Batallando contra la esterilidad

Apóstol Sergio Enríquez.

Cuando nos referimos a un tema específico de la Biblia, debemos considerarlo importantísimo por cuanto estamos llamados para que demos fruto de aquello que Dios está permitiendo que recibamos. Es por eso que cuando damos fruto, necesitamos ser podados para que haya más fruto, en caso contrario, estamos en riesgo de ser arrancados y lanzados al fuego, solo hay 2 caminos, damos o no damos; poda o corte.

Claro que no daremos fruto por miedo, lo daremos porque amamos a Dios y nos interesaremos cada vez más en lo que envía a nuestra vida. Cuando analizamos espiritualmente esta situación, la Iglesia de Cristo es la mujer que habla la Biblia respecto a que no daba a luz, mientras que la mujer que dio a luz, fue Israel; nosotros siendo la gentilidad estamos en las manos de Dios y como tales seremos árboles de justicia, plantío de Jehová y que entonces seremos fructíferos grandemente y con eso tendremos un huerto agradable a los ojos y al paladar de Dios, de tal manera que El desee volver al huerto que habremos cultivado.

Lucas 13:6-9 (LBA) Y les dijo esta parábola: Cierto hombre tenía una higuera plantada en su viña; y fue a buscar fruto de ella, y no lo halló. 7 Y dijo al viñador: “Mira, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo. Córtala. ¿Por qué ha de cansar la tierra?” 8 Él entonces, respondiendo, le dijo: “Señor, déjala por este año todavía, hasta que yo cave alrededor de ella, y le eche abono, 9 y si da fruto el año que viene, bien; y si no, córtala.”

Esta es la parábola a la que se refiere la Biblia cuando habla de una higuera, podemos ver algunas cosas contradictorias: una higuera plantada en un viñedo; esa higuera nos representa de alguna forma porque no teníamos oportunidad alguna, sin embargo, de pronto estamos plantados en un lugar que por amor nos tienen, pero es necesario que aprovechemos cada instante de nuestra vida y que demos un fruto agradable al corazón de Dios; recordemos que fuimos constituidos pueblo del Señor porque Israel no quiso, en caso contrario no estaríamos donde estamos, entonces aprovechemos al máximo la oportunidad que Dios nos concedió.

Aquel hombre trabajador al que se refiere la misma cita, representa a nuestro Señor Jesucristo, ha estado trabajando en nuestra vida; por eso hoy no es tiempo para que dejemos caer a tierra ni una sola de Sus palabras, pero insistimos en esto: no por miedo u obligación, sino por amor. Además, no podemos detenernos a lamentarnos lo que hayamos vivido porque sin importar lo que nos haya sucedido, dice la Biblia que al olor del agua, el árbol reverdecerá; aunque atravesáramos tiempos de difíciles en que dejamos de dar fruto porque las tormentas nos desviaron la atención; hoy estamos siendo llamados a obedecer la voz de Dios, de tal manera que si nos dice que haya fructificación, es porque estamos en condiciones que así sea; el Señor no nos pedirá imposibles.

Isaías 5:1-3 (LBA) Cantaré ahora a mi amado, el canto de mi amado acerca de su viña. Mi bien amado tenía una viña en una fértil colina. 2 La cavó por todas partes, quitó sus piedras, y la plantó de vides escogidas. Edificó una torre en medio de ella, y también excavó en ella un lagar; y esperaba que produjera uvas buenas, pero sólo produjo uvas silvestres. 3 Y ahora, moradores de Jerusalén y hombres de Judá, juzgad entre mí y mi viña.

Notemos qué humildad la de Dios, porque sin necesidad de estar viendo que haya un justo juicio; lo busca por amor. Si estamos conscientes quién es Dios y quiénes somos en realidad; el Señor no 

nos necesita, solamente con pensar en otra viña la puede tener; pero nos muestra Su humildad y amor.

Isaías 5:4-6 (LBA) ¿Qué más se puede hacer por mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, cuando esperaba que produjera uvas buenas, produjo uvas silvestres? 5 Ahora pues, dejad que os diga lo que yo he de hacer a mi viña: quitaré su vallado y será consumida; derribaré su muro y será hollada. 6 Y haré que quede desolada; no será podada ni labrada, y crecerán zarzas y espinos. También mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella.

Esta es la represión por no haber dado el fruto de acuerdo a lo que Dios deseaba ver en nuestro corazón; es por eso que necesitamos avanzar y aprovechar Su visitación a nuestra vida.

