, pero adquirieron la costumbre de la falsedad. Son matrimonios que comparten el techo, la mesa, la cama pero no la economía. Con todo esto, podemos comprender que es necesario que analicemos cómo está nuestra casa, porque si estamos en la casa de la falsedad, tendremos que cambiarle el nombre, comprometiéndonos a que en adelante sea la casa de la verdad.

Bet-horón, también tiene el significado de (la casa de la ira), pero una vez que entramos a Canaán, nuestra casa no puede llamarse “casa de la ira”. Hay muchas personas que confunden la autoridad con el miedo, y para ejercer autoridad deben estallar en ira. Dice la Palabra que nadie podía hablar con Nabal, por esa razón sus siervos decían que era un hijo del diablo; totalmente inaccesible. Esto nos demuestra que es necesario extirpar la ira de nuestra vida, porque una vez hayamos entrado a Canaán ya no podemos continuar albergando la ira en nuestra vida, porque somos cristianos y tenemos el Espíritu de Dios dentro de nosotros que nos ayudará a controlarla, porque nos podremos enojar o airar, pero no pecaremos. Echemos fuera nuestra casa la falsedad y la ira, porque vamos a conquistar Canaán siguiendo los consejos de la Biblia y no de las personas que nos rodean.

Josué 12:3 (LBLA) …y el Arabá hasta el mar de Cineret hacia el oriente, y hasta el mar de Arabá, el mar Salado, al oriente hacia Bet-jesimot, y al sur, al pie de las laderas del Pisga…

Bet-jesimot (casa de la desolación). Según un diccionario secular, el significado de“desolación” es: Sensación de hundimiento o vacío provocada por una angustia, dolor o tristeza grandes. Esta ciudad no puede ser nuestra casa, porque dice la Biblia que gritos de júbilo y de salvación hay en tienda de los justos. Hay muchos hogares que han sido desolados, según lo podemos ver en el verso del libro del Profeta Isaías 58:12 en la Biblia versión Peshita. El Señor nos ha prometido que los nuestros construirán en los lugares donde ya no crecía ni la hierba, y nos ha mostrado Su misericordia y Su gracia para que enfrentemos las batallas en Canaán, y lo que consideremos imposible, pero es lícito ante los ojos de Dios, Él lo reconstruirá, pero será a 

base de batalla, lucha, paciencia y esfuerzo, porque los que siembran con lágrimas serán levantados.

Josué 13:20 (LBLA) …Bet-peor, las laderas de Pisga, Bet-jesimot…

Bet-peor (casa de la herida). Esta casa significa las heridas que nos podemos hacer a sí mismos, o unos a los otros en el hogar, son heridas profundas que van más allá de las agresiones físicas, y si éstas deben ser sanadas, sólo por el Señor y Su Santo Espíritu lo pueden hacer. La forma como les hablamos a nuestros hijos puede dejar marcas profundas en su alma, que en el momento menos pensado saldrán a luz nuevamente principalmente en lo negativo. Entonces en nuestro hogar no debemos herir, y si alguno ha sido herido, entonces debemos sanarlo.

Los israelitas empiezan a preparar el Sabbat desde el viernes, y durante la cena de la noche del sábado empiezan a bendecir a sus hijos por nombre, declarando sobre ellos toda clase de bendiciones y parabienes; eso sucede todas las semanas y durante todo el tiempo que sus hijos están a su alcance, eso puede ser la explicación de que el pueblo de Israel sea quien ha ganado mayor número de premios Novel, porque valoran a su pueblo notablemente. Eso mismo es necesario que hagamos siendo el Israel espiritual; bendecir a nuestros hijos, declarando que llegarán muy lejos y harán grandes cosas, porque nuestras palabras tienen poder, el poder de la vida y de la muerte, por eso mismo, no hiramos y si ya herimos, pidamos perdón.

Josué 13:27 (LBLA) …y en el valle, Bet-aram, Bet-nimra, Sucot y Zafón, el resto del reino de Sehón, rey de Hesbón, con el Jordán como límite, hasta el extremo del mar de Cineret al otro lado del Jordán, al oriente.

Bet-haram (la casa de las elevaciones). No se trata que nos sintamos elevados y mejor que todos los demás, sino que seamos humildes, como el Señor lo es. Dios sabrá hacer una buena obra en cada uno de nosotros, en nuestra casa habrá de tener piedad para que seamos instruidos de acuerdo a Sus propósitos y misericordia.

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez.

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