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| Alabanza y adoración |
La alabanza es un privilegio dejado por Dios para su Iglesia, y al igual que
la adoración tienen la capacidad de atraer la presencia de Dios, vemos el
ejemplo de David cuando entonaba cánticos a Jehová que la unción que
hacía descender sobre él alejaba los espíritus inmundos que fastidiaban a
Saúl
(1 Sam 16:23). |
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