Mateo 21:33-42 (LBA) Escuchad otra parábola. Había una vez un hacendado que PLANTÓ UNA VIÑA Y LA CERCÓ CON UN MURO, Y CAVÓ EN ELLA UN LAGAR Y EDIFICÓ UNA TORRE, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. 34 Y cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon. 36 Volvió a mandar otro grupo de siervos, mayor que el primero; y les hicieron lo mismo. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: “Respetarán a mi hijo.” 38 Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: “Éste es el heredero; venid, matémoslo y apoderémonos de su heredad.” 39 Y echándole mano, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará a esos labradores? 41 Ellos le dijeron : Llevará a esos miserables a un fin lamentable, y arrendará la viña a otros labradores que le paguen los frutos a su tiempo. 42 Jesús les dijo : ¿Nunca leísteis en las Escrituras: “LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS CONSTRUCTORES, ÉSA, EN PIEDRA ANGULAR SE HA CONVERTIDO; ESTO FUE HECHO DE PARTE DEL SEÑOR, Y ES MARAVILLOSO A NUESTROS OJOS”? 43 Por eso os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus frutos. 44 Y el que caiga sobre esta piedra será hecho pedazos; pero sobre quien ella caiga, lo esparcirá como polvo. 45 Al oír sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, comprendieron que hablaba de ellos. 46 Y cuando procuraron prenderle, tuvieron miedo de la multitud, porque le tenían por profeta.

Necesitamos batallar contra la esterilidad porque tenemos como ejemplo todo lo que Jesús hizo por nosotros; necesitamos hacer nuestro mayor esfuerzo por tener el fruto que el Señor desea encontrar en nuestro corazón.

Génesis 27:39 (LBA) Entonces su padre Isaac respondió, y le dijo: He aquí, lejos de la fertilidad de la tierra será tu morada, y lejos del rocío que baja del cielo.

Es necesario que cortemos de raíz la esterilidad para que no haya vestigio de cosas negativas en nuestra vida. Cuando vemos el contexto de este versículo podemos notar que está hablando de Esaú, al que Dios aborreció por ser profano, hubo una bendición sobre él, sin embargo no le importó y se fue detrás de las cosas pecaminosas, menospreció la primogenitura y eso lo constituyó en una persona que no fructificaría.

Génesis 47:19 (TKI) ¿Por qué hemos de morir delante de tus ojos? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por alimentos, y nosotros y nuestra tierra estaremos esclavizados a Faraón. Pero 

también danos semilla para plantar, para que podamos permanecer vivos y no muramos, y para que la tierra no se vuelva estéril.”

Este versículo nos está hablando del don de dar; es necesario que haya semilla que podamos sembrar y que con eso haya fructificación, eso hará que se convierta en un círculo virtuoso porque al tener más, tendremos igualmente más para dar y fructificaremos más y más, pero sin permitirle al enemigo caer en la trampa para estar detrás de ganancias; nuestra tarea es buscar a Dios cada vez más y la prosperidad nos perseguirá sin que la llamemos, nos perseguirá porque obedeceremos a Dios por amor. Otro punto que no debemos olvidar es que, si la tierra no tiene semilla, quedará inutilizada, porque la tierra es como un receptor que necesita ser activado constantemente.

Deuteronomio 34:1 (BLA) Moisés subió del llano estéril de Moab al cerro de Nebo, a la cumbre de Pisga, frente a Jericó, y Yavé le mostró toda la Tierra: de Galaad hasta Dan,

La esterilidad viene de una tierra con incesto, con pecado de tipo sexual. Si alguien de pronto no ha fructificado espiritualmente, debería investigar sus ancestros si hubo pecado oculto de tipo sexual o hicieron un voto de pobreza, con lo cual haya gente que esté padeciendo pobreza inexplicable; pero en el nombre de Jesús se debe romper para que su vida cambie y se marque un cambio en la vida de la descendencia.

2 Reyes 2:19 (LBA) Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: He aquí, ahora el emplazamiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve, pero el agua es mala y la tierra estéril.

2 Reyes 2:21 (DHH) Eliseo fue al manantial y arrojó allí la sal, diciendo: -Así dice el Señor: ‘Yo he purificado esta agua, y nunca más causará muerte ni hará estéril la tierra.’

En el versículo 19 vemos que el agua mala hacía estéril la tierra; pero en el versículo 21 se elimina lo malo y es purificado. El agua es figura de la palabra de Dios que nos bendice para que demos fruto en abundancia en el nombre de Jesús; de tal manera, aunque hayamos dado fruto, daremos más fruto como nunca imaginamos.

Publicado en Apóstol Sergio Enríquez.

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